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ecosdelparque@nahuelhuapi.gov.ar
Tirada: 20.000 ejemplares - Distribución gratuitao V / mero 10 diciembre 2009 / julio 2010
Editorial(p. 1Indice(p. 1INSTITUCIONAL • Parque Nacional El Rey (p. 2) • Ciencia y Conservación: construyendo puentes (p. 2) CONSERVACION • Especies invasoras una amenaza inadvertida (p. 3) • Participación de voluntarios en proyectos de restauración de bosques quemados (p. 3) • El chacay, un arbolito valioso (p. 4) • ¿Qué hacemos con nuestro Lago? (p.4) TURISMO • El rol de los privados en el desarrollo del Parque Nacional Nahuel Huapi (p. 5) • Mapa General del Parque Nacional Nahuel Huapi (p. 6/7• Mapa picada refugio Otto Meiling (p. 8) Sólo huellas (p. 8) INTERINSTITUCIONAL • Asociación de recicladores Bariloche (p. 9) • EPADHES: el derecho desde una perspectiva social (p.10) HISTORIA• Isla Victoria, escenario de la historia de una región (p. 10) • El ACA de Mascardi (p. 11) • Historias de vida en el Parque Nacional (p. 11) DE TODO UN POCO (p.12) Noticias Breves Nuevos Materiales Clima Teléfonos útiles ¿Quién será? 
Periódico del Parque Nacional Nahuel Huapi 
EDITORIALINDICE 
Sobre valores intangibles,paisajes culturales y conservación
"El paisaje es un terreno común y de reencuentro entre la naturaleza y la gente y entre el presente y el futuro". Dr. Fausto Sarmiento, Univ. de Georgia.
Doña Elena nació en Anecón Gran-de, camino a la Línea Sur en la Provinciade Río Negro, y vivió allí gran parte de su juventud. Ella era "tropera", la encargadade cuidar a las chivas de la familia en lameseta. Tenía que caminar y cruzar loscerros y llegaba extenuada a la noche detanto andar. Lo increíble es que mientrasatravesaba las montañas, Doña Elena, ibatejiendo acompañada por la inmensidad y el silencio de ese paisaje estepario. Yluego llegaba a la casa y seguía trabajan-do: la comida, el hilado de la lana, el cui-dado de sus seis hijos. Desde pequeña,su abuela le enseñó el arte del hilar, con el"palito bailarín" como ella llama al huso.Pero también se hizo experta en el telarcon el que hacía mantas, matras y pon-chos, entre otras prendas. Y desde Anecónviajaba a ciudades de la provincia llevan-do sus artesanías y vendiéndolas comoforma de sostener y criar a sus hijos.Los valores de Doña Elena, sus creen-cias y saberes y su relación con la natura-leza se forjaron a partir de una experien-cia de vida que, aunque más desprovistade lo material, fue pródiga en aprendiza- jes que le permitieron superar la adversi-dad que muchas veces le imponía el en-torno circundante. Su vida, como la detantos pobladores de zonas rurales y semiurbanas de nuestro país, contieneinnumerables conocimientos y vivenciaspara compartir con aquellas personasatentas a descubrir lo sutil.La gente que vive de y en la tierraestán en íntima conexión con los ci-clos naturales que impone el trabajoen el campo, el cuidado de los anima-les, la huerta, la búsqueda de leña y agua, la cura de los males con plantasmedicinales, características que loshace grandes conocedores empíricossobre el medio natural que los rodea,al que le dan una valoración sin dudadiferente al de otros grupos sociales.Esta diferente ponderación, percep-ción y comprensión de la naturalezapor parte de pobladores criollos y co-munidades indígenas también es partede los bienes culturales intangibles quelas áreas protegidas deben resguardar.Estos bienes comprenden aquellas tra-diciones, artes, usos, conocimientos y técnicas que son recreadas constante-mente por las comunidades y gruposen función de su entorno, su interaccióncon la naturaleza y su historia, infun-diéndoles un sentimiento de identidad y de continuidad que es transmitido degeneración en generación. Estos bienes, junto con el legado material represen-tado por las obras de arte, artesanías,objetos arqueológicos e históricos, mo-numentos, lugares, archivos y bibliote-cas; en conjunto constituyen el patri-monio cultural de un pueblo o nación.En los últimos años, la gestión de losParques Nacionales fue mutando hacia