Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
8Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Depresion y adicciones

Depresion y adicciones

Ratings: (0)|Views: 1,509 |Likes:
Published by Andrés Tovilla
Artículo sobre la relación entre el trastorno por dependencia de sustancias y la depresión
Artículo sobre la relación entre el trastorno por dependencia de sustancias y la depresión

More info:

Published by: Andrés Tovilla on Jun 22, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

01/26/2013

pdf

text

original

 
1
Artículo publicado en la revista
LiberAddictus
.Para consultar más artículos haga click en:www.infoadicciones.net
Tratamiento psicoterapéutico grupal deadictos en recuperación depresivos
1
 Andrés Cuauhtémoc Tovilla Sáenz
2
El trastorno depresivo y su relacióncon la recuperación de la adicción
La depresión es un cuadro clínico característico en una época en quecada vez menos personas toleran la frustración de percibir la brechaentre los anhelos creados por un ideal del Yo reforzado socialmente y larealidad individual. Son tiempos en los que la desintegración familiar, laincorporación de la mujer al mercado de trabajo, los abandonos y maltratosreales y percibidos, se han constituido en variables que, en su momento,dan lugar a síntomas depresivos que habrán de paliarse con sustanciasadictivas u otras compulsiones. Son momentos de culpa y vergüenzaen los que las personas tratan de encontrar remedios inmediatos a lasdesazones afectivas. Surgen con mayor frecuencia, en las personas,estos pensamientos, que re
ejan ideas de incapacidad y que llevan adespreciarse por no ser como se quisiera ser: “...el desaliento, la culpa ylas ideas delirantes de desprecio por sí mismo dominan el pensamientode una persona...por lo común se trata de exageraciones y distorsionesde lo que cualquier adulto normal sentiría tras un fracaso personal o unapérdida seria.” (Cameron, 1982).El individuo queda hundido en una preocupación constante sobre supoca valía y la incapacidad de salir de la mala situación que percibe. “…laautocondena alcanza situaciones delirantes. La sensación de no valer naday de culpa persiste a pesar de lo que digan o hagan los demás”.El apoyo puede reforzar la sensación de rechazo que percibe elpsicótico depresivo. No se tiene la capacidad de proyectar la agresión,sino que, por el contrario, se introyecta. Se somete a maltratos que justifiquen su propia autodevaluación. Se da la bienvenida a agentesmaltratadores.
 
2
más artículos en:
 
www.infoadicciones.net
Aceptar las pérdidas es una tarea imposible para quien está profundamentedeprimido. De ahí que la adaptación a un medio que se percibe hostil no sepresente.Hay una vuelta —regresión— emocional a niveles infantiles muy primitivos,en aquel estadio donde el infante era capaz de “controlar” las pérdidas ylas frustraciones. Hay una negativa a salir de los estados de grati
cación,del destete (Poissonnier, 1998), no hay una renuncia a ello y se pretenderegresar a ese momento de gran satisfacción.La ganancia del auto sacri
cio se debe precisamente a la necesidad dellegar a un punto de indefensión. Se provoca la agresión, pero se le temey existe un comportamiento querulante, de reclamo constante por sentirsesiempre objeto de los malos tratos, aunque claro, el delirio le dice que lomerece, que las puertas se le cierran porque así es la vida.Pudiera decirse que la depresión psicótica en individuos con trastornosgraves de personalidad, como el fronterizo, adquiere connotaciones agudas,en episodios delirantes constantes.Algo que constantemente ilustra la compulsión a la repetición en eltratamiento de sujetos adictos es la reacción terapéutica negativa, muycaracterística en el sujeto
borderline.
Una consecuencia de este evento esprecisamente la recaída, que puede interpretarse como una vuelta al síntomadel sujeto derivada de una relación paciente-terapeuta viciada, impregnadade elementos negativos no procesados, que han sido depositados en primerainstancia en el analista y luego reintroyectados por el paciente.La adicción, en sus manifestaciones graves, queda aparejada a unapsicosis depresiva. El adicto deprimido está necesitado de una sustanciaque impulse un delirio de omnipotencia: “El psicótico depresivo no expresasu desprecio contra sí mismo para hacer que los otros lo contradigan...” (Cameron, 1982). De alguna manera, el consumo de sustancias permiteal depresivo paliar su padecimiento, automedicándose con sustancias queelevan la neurotransmisión de dopamina, lo cual es imitado por los fármacosrecetados.En los padecimientos adictivos, sobre todo en las dependencias desustancias, siempre existe la tendencia a la recaída, que es precisamenteuna “compulsión a la repetición”, concepto que introdujo Freud en 1919,que daba cuenta de cómo en los estados neuróticos había una propensióna cometer actos lesivos contra sí mismo de manera continuada. Se tratabade “enigmáticas tendencias masoquistas del Yo” que se contraponen a lalógica del principio del placer.La intención de ser devaluado, el temor al éxito, el sabotaje constante contrasí mismo, el socavamiento de las metas personales, el abandono y provocacióna las relaciones signi
cativas, son ejemplos de esta compulsión a la repetición,que se re
eja en los cuadros clínicos depresivos. Existe, en las palabras deGreen (1983: 257), “una vuelta masoquista sobre el Yo”, amenazante, queprovoca un gran monto de angustia, donde “la inconciencia de la muerte sehace inconciencia de la aspiración a morir”. La depresión, para este autor,
 
