Reforma constitucional: globalización, disciplina y estatización
(...)EDITORIAL
El Libertario |3| VENEZUELA
Edición 51, noviembre-diciembre 2007
ntentar realizar un cambio pormedios constitucionales esconsecuencia de pensar alEstado como instrumentomediante el cual se pueden alcanzarciertos objetivos. Esta perspectivaconstitucional aísla al Estado de supropio contexto. Lo que el Estado
hace
y lo que el Estado
es,
en realidad, estácondicionado por el hecho de ser unpunto en una red de relaciones sociales.Esa trama -donde el Estado es uno delos nodos medulares-, se estructura enbase a como su modelo productivo seorganiza. Para Venezuela es laexportación barata de energía,sintetizada bajo el nombre de“socialismo petrolero”, según lareciente categorización efectuada porel primer mandatario.Recapitulemos. Tras el final de laGuerra Fría comenzó un períodocaracterizado por la interdependenciamultilateral creciente entre los diversosEstados nacionales, proceso conocidocomo globalización económica: unplaneta, un mercado. Los Estados-nación tejen una abigarrada red deintereses y negociaciones, articuladasen geometrías diferentes según cadatema. La noción de imperialismo sesustituye por la de imperio, en la queuna nueva lógica de dominio, el flujoplanetario de capital, une a la serie deorganismos nacionales y supra-nacionales que forman la actualsoberanía global, caracterizada por lapluralidad de fuentes de autoridad.No fue casualidad que a comienzosde los 90´s, cuando apenas comenzabaa vislumbrarse esta condiciónmultipolar, la izquierda latinoa-mericana, perpleja por la caída del Murode Berlín, configure su discurso casiexclusivamente en contra delneoliberalismo y en defensa de losEstados nacionales. Como huída haciadelante y retorno a sus pretensionesestadocéntricas, reinventa su estrategiade privilegiar la toma del poder estatalpara producir el cambio oxigenándosedentro del discurso altermundista. Peroeste entendimiento simplista acerca dela globalización, la mera sustitución delos Estados por multinacionalesmanipuladas desde un centro, nocomprendía las mutaciones y rea-comodos de los propios Estados. Deantiguos sujetos soberanos pasaron aconvertirse en actores estratégicos,fomentando la productividad ycompetitividad de sus propiaseconomías en sintonía con los flujoseconómicos globales. El Estado nuncase ha visto amenazado de desaparecercomo práctica histórica. Cedieron, sí,parte de su soberanía para establecermecanismos de gobernabilidadsupranacionales y subregionales, perocontinúan siendo esenciales paraasegurar la productividad de lasunidades económicas localizadas en suterritorio. Los Estados-nación regulan,facilitan o bloquean los movimientos decapital, trabajo e información,disciplinando a sus poblaciones paracumplir con los compromisos surgidosde su rol en la economía planetaria.
Pdvsa es de todos (casi)Pdvsa es de todos (casi)Pdvsa es de todos (casi)Pdvsa es de todos (casi)Pdvsa es de todos (casi)
El 27 de febrero de 1989 constituyó unalínea de fuga para la reestructuraciónmundial del poder. La erupción depasiones e irracionalidad enfrentada ala naciente arquitectura de la librecirculación del capital. La necesidad dela relegitimación sistémica tenía comoprecondición, claramente expresada enel llamado Consenso de Washington,la gobernabilidad. Una nueva forma desubordinación disciplinada debíadifundirse por el entramado social einternalizarse por los ciudadanos: eldevenido socialismo petrolero, elpopulismo chavista realmenteexistente. Mistificada por un discursoizquierdista, la Constitución de 1999acopla el territorio venezolano con lasexigencias del momento, otorgándolea la inversión extranjera las mismascondiciones que el capital nacional ensu artículo 301. Esta normativa revertíadefinitivamente el proceso denacionalización petrolera de 1974. Elresto de los 349 artículos, incluyendolos magnificados acerca de losbeneficios sociales, eran maquillaje deutilería. En la reforma propuesta seprofundiza el modelo, otorgándolerango constitucional a las empresasmixtas, la figura jurídica por la cual lasempresas extranjeras han devenido ensocias del gobierno venezolano en laexplotación energética. Al proveer demanera segura y confiable de recursosenergéticos al mercado mundial, elEstado venezolano gotea los beneficioscreados por su iniciativa empresarial.Este orden es a la vez una forma deproducción, una forma de gobierno, undiscurso y un estilo que recrea unadeterminada subjetividad.
