En lo que concierne a este trabajo, ¿cómo podemos entender hoy la SOLAESCRITURA?En la perspectiva reformada, la SOLA ESCRITURA se entiende como la supremacíade la Biblia como nuestra única norma de fe y práctica. Tal declaración constituyepreámbulo indispensable en toda declaración de fe de cualquier iglesia evangélica,independientemente de la denominación a la que pertenezca. Pero los peligros,amenazas y realidades a los que hemos aludido brevemente nos están señalandoque no es suficiente, que no basta con asentar tal declaración de principios ennuestras actas constitutivas. El actual panorama del complejo y confuso mundo delprotestantismo evangélico, especialmente en nuestro continente americano,dramatiza la urgencia que tenemos de establecer los métodos para el estudio y lainterpretación de la Biblia que realmente honren el postulado reformado de la SOLAESCRITURA. Sobre todo porque, en la actualidad, existe una lamentable confusiónentre el derecho que todos tenemos, como miembros del Cuerpo de Cristo, al libreacceso y examen de la Biblia, sin la intermediación de ninguna instancia superior deautoridad religiosa o de erudición, con lo que ahora se está entendiendo como lainterpretación libre de la Biblia. En este contexto, libre significa sin normashermenéuticas, sin respeto por la investigación seria, dejada al sentir caprichosodel lector o del intérprete. La Biblia tiene que ser examinada por todos, no espatrimonio exclusivo de una casta sacerdotal de eruditos y científicos, pero la Bibliaexige respeto y normas que garanticen que se le haga justicia a su enseñanzaconsistente. Es una lamentable realidad entre muchas denominaciones evangélicasel hacer de la ignorancia una virtud, de la piedad una excusa para no estudiar laEscritura, de la temeridad una norma para establecer “nuevas doctrinas”. Se invocala SOLA ESCRITURA como una excusa para rechazar el estudio de otros libros queno sea la Biblia misma. Es cada vez más común escuchar, incluso entre pastores ylíderes, expresiones como estas: “No me importa lo que digan los teólogos, lo queme importa es lo que dice la Biblia”, lo que en la práctica verdadera se convierteen: “lo que me importa es lo que YO interpreto”. La SOLA ESCRITURA se haconvertido en LA MIA INTERPRETACIÓN. Se pretende borrar de un solo golpe deinspiración “pneumática” todos los cimientos de la reflexión que por siglos loscristianos han realizado sobre la Palabra de Dios, para establecer, como pequeños “dioses”, creando de la nada, credos, doctrinas, prácticas, como si la historia de lasalvación empezara con la historia de sus denominaciones o de sus propiasexperiencias personales. “Tabla rasa” con el pasado, parece ser la consigna que seesgrime para justificar el nacimiento desordenado de nuevos grupos,denominaciones e iglesias.El principio de la SOLA ESCRITURA no puede ser tomado como pretexto para negarel ejercicio hermenéutico serio y para leer la Biblia como un recetario de versículospara justificar cualquier disparate doctrinal o práctica denominacional. El derecho allibre examen de la Biblia exige la obligación al estudio serio y riguroso. La Biblia nopuede descansar en la ignorancia sino en el estudio, en el saber. No debemoslimitarnos a llevar la Biblia a todas las personas, sean o no educadas, sino tambiéndebemos adiestrarlas para la lectura inteligente de la Palabra de Dios, en el usocorrecto de los instrumentos de Análisis.Frente a la tendencia de algunas confesiones cristianas de limitar el acceso delpueblo al libro del Pueblo de Dios, nosotros no podemos conformarnos conentregarle a ese mismo pueblo el Texto Sagrado sin proporcionarles lasherramientas indispensables para el estudio respetuoso y serio, y fiel a sus propiasexigencias de rigurosidad. Jamás el libre examen puede ser tomado como excusapara ocultar la necesidad de una hermenéutica que haga honor a la seriedad deltexto bíblico.
Add a Comment