3
más artículos en:
 
www.infoadicciones.net
viene a ser el precio que se paga por el apego a los objetos que dan la alegríade vivir.La cuestión aquí es cómo cambiar la percepción de una persona tanperturbada mediante un esfuerzo psicoterapéutico. En primer lugar sí debeconsiderarse paralelamente el tratamiento psicofarmacológico, aunque hayque observar su evolución con cuidado, sobre todo la forma en que seredirige la energía lograda mediante los cambios neuro
siológicos que losfármacos proporcionan.La relación existente entre la personalidad depresiva y el consumo desustancias tiene que ver con el hecho de que la a
icción, que es percibidapor el individuo, es cada vez más controlada y apaciguada por medio de laingesta de sustancias (Solomon, 2001), puesto que la persona no es capazde soportar el dolor, y éste resulta el causante de un deterioro signi
cativoen todas o casi todas las áreas del individuo, quien se cree incapaz de seguirel rumbo de su vida, y ésta es la manera de tener el control de sí mismo pormedio de la ilusión efímera que proporciona cierta sustancia. Es sorprendenteel incremento de la población que consume drogas para paliar la angustiadepresiva, en la que el Yo clama una solución (Portillo, 2004).En un enfoque tradicional, el síntoma adictivo es explicado como unacompulsión regresiva que tiende a la resigni
cación de la grati
cación oral,para enfrentar montos de angustia que se consideran devastadores por un Yoenfermo, débil. La personalidad adictiva se caracteriza por una nula toleranciaa la frustración, puesto que busca por medio de la alucinación una satisfaccióninmediata e intensa; se preocupa por el ahora, en alejar de sí las sensacionesdesagradables producidas por la angustia, que pueden traducirse también enuna sensación subjetiva de vacío y no en las consecuencias que puede produciresta intoxicación en el futuro. La persona experimenta un gran rechazo de sí mismo y reniega de su realidad, con una sensación subjetiva de vacío en laque busca por medio de los tóxicos una aceptación fantasiosa de sí mismo,puesto que se crea la idea de omnipotencia al consumir la droga, y percibe sumedio más satisfactorio y grati
cante.Durante su infancia, el futuro adicto experimenta el rechazo de susprogenitores; percibe el entorno carente de cariño; vivencia una relacióninconsistente con los padres, lo que propició una escasa con
anza básicao seguridad de sí mismo, por este motivo busca en el futuro grati
cantes “objeto-sustancia”, o una seguridad ilusoria depositada en la sustancia quele brinden el cariño y la protección arti
cial que necesitaba de pequeño.En un trabajo anterior (Tovilla, 2001) exponía los síntomas característicosasociados a la depresión que presentan como manifestación de las defensasmaníacas (Seagal, 1962), los adictos en recuperación, en especial los que acudena grupos de doce pasos. En este documento retomo dicha sintomatología enaras de explicar con mayor claridad las manifestaciones depresivas y adictivasde los pacientes adictos que se encuentran en tratamiento.
Síntomas obseso-compulsivos
. Tienen que ver con la defensa maniacade control en un enfrentamiento del Yo con sentimientos de devaluación.

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->