unavisión más integradora entre la conserva-ción de los bienes naturales y los bienesculturales asociados a los diferentes tiposde paisajes. Con este cambio de concep-ción se busca bregar por el respeto y reco-nocimiento de los saberes ancestrales y por preservar y mantener los conocimien-tos, innovaciones y las prácticas de aque-llos grupos que entrañen estilos tradicio-nales de vida pertinentes con la conserva-ción, con el propósito que las áreas prote-gidas no se limiten a la conservación de labiodiversidad sino que abarquen tambiénla rica diversidad cultural existente. Arduatarea para una institución que histórica-mente volcó la mayor parte de sus esfuer-zos a la protección de lo "natural" exclu- yendo la presencia humana y que hoy, a laluz de estas nuevas ideas sobre conserva-ción, se está renovando para alcanzar losnuevos desafíos.Este cambio de enfoque permitiráademás, generar condiciones y oportuni-dades para la creación de nuevas áreasprotegidas equivalentes a la categoría de"paisaje cultural" propuesta por la UniónInternacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), donde lo natural po-drá ser protegido en armonía con los bie-nes culturales tangibles e intangibles delos pueblos que lo habitan.
 Lic. Laura Margutti
Antigua casa de la población Nie, en el Valle del Manso Foto: L. Margutti Familia Rojel, cruzando el río MansoFoto: F. Nahuelpa
 
2
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INSTITUCIONAL
Parque Nacional El Rey
El 24 de Junio de 2008, este parque nacional, el más antiguo del NorOeste Argentino, cumplió 60 años. Como reserva, el Parque Nacional El Rey, guarda un enorme valor biológico e histórico.
Lic. Silvia Chalukian Licenciada en Ecología y Conservación de Recursos Naturales Renovables de la Universidad de La Plata, Master en Manejo de Vida Silvestre en la Universidad de Heredia, Costa Rica.
Fuente: Extraído de Publicación digital "El Guaipo"
 A 200 km de la ciudad deSalta, quien lo visita se encuen-tra con maravillosos paisajes,arroyos de aguas transparentes,fauna nativa e historia.En este Parque Nacional seprotege las nacientes de la cuen-ca del río del Valle o Dorado,que provee de agua y pesca auna amplia zona plana del estede la provincia de Salta.El Parque Nacional El Rey se encuentra en el departamen-to de Anta, provincia de Salta.Tiene una superficie de 44.162ha y su altitud varía entre los700 y 2.300 metros sobre el ni-vel del mar. Predominan espe-cies de la provincia fitogeográficade Yungas, ingresando especiespropias de la provinciafitogeográfica Chaqueña (Distri-to del Chaco Serrano); en áreasde valle y serranías bajas se en-cuentran especies característicasde la Selva Pedemontana, actual-mente en serio riesgo de desapa-recer en la región.El Parque Nacional El Rey está casi completamente rodea-do de montañas con alturas quevan desde los 750 hasta 2.300metros. La vegetación, exube-rante, se puede describir segúndiferentes pisos altitudinales,así como ambientes particu-lares, que se esquematizan enel diagrama.
Su historia y creación
La antigua Finca El Rey oConcepción fue uno de los fuer-tes de la frontera oriental de Sal-ta y Jujuy, dependientes delVirreinato del Alto Perú. Fueadjudicada en 1767, por Mer-ced Real, al Coronel Juan AdriánFernández Cornejo en mérito asus acciones a favor de la Coro-na del Rey de España (PatrónCostas, 1982). En ella se criabaprincipalmente ganado vacuno y caballar y se practicaba agri-cultura de subsistencia.La estancia fue adminis-trada por sus descendienteshasta 1926, cuando fue hipo-tecada y finalmente vendida aun consorcio que inició la ex-plotación forestal selectiva.En 1948 el Estado expropióla finca para destinarla a unParque Nacional, mediante elDecreto Ley 18.800/48 y jus-tificado porque
"...las tierras propuestas reúnen excepcio-nales condiciones de conser-vación de la flora y fauna in-dígenas, que requieren la pro-tección del Estado para evi-tar su desaparición, y por tra-tarse de uno de los últimoslugares de la región que man-tiene sus condiciones natura-les de virginidad." 
