campode
actividades
propio
y
específico,
traró
de
contribuir
a
la empresa
común
de
tenderun
puentesobre
el
abismoabiertoenrre
la
realidad
y
el
idea-
lismo,r5.
<Gropius,
-sigue
diciendo
Argan-,
comoThomas
Mann,
perteneceal
pequeñogrupo
de
in-
telectuales
a
quienes
no
se esconde
la
crisis
de
ia
burguesía
alemana
y
la investigan
mucho
más
al1á
de
las
escandalosas
apariencias
castigadas
por
la
pluma de
Grosz.
Sin
embargo,
no
desesperan
y
creen
que
puedereanudarse
suantigua
tradiciónextraviada
restaurandoen
el mundoconvulsionadolaautoridad
moral
de la inteligenciar6.Laalternativa
de
Gropius
a
lasituación
alemanasería<el
intento
de
establecer
contactocon la
pro-ducciónindustrial
y
formarjóvenesen
el
trabajomanual
y
mecánico,simultáneamente,
así
como
enla
elaboración
de
proyectos.
Estos
fueron
los
objeti-
vos
emprendidos
por
la Bauhaus>7.para
ello,
Wal-ter
Gropius
reúne,para
fo¡marelprimer
claustrodeprofesoresde laescuela,
un impresionanteplan-
tel
de
personalidades
artísticas
que
habíanhechodel arte
de
vanguardia
un instrumento
experimen-
tal
teórico
y
crítico.
Entre
losque inauguraron
lasaulasde
'Weimar,en marzode
1,91,9
,
estaban
el
suizoJohannes
Itten
(a
quienGropius
habíaconocidoenVienael añoan-
terior,
quedandoimpresionado
por
sus
métodos
peda-gógicos)8
y
LyonelFeininger
(el
pintor
americano
de
origen
alemán
que
habíap¿rricipado
en
el
grupo
Der
Blaue
Reiter),
a losque
se
unieronpaul
Klee(enenero
de
l92l),
Vassily
Kandinsky
(en
juniode
1922)
y
LászIó
Moholy-Nagy
en
7923e.Los
contactos
con
TheoVan
Doesburgayudaron
a
cla-
rificar
el
problema
de
la
creación
en
el
diseño
(como
confesaría
mucho
más
tardeel
propioGro-pius),
si
bien
entonces
chocaron
conlos
rígidos
idealesqueprofesaba
e1
director
de laBauhausres-
pecto
desu
programaeducativolo.
<Por
lo
tanto
-prosigue
Argan-,
los
vastos
horizontes
sociales
del
Werkbund
y
los
grandiososprogramas
reformistas
de
unVan
de
Velde
y
de
unBehrens,
inspirados
aún
por
el
romántico
entusias-
mo
de
Morris,
se
reducenen
1a
dialécticade
Gro-
pius a
un rígido
formulismo,
a
esquemasteóricos
exactos,
a
unainflexible
disciplinaracional,
que
hubieran
estado
de
otro
modo
fuerade
lugar
si
sólo
se
hubiesetratadode
sostene¡,
en
ei
campode
las
artes
aplicadas,la
superioridad
de la
producción
in-
dustrial
sobreiaartesanal.
El
hecho
es
queGropius
se
preocupamásde
sustraer
a la
clase
dirigentey
productora
de
un
decaimientocreciente,
de
volver
a
conduci¡la
a
sus
debe¡essociales,
dereorganizartécnicamente
laproducción
y
de crearefectivas
y
objetivascondiciones
para
el
progreso
de
la
vidasocial,que de
obrar
sobre
la
masa
para
incitarla
a
conquistar
unnivel
de
cultura
más
elevado.Exigequela autoridad
de
la
clase
dirigenteno
derive
ya
de laposesión
del
capital
y
de losmedios
de
pro-
ducciónsino
delacapacidadde
producir
delmejor
modo
(y
aquíentra
en
juegola función
arrísrica
porque
el
arte
es
w
modo
perfecto),
es
decir,
de
una
segura
preparación
técnica>11.
A
pesarde
la
aparienciatecnicistade
este
ideario
y
de su
inofensiva
filosofía12,
el contenido
políticoque
se
deriva
fue
combatido
insistentementepor
las nacientesfuerzassociales reaccionarias,lascua-
les
lograron
expulsarde
'Weimara la
escuela,en
7925,
tras
un
constanre
forcejeodialéctico
provo-
cado¡13.
131.J.
Auerbach,
tslüthner:Primer premio del
concurso de logocipos de
la
escuela.
1919.en
colaboración
.o¡
Pet-^r
Róhl.
149
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