Originalmente, los gobiernos tenían funciones muy limitadas. Su propósito era simplemente"preservar y proteger". Después alguien añadió "proveer". Cuando los gobiernos empezaron aser el proveedor del pueblo, así como el protector, los gobiernos empezaron a cr ear lasociedad, en vez de preservarla.¿Pero acaso los gobiernos no hacen simplemente lo que quiere la gente? ¿No es verdad quelos gobiernos sólo proporcionan el mecanismo por medio del cual la población provee para símisma en una escala social? Por ejemplo, en Estados Unidos le adjudicamos un valor muy altoa la dignidad de la vida humana, la libertad individual, la importancia de la oportunidad, losagrado de los niños. Y así, hemos promulgado leyes y pedido al gobierno la creación deprogramas para proveer ingresos para los ancianos, a fin de que puedan conservar su dignidaddespués de sus años productivos; para asegurar la igualdad en el empleo y oportunidades devivienda para todas las personas, incluso aquellas que son diferentes a nosotros, o con cuyoestilo de vida no estamos de acuerdo; para garantizar, por medio de leyes laborales para losmenores, que los niños de una nación no se conviertan en esclavos y que ninguna familia conhijos carezca de los elementos básicos para una vida decorosa - alimento, vestido, albergue.Esas leyes son favorables para esta sociedad. Sin embargo, cuando se provee para lasnecesidades de la población, debe tenerse cuidado de no despojarla de la mayor dignidad: elejercicio del poder personal, la creatividad individual, y el ingenio firme que permite a laspersonas darse cuenta de que ellas pueden proveer para sí mismas. Es indispensable lograr un equilibrio delicado. Parece que ustedes sólo saben cómo ir de un extremo al otro. O quierenque el gobierno "lo haga todo" para el pueblo, o quieren aniquilar todos los programas delgobierno y borrar mañana mismo todas las leyes vigentes.Sí, y el problema consiste en que son tantos los que no pueden proveer para sí mismos en unasociedad que proporciona rutinariamente las mejores oportunidades de vida para aquellos queportan las credenciales "correctas" (o, tal vez, que no portan las "equivocadas"); los que nopueden proveer para sí mismos en una nación donde los propietarios de casas no se las rentana familias numerosas; las compañías no promueven a las mujeres; la justicia, con demasiadafrecuencia, es un producto de la posición social; el acceso a la medicina preventiva estálimitado a aquellos con suficientes ingresos, y en la que existen muchas otras discriminacionesy desigualdades en una escala masiva.¿Los gobiernos deben, entonces, reemplazar la consciencia de la gente?
No. Los gobiernos
son
la consciencia del pueblo, franca, abierta. Es a través de los gobiernosque la gente busca, espera y determina corregir los males de la sociedad.Eso esta bien dicho. Sin embargo, repito, ¡en el intento de garantizar a las personas laoportunidad de respirar, deben tener cuidado de que las leyes no los sofoquen!No puedes legislar la moralidad. No pueden obligar a la igualdad.Lo que se necesita es un cambio en la consciencia colectiva y no una ley aplicable a laconsciencia colectiva.La conducta (y todas las leyes, y todos los programas del gobierno), deben surgir de laExistencia, deben ser un verdadero reflejo de Quienes Son.¡Las leyes de nuestra sociedad,
sí
reflejan quienes somos! Les dicen a todos: "Así
es
lasituación aquí en Estados Unidos. Esto es lo que
son
los estadounidenses".En el mejor de los casos, tal vez. Pero con mayor frecuencia, esas leyes son lospronunciamientos de lo que piensan quienes están en el poder que deben ser ustedes, pero noson.Los "pocos elitistas" instruyen a los "muchos ignorantes" por medio de la ley.Precisamente.