El ganado en elParque Nacional:un invasor exótico
Pasaron varios años des-pués de creado el Parque Nacio-nal, hasta que se tomaron medi-das para reducir la presión delganado. Recién en 1976 el In-tendente Gpque. Juan CarlosGaribaldi promueve el retiro delganado. Muchos animales que-daron en el bosque (y algunosotros "volvieron a la queren-cia"), dando inicio a una pobla-ción asalvajada y sin dueño. En1982 la Administración de Par-ques Nacionales decide la elimi-nación del ganado por Resolu-ción N°384, sin embargo el im-pacto en las poblaciones de va-cunos fue bajo, hasta el 2000,cuando se inicia un proyecto deerradicación (Res. 186) con elobjetivo de llevar a cabo accio-nes organizadas dirigidas a la eli-minación del ganado en el inte-rior del Parque Nacional. Lasevidencias del impacto se obser-vaban a simple vista en el dete-rioro del suelo, el sotobosque y aguadas en altura, así como lamenor densidad de fauna silves-tre en los sitios donde se con-centraba el ganado. Resultadospreliminares de un estudio evi-denciaron que los tapires usa-ron en menor medida los hábitaten sitios con presencia de gana-
Ciencia y Conservación:construyendo puentes
Entre el 7 y el 13 de septiembre, el Parque Nacional Nahuel Huapi fue sede de un taller que convocó a guardaparques nacionales y provinciales de norpatagonia para la capacitación en el Diseño de estudios de campo para la Conservación de la Biodiversidad , desde una perspectiva novedosa.
En algunos espacios aca-démicos y de gestión, la inves-tigación científica ha quedadoseparada del ámbito de la con-servación. Por un lado, existendudas por parte de los admi-nistradores sobre la utilidad dela ciencia a la hora de tomarmedidas de manejo. Por otraparte, "A pesar del potencialde la ecología aplicada, aún hay desacuerdo sobre el grado deaplicabilidad de las cienciasecológicas a la resolución de losproblemas de la vida real" (Ali-cia del Castillo y VíctorToledo, 2000).Sin embargo, el pensamien-to científico puede ser una he-rramienta muy útil al momentode tomar decisiones sobre temasde conservación y manejo enáreas naturales protegidas. Estopuede ser así, cuando conside-ramos a la ciencia como un ciclodinámico donde el conocimien-to se va revelando a través de unproceso continuo de indagacióncientífica. Pero, ¿a qué llamamos
indagación científica
? Es unmedio para formular y respon-der preguntas sobre una peque-ña parte de nuestro entorno, deforma tan objetiva y precisacomo sea posible y luego re-flexionar cuidadosamente sobrelas implicancias de esa respues-ta en un ámbito más amplio.Este proceso es conocido como"Ciclo de Indagación". Este ci-clo comienza con una observa-ción sobre lo que nos rodea. Naturalmente, al observar sur-ge una
 pregunta
que tiene baseen: el conocimiento que tiene lapersona sobre el lugar
+
la pro-pia curiosidad
+
conceptos teó-ricos adquiridos por cada per-sona. Para contestar esa pregun-ta se realiza una
acción
, dise-ñando un estudio que produceun conjunto de resultados. Alanalizar los resultados,
re-  flexionamos
acerca de lasimplicancias que tiene lo queobtuvimos, en relación a nues-tra pregunta inicial:¿posiblescausas de estos resultados?;el diseño ¿nos dió una lecturafiel de lo que queríamos sa-ber?; ¿podemos inferir conse-cuencias sobre los ámbitosmás amplios?;¿las aplicacio-nes?. Las aplicaciones denuestro estudio surgen de in-terpretar los resultados, de talmanera de tomar decisionesprácticas (manejo) sobre eldestino de los paisajes, ya seaque éstos formen parte deáreas protegidas o correspon-dan a la matriz seminatural enla que están asentadas lospueblos y ciudades. Una veztomada una determinada me-dida de manejo, ésta debe sermonitoreada permanentemen-te para hacer una re-evalua-ción constante de sus efectos. Algunos efectos pueden serinesperados, lo que daría ori-gen a nuevas preguntas que asu vez generarían nuevos "ci-clos de indagación aplicada".Para poner en prácticaesta herramienta, en septiem-bre del 2009, el Parque