Ficción constituyenteFicción constituyenteFicción constituyenteFicción constituyenteFicción constituyente
A estas alturas afirmar que lapropuesta de reforma constitucionalestatiza los canales de participaciónciudadana es un lugar común. Diversospronunciamientos de organizacionesde izquierda revolucionaria, al margendel bolivarianismo, y algunasexpresiones del chavismo radicalcoinciden en el punto. Al distinguirentre poder constituyente y poderconstituido, difieren en la génesis delfenómeno de recuperación. Unatendencia considera que laautodenominada “revolución boliva-riana” ha sido una serie de hechosconstituyentes que han constituido unpoder “popular” cuya figura visible esel Presidente Chávez. Según estateorización, la reforma constitucionalsería una estrategia de diversosfactores de la nacienteinstitucionalización para secuestrar elproceso iniciado en 1999. Ante esasituación, argumentan, sólo cabría unarebelión para convocar, de nuevo, unaasamblea constituyente que “recuerde”al primer mandatario por dondedeberían ir las cosas. Esta “revolucióndentro la revolución” –para usar suspropios términos- es tan fantasiosacomo imposible. En principio porqueesta dicotomía mítica y nítida entre el“poder popular” y el poder político noexiste. Y segundo, porque surazonamiento parte de una exaltaciónacrítica de las propias organizacionessociales chavistas, sucedáneo de lascertezas sobre la vieja dictadura delproletariado que subyacen en elimaginario bolivariano.La cooptación del movimientopopular no comienza con la aprobaciónde la reforma constitucional. Eldesmantelamiento del tejidoinsurgente de base, en cambio, se iniciacuando un candidato presidencial logrócapitalizar a su favor el descontentocatalizado tras el Caracazo. Al ganarlas elecciones en 1998, se inicia unproceso dialéctico de simbiosis entreel nuevo gobierno y las organizacionessociales. Por una parte la nuevaburocracia transformó activistas enfuncionarios, decapitando liderazgoslocales ante la ausencia de relevosgeneracionales. En otra dimensión,parte de los propios movimientosabogó activamente por ser reconocidoe integrado en la política de subsidiosestatales, negociando leyes parareglamentar su legitimidad y acceso alos recursos. La integración fue tantoeconómica como discursiva. Al utilizarsu retórica, vacía de significado, elgobierno pudo ganar a su favor buenaparte de las organizaciones socialesque lo precedieron, imponiéndoles supropia agenda política yelectoralizando su calendario demovilizaciones. La polarización políticahizo el resto. La implosión yfragmentación de las organizacionesbarriales, sindicales, ambientalistas,estudiantiles, de mujeres y contra-culturales era una condición paraimponer una nueva gobernabilidad yla paz social.La autonomía beligerante de lasbases chavistas fue reiteradamenteerosionada por la imposición sucesivade modelos de organización decretadosdesde arriba, no resultantes de lasluchas y experiencias concretas de lagente. Tal efervescencia obnubiló aentusiastas del “empoderamientopopular”, quienes pasaron a difundiruna percepción sesgada de su dinámicaempírica. Círculos bolivarianos, fundoszamoranos, consejos comunales,cooperativas, comités de tierra urbana,medios comunitarios, cultivoshidropónicos y gallineros verticales sefundaron, en gran parte, comoextensión de la oferta política,institucional y simbólica del Estado. Volviendo sobre los términos: siendocreaciones del poder constituido. Comoha sido desarrollado por otros, y loshechos reiteran, la amplia base deapoyo al primer mandatario noconstruye su identidad en torno alsocialismo, sino en torno a la figura delPresidente. No son revolucionarios,son chavistas. Las consecuencias sondiversas, entre ellas la ausencia delazos de solidaridad horizontales y lapresencia de todas las perversiones jerárquicas, individualistas ycompetitivas de la cultura imperante.La hipotética reforma de la cartamagna representa, en efecto, unmomento de inflexión del modelochavista de dominación. Pero a su vez,no significa una ruptura con laevolución de las políticas delineadas enlos últimos años. Constitucionaliza ylegitima una serie de prácticasconocidas, entre ellas, elencasillamiento y subordinación delmovimiento popular. Para ello, nodebemos olvidarlo, usando los recursoseconómicos producidos por una de lasmayores bonanzas petroleras de losúltimos 30 años. Cualquiera que setome la molestia podría descubrir,hurgando en la historia venezolana, lacoincidencia de los ciclos de estabilidad y revuelta social con los de abundancia y crisis económica. Pero este ya es temapara otro artículo.
