cuantificadores («para todo» o «para al menos un»), permitió formalizar una enorme cantidad denuevos argumentos. También fue el primero en distinguir la caracterización formal de las leyes lógicas desu contenido semántico.
Giussepe Peano (1858-1925) creó un lenguaje simbólico para las demostraciones matemáticas:empleó puntos en lugar de los signos de agrupación y simbolizó los cuantificadores y otrossignos, aportes que fueron acogidos posteriormente en principia mathematica, la obra de B.Russell y Alfred N. Whitehead. Ellos realizan la síntesis de toda la teoría de la inferencia y lostipos de inferencia empleados en la demostración de teoremas de la matemática anteriores ensu obra conjunta Principia mathematica.
David Hilbert
(1862-1934), luego de analizar Principia mathematica y detectar algunosdefectos en ella cometidos por Russell y Whitehead, debido a la falta de rigor en el lenguajeusado al estudiar la inferencia, creó un nuevo método, actualmente conocido como
“metateoría”
(Una metateoría es una teoría que se dedica al estudio de otra teoría o conjunto deteorías. En sentido general podría ser llamada teoría de las teorías. Si A es una teoría de B y B es en sí misma una teoría, entonces A es una metateoría. Sin embargo, una teoría general no puede ser unametateoría desde que no se dedica en particular a una o a un conjunto de teorías)
o “metalenguaje”,
el cual permite la elaboración rigurosa de los sistemas axiomáticos.También son importantes los trabajos de Emil Post, Kurt Godel, Alfred Tarski. Mención especialmerece Ludwig Wittgenstein (1889-1951), quien redujo la lógica de predicados y lamatemática al cálculo proposicional e introdujo el método de las tablas de verdad para laevaluación de los esquemas proposicionales.
EL LENGUAJE
Es el sistema de signos que permite la comunicación de sentimientos, ideas, situaciones,voliciones, normas e información en general. Todo lenguaje como sistema tiene un conjuntode reglas que lo rigen
.
Las tres funciones básicas del lenguaje.
El lenguaje es un instrumento tan sutil y complicado que a menudo se pierde de vista lamultiplicidad de sus usos. Aquí, como en otras situaciones, existe el peligro de dejarnos llevarpor nuestras tendencias a simplificar demasiado las cosas.Una queja corriente de aquellos que adoptan un punto de vista demasiado estrecho acerca de
los usos legítimos del lenguaje concierne a la manera en que se “desperdician” palabras enfunciones de tipo social. “¡Tanta charla para decir tan poco!”, afirma en resumen este tipo de
crítica. Y en más de una oportunidad
hemos oído decir a una persona: “Fulano de Tal mepreguntó cómo estaba. ¡Qué hipócrita! ¡Si no le preocupa e lo mínimo como estoy yo!” Tales
observaciones revelan una falta de comprensión de los complejos propósitos para los que seusa el lenguaje. Esto se manifiesta también en la deplorable conducta de la persona fastidiosa,quien, cuando se le pregunta cómo se encuentra, procede a describir el estado de su salud,habitualmente con gran extensión y detalle. Pero la gente por lo general no habla en las fiestas
para instruirse mutuamente, y de ordinario, la pregunta: “¿Cómo está usted?”, es un saludo
amistoso, no un pedido de informe médico.