Na-cional Nahuel Huapi organi-zó y dictó el taller "Diseñode estudios de campo en laconservación y manejo delas áreas protegidas de Norpatagonia". A cargo del Dr.Peter Feinsinger, esta capaci-tación reunió a guardaparques y técnicos de los Parques Na-cionales Lanín, Alerces y  Nahuel Huapi, a guardaparquesprovinciales de Mendoza y  Neuquén y a guardafaunas dela Provincia de Río Negro. Lameta del taller fue fomentaren los participantes las habi-lidades para proponer inquie-tudes de conservación, mane- jo y monitoreo biológico y di-señar estudios sólidos y pre-cisos sobre animales, plantas y fenómenos ecológicos den-tro de los parques naciona-les. Se puso el énfasis en lostemas sobre naturaleza y con-servación que surgen a nivelde las Seccionales de los Par-ques Nacionales. Losguardaparques, dada su vi-vencia en el lugar, son los pri-meros en detectar en susseccionales los temas y pro-blemas de conservación a esaescala local. El ciclo de inda-gación aplicada se convierteen una herramienta útil que lepermite a los guardaparquesgenerar preguntas y a partirde los resultados obtenidos,reflexionar y proponer me-didas de manejo en coordina-ción con los técnicos que tra-bajan en las intendencias delos Parques.Esta forma de trabajo per-mite establecer puentes decomunicación e integraciónentre las diferentes áreas te-máticas y operativas de la In-tendencia, partiendo de su-mar las diferentes experien-cias y conocimientos de cadauno de los agentes. Así esposible capacitar y coordinarequipos de trabajo formadospor guarda-parques-técnicos,propiciando un trabajo con- junto y enriquecedor.
Lic. Laura Margutti Área de Educación Ambiental y Difusión Institucional Parque Nacional Nahuel Huapi 
Contacto:lmarguti@apn.gov.ar
Chalukian, S., Cusato, L., Malmierca, L. 2007. Ambientes y Floradel Parque Nacional El Rey, Salta (Argentina).Presentado en el II Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales y Otras Áreas Protegidas, S. C. de Bariloche, Argentina,octubre 2007.Giménez, S. R. y G. Lier. 2006. Erradicar es posible! Plan deErradicación del ganado vacuno en el Parque Nacional El Rey.Revista de Parques Nacionales, Año 3 N°3, junio 2006.Chalukian, S. C. 1991. Regeneración, sucesión y plantas invasorasen un bosque de Yungas, Salta, Argentina. Tesis de Maestría.PRMVS, Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica.Chalukian, S. C, S. de Bustos, L. Lizárraga, M. Saravia, J. F.Garibaldi. 2004. Uso de hábitat del tapir en relación con la presenciade ganado en el Parque Nacional El Rey, Salta, Argentina.Presentado en el II Simposio Internacional de Tapir, Ciudad dePanamá, Panamá. 10-16 enero, 2004.do respecto de sitios sin gana-do. También se ha observadorecuperación de la vegetación,por ejemplo en playas de arro- yos, en los sitios donde la den-sidad de ganado ha disminuidodebido al control.
¿Qué podemosencontrar en esteParque Nacional?
Una variedad de fauna en-cuentra un excelente hábitat y refugio en el Parque Nacional,donde lamentablemente se extin-guió el jaguar hace más de 60años. Es muy fácil observar gran-des animales como tapires,corzuelas y pecaríes en los ca-
PERFIL ALTITUDINAL IDEALIZADO
1)
Pastizales serranos o deneblina
2)
Bosque de Aliso
3)
Bosque de Pino del Cerro
4)
Selva de Mirtáceas
5)
Selva de Tipa
6)
Bosque de Cebil
7)
Bosque secundario del áreacentral
8)
Ambientes alterados
9)
Playas de inundación obordes de arroyo
10)
Cuerpos de agua lénticos
minos y senderos. También seencuentran monos caí, zorros demonte, agutíes, mayuatos,coatíes, pumas, gato onza, gatomontés, yaguarundí, hurón ma- yor, etc. Son muy comunes laspavas de monte, urraca azul, jotes de cabeza negra y roja, jotereal y cóndor, chiricote, tucán,entre algunas de las innumera-bles especies de aves.En el río Popayán se en-cuentra un gran número desábalos y bagres, además de do-rados y bogas. El PN constitu- ye un refugio y área de repro-ducción de estas importantesespecies que son explotadasaguas debajo de sus límites.
