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Problema
Al momento de entrar en vigencia de la Ley N° 20.084, de Responsabilidad Penal deAdolescentes (LRPA), poco más de un mes atrás (el 8 de junio de 2007), un númerorelevante de personas imputadas o condenadas por delitos que cometieron o que se lesimputa haber cometido con anterioridad a la entrada en vigencia de la LRPA, comomenores de edad, se encontraban privadas de libertad en recintos de Gendarmería de Chile(GENCHI), sometidos a prisión preventiva o cumpliendo su condena. A partir de ese díalos tribunales estarían procediendo, en algunos lugares del país, a practicar traslados desdeestablecimientos penitenciarios de GENCHI a centros del Servicio Nacional de Menores(SENAME), a solicitud de GENCHI o de la defensa del condenado, entendiendo laautoridad que, por efecto de la entrada en vigencia de la LRPA, corresponde que en losrecintos de SENAME se cumplan las medidas cautelares y las condenas de quienescometieron el hecho –o son imputados de haberlo cometido- como menores de 18 años,pues la LRPA también se aplicaría retroactivamente a ellos, como norma penal másfavorable. Con todo, a algunos de los afectados, que prefieren permanecer en los recintosde GENCHI, por parecerles más tolerable el régimen interno, o porque de esa manera estánen contacto o más cerca de sus familiares y seres queridos, la medida no les parecería másfavorable. Se ha planteado, además, la duda acerca de si acaso la administraciónpenitenciaria (GENCHI y SENAME) tienen la responsabilidad de efectuar trasladosdirectamente o, si siempre corresponde una previa decisión judicial.Esta situación plantea la cuestión de cuál es el efecto de la entrada en vigencia de la LRPA,respecto de la privación de libertad de esas personas, teniendo en cuenta la garantíaconstitucional y legal de la aplicación retroactiva de la ley penal que favorezca al afectado(Art. 19, n° 3°, inciso 7° de la CPR).En particular se plantea la cuestión de si corresponde en todo evento sustituir sus penas, yen su caso la medida cautelar de prisión preventiva, por las sanciones y por la medidacautelar de internación provisoria, respectivamente, contempladas en la LRPA, y si ademáscorresponde trasladarlos a los recintos especiales de SENAME, destinados alcumplimientos de estas sanciones y medida cautelar. La pregunta es pertinente, pues estamedida, que vendría exigida por la garantía de la retroactividad penal favorable, podría, sinembargo, ser considerada por el afectado como perjudicial para sus intereses. En esteevento se plantea la cuestión de si el afectado puede, para oponerse al traslado, verseamparado por el principio constitucional de irretroactividad de la ley penal desfavorable y,vinculada a ella, la de si acaso su perspectiva personal es la que debe primar a la hora dedecidir si la nueva ley (la LRPA) es para él más desfavorable que la ley vigente al tiempode cometer el delito. Ahora bien, como lo favorable o desfavorable depende en este caso,para al individuo, no necesariamente de lo dispuesto por la ley anterior y la nueva, sino deelementos de la ejecución de las penas y del régimen de penitenciario, algunos de las cualesque vienen regulados en normas reglamentarias, se plantea la cuestión de si las garantías deretroactividad penal favorable y de irretroactividad penal desfavorable se extienden a lasnormas de ejecución de penas y de régimen penitenciario y, además, si ello es así inclusorespecto de los reglamentos de ejecución de penas y sanciones.El problema exige analizar, entonces, los fundamentos del principio constitucional deretroactividad penal favorable y de irretroactividad penal desfavorable (Apartado I), así