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DERECHO DE LA INTEGRACIÓN Y DERECHO COMUNITARIO

DERECHO DE LA INTEGRACIÓN Y DERECHO COMUNITARIO

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DERECHO DE LA INTEGRACIÓN Y DERECHO COMUNITARIOPor la Dra. Elsa Álvarez. Profesora Adjunta de Derecho Internacional Público (UBA-UMSA)
… debemos tener conciencia de que vivimos al comienzo de un proceso que arremete contracategorías establecidas desde hace siglos, que trastorna ideologías políticas profundamentearraigadas …
” Pierre Pescatore, miembro del tribunal Europeo de JusticiaEn las postrimerías de la segunda guerra mundial comenzó a desarrollarse, en diversosámbitos espaciales, una relación interestatal de características propias, con objetivos queoscilaban desde lo político-económico-social-cultural a aspectos exclusivamente centrados enel desarrollo o en la cooperación interestadual.Corolario de esas interrelaciones fue el advenimiento de instituciones jurídicas nuevas, concaracterísticas propias, diferentes de las conocidas en el Derecho Internacional clásico.Los nuevos estamentos jurídicos fueron afirmándose e independizándose, abriéndose caminopara la construcción de principios autónomos de derecho y, en un lapso relativamente breve,las alusiones al Derecho de la Integración y al Derecho Comunitario, se convirtieron en monedacorriente. También es moneda corriente emplear ambas expresiones como sinónimos.A su vez el Derecho Comunitario ha sido identificado como el que emana de los órganosdotados de supranacionalidad por los Estados miembrosCon base a esas premisas hemos de presentar dos hipótesis de trabajo, la primera es que larelación entre el Derecho de la Integración y el Derecho Comunitario es una relación de géneroa especie
,y la segunda que el Derecho Comunitario puede emanar tanto de órganos dotadosde “supranacionalidad” por los Estados miembros cuanto de órganos intergubernamentales.
I. INTEGRACIÓNI.1) EL PROCESO INTEGRACIONISTA.
Hemos manifestado con anterioridad
que, si bien desde épocas remotas existieron en elmundo intentos de procesos unificadores, en el caso europeo
, como bien señala Molina delPozo siguiendo las ideas de Buchman
, se debe diferenciar los procesos de integración, queen el pasado han permitido la formación de los principales sistemas políticos, del modelocomunitario de integración actualmente vigente en la Unión Europea.Los anteriores procesos consistieron en lo que se ha dado en denominar integración regalistao integración por difusión, o bien en la integración por dominación o integración imperial
.
Dentro del primer esquema se incluyen las integraciones producto de la concentraciónterritorial de feudos o unidades territoriales en una nueva unidad política denominada Estado.Mientras que el segundo esquema de integración consistió en la incorporación al seno de unimperio de unidades políticas dominadas, como ocurrió con el Imperio Napoleónico, el Austro-Húngaro o el Turco.De todos modos ambos esquemas, por circunstancias diversas
 se concretaron finalmente ennaciones.Molina del Pozo sostiene que “Ya sea imperial, regalista o nacionalista, la integración se lleva acabo generalmente por métodos coactivos tendientes a la centralización y a la uniformidad.Junto a ellos tenemos a otro gran modelo de integración: la integración federativa”
,que nacede un acuerdo de voluntades entre unidades políticas soberanamente iguales, que conservan
 
su autonomía pero convienen políticas de interés común que constituyen el pilar de suintegración, sobre todo en los aspectos de seguridad interna y externa. Ejemplo de ello es loocurrido con las colonias inglesas de norteamérica y, en el caso específico de Europa conSuiza y Alemania.Este último modelo de integración –federalista-, a pesar de tener dos siglos de antigüedadgoza, según afirman Catalano y Scarpa
,de una “actualidad impresionante” y, si tomamos enconsideración el ideario que motivó a sus precursores, podría sostenerse que se encuentraemparentado con los objetivos que sustentan el sistema europeo
.Sin embargo, el sistema comunitario europeo, se diferencia y distancia de esta forma deintegración porque es el producto de un marco histórico propio y único, que dio como resultadoun ámbito jurídico institucional peculiar, producto de amalgamar el carácter federativo contenidoen la conformación de la comunidad consensuada libremente, con el concepto desupranacionalidad –sobre el que ya volveremos- del que se dotó al sistema comunitarioeuropeo para facilitar sus objetivos.A ello debe agregarse que el concepto fundamental que permitió a la comunidad perdurar yfortalecerse ha sido el de entender, desde sus albores, a la integración europea como unproceso de creación continua.En sus Memorias Jean Monnet expresó “Pretender entrever hoy día la forma definitiva de laComunidad Europea que hemos concebido como un proceso de cambio resulta unacontradicción en sus propios términos. Anticipar el resultado bloquea el espíritu de inventiva.Será a medida de nuestra ascensión que descubriremos nuevos horizontes.”
Durante el siglo XIX se produjeron en América intentos de unificación, todos ellos estuvieronvinculados con los procesos de emancipación, y tuvieron sus expresiones en las doctrinas deMonroe, H. Clay, Miranda y Mariano Moreno, en la concepción del panamericanismo, en elideario de Bolívar que lo lleva a convocar al Congreso de Panamá, como también en las gestasde San Martín y Artigas.Pero esos intentos de cooperación o unificación fueron, conceptual y sustancialmente,distintos a los procesos de integración que tuvieron lugar en el siguiente siglo, durante el cuálproliferaron acuerdos de integración, con diferentes contenidos y alcances aunque,lamentablemente, el éxito de los mismos ha sido inversamente proporcional a su cantidad.
I.2) INTEGRACIÓN – CONCEPTO
De lo precedente se concluye que a partir del siglo XX, más precisamente de mediados desiglo, hay un antes y un después - con marcadas diferencias - en cuanto a la cuestión de laintegración entre las unidades socio-políticas. El objeto de nuestro análisis será la Integracióncomo fenómeno que comienza a gestarse a mediados del siglo XX, y sobre cuyos alcances ycontenidos aún no existe uniformidad de criterios.En efecto, se ha sostenido que “Cuando hablamos de integración notamos una granconfusión en esta materia. En realidad se habla de integración, pero muy frecuentemente se laconfunde con comercio o se la asimila a la cooperación, no hay conceptos unívocos en estamateria.”
Es que la integración puede darse en diferentes campos de las relaciones interestaduales,puede tener dimensiones espaciales diversas, el grado de compromiso e integración puede ser menor o mayor, de ahí la dificultad de encontrar una definición abarcativa de todas las posiblesformas de manifestación de este fenómeno.Si intentamos conceptualizar el fenómeno integración desde una perspectiva sociológica lopodemos entender como un “ajuste y cooperación entre las distintas partes que componen unsistema social, en base a la identificación y participación de los individuos y grupos que lo
 