Arroyo La SalaFoto: Silvia Chalukia
Contacto: schalukian@yahoo.com.ar
 
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CONSERVACION 
Especies invasoras
Maria Noelia Barrios Garcia Moar - Licenciada en Ciencias Biológicas Universidad Nacional del Comahue - University of Tennessee 
Tanto accidental como deli-beradamente los seres humanoshan causado una redistribuciónde especies a través de barrerasantiguamente insuperables(océanos, cadenas montañosas,etc). Estas especies, llamadasexóticas o introducidas, han sidoprincipalmente transportadaspor representar fuentes de ali-mento o transporte. Sin embar-go, entre las consecuencias demayor alcance de estaredistribución de especies seencuentra el incremento de losinvasores biológicos, que sonespecies exóticas que colonizannuevas áreas en las cuales proli-feran, se establecen y distribu- yen en detrimento deecosistemas nativos causandoun severo daño ecológico, eco-nómico y/o social.Si bien hay una llegada cons-tante de especies exóticas, comopor ejemplo semillas y microorganismos, sólo un pe-queño porcentaje de éstas lograsobrevivir y establecerse en ellugar de introducción, aunquesin causar mayores impactos.Sin embargo, una fracción de lasespecies exóticas se vuelven in-vasoras, colonizando nuevasáreas por fuera de la zona de in-troducción y causando un seve-ro daño ecológico. Existen va-rias razones por las que una es-pecie puede volverse invasora:algunas especies escapan decontroles naturales comopredadores o parásitos, otrasencuentran nichos vacantes,mientras otras son favorecidaspor disturbios causados por losseres humanos que alteran lascomunidades nativas.Las especies invasoras pue-den alterar características fun-damentales de los ecosistemasnativos, tales como las especiesdominantes en la comunidad, laspropiedades físicas delecosistema, el ciclo de nutrientes y la productividad vegetal. Ade-más, pueden causar la extinciónde especies vulnerables a travésde depredación, herbivoría,competencia y destrucción delhábitat. Finalmente, algunos ani-males y plantas exóticas pue-den hibridar con especies nati-vas o transmitirles enfermeda-des. Estas alteraciones juntocon la transformación dehábitat causada por los sereshumanos amenazan los esfuerzosde conservar la biodiversidadglobal, mantener la producti-vidad de los sistemas agríco-las, sustentar el funcionamientode los ecosistemas naturales y la salud humana.Dado que el impacto causa-do por las especies invasoraspuede ser muy profundo, éstasdeberían ser controladas y lasnuevas invasiones evitadas. Espor eso que uno de los mayo-res desafíos para la ecología, laconservación y el comercio in-ternacional es identificar losfuturos invasores y tomar me-didas efectivas para prevenir suestablecimiento y dispersión.Por otro lado, la prevención deinvasiones es mucho menoscostosa que los controles pos-teriores a la entrada, ya que elmanejo efectivo de las invasio-nes debe ser constante y portiempos prolongados.La erradicación de una espe-cie exótica a veces es posible,particularmente si se la descubretemprano y si los recursos seaplican rápidamente. Sin embar-go, el monitoreo realizado nor-malmente es insuficiente paradescubrir una invasión poco des-pués de que ocurre. Si la erradi-cación de una especie falla, lameta pasa a ser el "control demantenimiento" de esa especieen niveles de abundancia acepta-bles previniendo un dañoecológico sustancial. Por esta ra-zón, cada caso de invasión re-quiere un minucioso estudio delas medidas de control más con-venientes para el área y las espe-cies presentes en los ecosistemasnativos.En el mundo es claro que lasinvasiones biológicas están alte-rando las comunidades naturales y sus características ecológicasde una forma sin precedente. Dehecho se estima que un 50 porciento de las especies presentesen islas y un 20 por ciento en loscontinentes son exóticas. De noimplementarse estrategias efica-ces para disminuir los impactosmás perjudiciales de las especiesinvasores, nos arriesgamos a em-pobrecer y homogeneizar losmismos ecosistemas de los cua-les dependemos para sostener laagricultura, la ganadería, la silvi-cultura, la pesca y otros recur-sos que nos proveen de serviciosnaturales irremplazables. Dadala escala actual de las invasionesbiológicas y la falta de políticasefectivas para prevenirlas o con-trolarlas, la importancia de las in-vasiones biológicas se ha vueltocomparable a los cambios atmos-féricos y al cambio en el uso de latierra como los grandes factoresantrópicos de cambio global.En la Patagonia, las invasio-nes biológicas no son un temaajeno, por lo contrario, represen-tan un problema en constantecrecimiento. Las especies exóti-cas de carácter invasor que ac-tualmente causan los mayoresimpactos en los ambientes nati-vos son: rosa mosqueta, retama,pinos, trucha, visón americano, jabalí y ciervo colorado. Sin em-bargo, existe un grupointerdisciplinario de investigado-res que colaboran en el diseño depautas de control para así man-tener la integridad de nuestrosecosistemas.