Rafael Uzcátegui
<rafaeluzcategui@hotmail.com>
Hummer, la camioneta de la nueva burguesía
La compañía General Motors anunció la apertura de una red de concesionarios en el país para vender sucamioneta Hummer, dado el éxito que la misma ha tenido en el mercado local. Datos de la empresa apuntan que500 unidades se vendieron en el último año, a un precio que osciló entre los 200 y 250 millones de bolívares.Este entusiasmo forma parte de la bonanza general del mercado automotor, el cual, según cifras de la CámaraAutomotriz Venezolana (Cavenez), ha vendido 450 mil vehículos nuevos durante el 2007.
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Pero también es relevante pensarel escenario siguiente a la aprobaciónineluctable de la Reforma. Desde el mesde enero del 2008 se estableceránnuevas reglas con base en laconstitución aprobada y el mecanismode la Ley Habilitante, otorgado por la Asamblea Nacional al Presidente.Necesariamente habrá que tomariniciativas para restar eficacia a laofensiva preparada por el oficialismoluego de tener en sus manos al poderabsoluto de la nación. Subrayamos que ya se han iniciado las acciones porparte del gobierno y del Estado paraaprisionar la opinión pública en susmanos. Ese proceso implica un cuadrode medidas tendientes a silenciar ladisidencia, criminalizar la protesta,aplastar cualquier manifestacióncontraria a lo oficial y conducir al paísde una manera totalitaria presta asancionar las posturas discrepantes,apelando a su descalificación medianteepítetos gastados para fundamentar lasrespuestas punitivas.La bonanza económica del Estadono está supeditada exclusivamente alprecio del barril de petróleo, sino porla política expansiva del gasto públicoincrementada gracias a las políticasneoliberales adelantadas en materiaimpositiva. Dicho en otras palabras, elproblema no es de ingresosúnicamente, sino de erogación ynecesariamente implicará un efecto dealud o bola de nieve imposible decontener. En esa circunstancia radicael riesgo para esta administraciónautoritaria al servicio del capitalenergético global. Los planesasistencialistas tienen su soportefinanciero en el excedente coyuntural y al decaer, por el abrumador pasivoestatal, requerirá la aplicación depolíticas regresivas para la poblacióncomo futuras devaluaciones,incremento de impuestos, recortes enlas Misiones y otras orientadas amantener el nivel de gastos. Hay querecalcar que a contracorriente de lainmensa propaganda desplegada, laspolíticas sociales implementadas por elbolivarianismo no han elevadosignificativamente la calidad de vida dela población, y han aumentado ladeuda social en materia de vivienda,seguridad ciudadana, salud, educación,empleo y seguridad social. Lasdimensiones anteriores generaránconflictos sociales, los cuales seránsofocados por diferentes víasrepresivas según cada caso. Ante esta panorámica quienes noclaudicamos por la libertad y la justiciasocial debemos prepararnos paraafrontar un incremento general de lacoerción y del control colectivo. Estohay que hacerlo sin caer en la paranoia;sabemos que no tenemos en frente alos militares de Myanmar sino unaexpresión del neomilitarismo comomodelo eficaz para mantener el modelode dominación despótica de la sociedad venezolana, repetimos, al servicio delmercado energético mundial. Todo elloimplica desde tomar medidas deseguridad personal hasta prepararsepara la escalada represiva quelegalizará la constitución a seraprobada en diciembre, que consagrala arquitectura del Estado totalitario.Desbordando a los factoresconservadores y reaccionarios de laoposición mediática, la lucha socialdeberá enfrentar al Leviatángubernamental desarrollando formasinéditas, creativas e inesperadas deorganización y resistencia.
[En www.nodo50.org/ellibertario hay unadeclaración pública detallada con nuestra posiciónante el Referéndum sobre la Reforma Constitucional,así como lo que plantean diferentes organizacionesde derechos humanos venezolanos y grupos de laizquierda radical autónoma]