forman. Dado que es prácticamente imposible lograr un idéntico grado de identificación yparticipación por parte de todos los elementos, la integración perfecta y total no existe. Losgrupos dominantes, vinculados a un determinado sistema económico, intentan lograr el máximode integración mediante diversos mecanismos (autoridad, compromiso y votación) y a través deinstituciones sociales.”
En igual sentido se ha definido a la integración como “un proceso de cambio social voluntariomediante el cuál, a partir de la existencia de problemas, intereses y objetivos comunes, lasunidades nacionales se asocian y adoptan estrategias de acción conjunta para mejorar sustatus, el de sus respectivas comunidades y su inserción en el sistema estratificadointernacional.”
La falta de uniformidad en precisar los verdaderos alcances de lo que se ha dado en llamar integración ha llevado a sostener que “la noción de integración no es unívoca, es multívoca o sise prefiere equívoca. A ella se refieren tanto los que aluden al proceso de globalización omundialización, como aquellos que designan con esta noción el proceso de regionalización,sea que entiendan a su vez a éste como una fase previa a la globalización o que, por elcontrario, sólo comprenda la idea de continentalismo.El concepto de integración se agota para algunos en lo económico, en sentido amplio(productivo-comercial-financiero); en tanto otros autores lo reservan para definir una integraciónabarcativa (política-económica-social-cultural). Por consiguiente, es necesario precisar ocalificar el término y optar para ello por diferenciar los procesos integrativos en función delcontenido, objetivos e instrumentos.”
En igual sentido se ha sostenido que “la integracn es un femeno de cacter pluridimensional, plurifacético, globalizante, típico del siglo veinte, que tiene la virtualidad deincidir no sólo en lo económico, sino también en lo social, en lo político, en lo jurídico y en locultural.”
Sara Feldstein de Cárdenas refiere al proceso de integración, como el proceso convergente,deliberado, fundado en la solidaridad, gradual y progresivo, entre dos o más Estados, sobre unplan de acción común en aspectos económicos, sociales, culturales, políticos.
En opinión de Ekmekdjian
en un principio la integración , ha tenido exclusivamente objetivoseconómicos, que luego se fueron ampliando a otros de diversa naturaleza, por lo que, en laactualidad, la integración no sólo tiene por objeto el área económica sino que también busca laprotección de los derechos humanos o derechos personales.De lo expuesto es dable inferir que cada proceso de integración será definido y caracterizadoen virtud del objetivo que los Estados intenten alcanzar, y en función de ese objetivo se habránde determinar los institutos jurídicos y políticos con que se le ha de dotar, a efectos de hacer realidad su concreción.
I. 3) ACUERDOS DE INTEGRACIÓN
Es de destacar que a pesar de las dificultades que parecen presentarse a la hora de definir laintegración, en todas las líneas de pensamiento analizadas precedentemente, se imponencomo elementos esenciales los conceptos de “proceso”- por ende “imperfecto y parcial”-“interestatal” y “voluntario”.Esto nos conduce a concluir que en un proceso de integración consensual, basado en la librevoluntad de los Estados, estos se expresan mediante acuerdos que determinan el esquema
[17] 
en que ha de encuadrarse la integración y , además, esos acuerdos constituyen la formulación jurídica del proyecto interestatal, que se ha de desarrollar en el tiempo, en función de unmodelo valorado por los países para regir sus relaciones.

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