una amenaza inadvertida
Visón americano Foto: Francisco Ramos Mejía Jabalí europeo Foto: Fernando Mendez Guerrero Retama Foto: Adolfo Moretti Rosa mosqueta Foto: Patricia Cerisola 
Participación de voluntariosen proyectos de restauraciónde bosques quemados
Lallement M.E.*, Tognetti C., Gobbi M.E. Universidad Nacional del Comahue, CRUB.Anexo Pasaje Gutierrez 1262 *maylallement@crub.uncoma.edu.ar 
La restauración de los bos-ques constituye un proceso pla-nificado, cuyo objetivo princi-pal es recuperar los componen-tes y funciones del mismo, e in-directamente mejorar el bienes-tar humano en los paisajes de-gradados o deforestados.Los proyectos de restaura-ción incluyen siempre un com-ponente económico, uno social y uno ambiental. Restaurar per-mite una interacción entre el serhumano y el ambiente, propor-cionando una herramienta paraentender cómo nos relacionamoscon el medio y cómo nuestrasactividades, historia, percepcióno conceptos, influyen en latransformación del paisaje. Laparticipación de voluntarios eneste tipo de proyectos es unaherramienta educativa impor-tante y permite crear concienciaen los miembros de la comuni-dad, acerca de la problemáticade la degradación y generar uncompromiso en la toma de deci-siones para el futuro delecosistema. Además, la incorpo-ración de voluntarios en proyec-tos de restauración permite, de-pendiendo de la magnitud de laintervención, reducir el impactoambiental generado por el usode maquinaria, equipamiento detransporte y costos de contra-tación de mano de obra. Sin em-bargo, existe una contradicciónentre los deseos de mejorar elmedio ambiente y el bajo rendi-miento obtenido a través de larealización de campañas de res-tauración con incorporación devoluntarios, lo que provoca quese tenga una visión poco opti-mista sobre la gestión ambientalen general. Sumado a esto el ren-dimiento de las plantaciones convoluntarios no está claro, dadoque los procesos de evaluaciónposteriores son escasos.Existen antecedentes de tra-bajos de restauración activa conparticipación comunitaria en losbosques del noroeste de laPatagonia, en particular en zo-nas del Parque Nacional NahuelHuapi. En el año 1996, se pusoen marcha el "Proyecto de Res-tauración del Bosque Nativo Andino Patagónico", llevado acabo por la Asociación Civil SEM-BRAR (www.sembrar.org.ar) y enel año 2006 se inició el proyecto"Restauración de bosques quema-dos: cuando las especies nativasno pueden recolonizar" (UN-Comahue, Programa deVoluntariado Universitario delMinisterio de Educación de laRepública Argentina).En el presente trabajo sepropuso evaluar el crecimiento y supervivencia de plantines deciprés (
 Austrocedrus chilensis
),lenga (
 Nothofagus pumilio
)
Contacto:mbarrios@utk.edu
Voluntarios realizando un "pasamanos" para trasladar los plantines hacia uno de los sitios a reforestar.
(continua en pág. 4)
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