Data
cifras
Fuente: Banco Mundial (marzo 2006)
51,6%
de los peruanos son pobres.19,2% vive en extrema pobreza.
72%
alcanza la pobreza en áreas ruralesy 40% la pobreza extrema.
40%
alcanza la pobreza en áreas urbanasy 8% la pobreza extrema.
74%
de la población del departamento deHuancavelica vive en extrema pobreza.
Este estudio realizado por los profesores PedroFrancke y Javier Iguíñiz explica el camino por el quese debe orientar no sólo el escenario económico,sino también el político, para alcanzar un crecimien-to que incluya a los sectores hasta ahora margina-dos. Se inicia proporcionando una definición delcrecimiento pro pobre aplicado al caso peruano ydesarrolla la viabilidad política para, finalmente, dar recomendaciones y propuestas para iniciar el cam-bio. Asimismo, propone políticas para el crecimientopro pobre en relación a los pequeños productoresrurales y plantea, en concreto, planes de aplicaciónde este plan en Cajamarca, Cusco y Lambayeque.Cabe mencionar que con esta publicación se daráinicio a un proceso de diálogo sobre la base de lasrecomendaciones planteadas.Para elaborar este documento, Pedro Franc-ke y Javier Iguíñiz contaron con la colaboración deNikita Céspedes, Juan Manuel García, EdgardoCruzado y Gonzalo Talavera, todos ellos egresa-dos de nuestra Universidad.“Crecimiento con inclusión en el Perú” está dis-ponible gratuitamente en Calandria (Jr. Cahuide752, Jesús María). Es una edición resumida de 32páginas e incluye un CD con el estudio completo.
“Crecimiento coninclusión en el Perú”
Lima del 21 al 27 de agosto del 2006
/ /
3
Informe
Lucha contrala pobreza
nómica entre los ciudadanos se reduzca también,es decir, que exista redistribución. “Lo que hemoshecho en este trabajo es llamar la atención sobreotro rasgo, que son los plazos”, afirma Iguíñiz. LasMetas del Milenio, iniciativa de la Organización delas Naciones Unidas, establecían un plazo que ibadesde 1990 hasta el 2015 para reducir la pobreza ala mitad. Es decir, reducirla de un 54% a un 27%.“En el Perú estamos bajando a un ritmocon el cual no estaremos cerca ni en elaño 2030”, sostiene.Lo que pasa en nuestro país esque, si bien ha habido crecimien-to, este no ha sido incluyente, noha llegado a los pobres. “La es-tructura económica del Perú porsí sola genera este tipo de creci-miento. Lo que hace falta es unaacción pública, determinadas po-líticas que empujen el crecimiento enotra dirección para que pueda ser más incluyente”,afirma
Pedro Francke
, coautor del estudio.Francke e Iguíñiz distinguen tres grandes tiposde actividad empresarial de acuerdo a la producti-vidad. El sector I, conformado por la actividad mi-nera, de telecomunicaciones y electricidad, cuentacon alto valor agregado, pero requiere poca manode obra. El llamado sector II, por su parte, lo con-forman las actividades manufactureras, el turismoy la agroexportación. Si bien estas industrias tienenun valor agregado menor, captan mayor mano de
Los dejan colgados.
El crecimiento sostenido que experimenta el país debería alcanzar efectivamente a una mayor cantidad de peruanos, que sigue sin poder mejorar sus niveles de vida.
obra. Parte de los trabajadores de este sector obtie-ne remuneraciones que los ubican por debajo de lalínea de pobreza. El tercer ámbito (sector III) lo con-forman el sector agropecuario, el comercio al pormenor y los servicios personales, que tienen altaocupación pero baja productividad. Es aquí dondeprácticamente todas las remuneraciones los colo-can por debajo de la línea de la pobreza.“La idea es que los recursos que genera el sec-tor I puedan servir al desarrollo del sector III. Estose lograría a través de impuestos que serían capta-dos por el Estado para invertirlo más en los secto-res postergados”, explica
Francke. “Con esos re-cursos, en líneas generales, se puede impulsar laproducción de productos agrícolas transforma- bles in situ para ser vendidos con cierto grado deelaboración”, agrega Iguíñiz. Esto permitiría queel producto se hiciera más competitivo, porqueal transformarlo no sólo pierde peso y el costo detransporte baja, sino que adquiere valor agregado.“Se requiere una mayor intervención del Estadopara orientar el crecimiento económico en deter-minado sentido. No necesariamente de manera di-recta, sino a través de señales de mercado”, añadeFrancke.Al comparar, asimismo, la relación entre pro-ductividad y remuneraciones existe un desbalan-ce. Lo que ganan los trabajadores no es proporcio-nal a las ganancias de las empresas. En el sector II,por ejemplo, mientras la productividad se encuen-tra en niveles aceptables, parte de los sueldos están
ANA LÍA ORÉZZOLI