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La sociedad entre 1870 y 1914 - RESUMEN

La sociedad entre 1870 y 1914 - RESUMEN

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Resumen del artículo de EDUARDO ZIMMERMANN
"La sociedad entre 1870 y 1914" En: Academia Nacional de la Historia – Nueva Historia de la Nación Argentina
Buenos Aires, Planeta, 1997
Resumen del artículo de EDUARDO ZIMMERMANN
"La sociedad entre 1870 y 1914" En: Academia Nacional de la Historia – Nueva Historia de la Nación Argentina
Buenos Aires, Planeta, 1997

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EDUARDO ZIMMERMANN
La sociedad entre 1870 y 1914
En:
Academia Nacional de la Historia
Nueva Historia de la Nación Argentina
 
Buenos Aires, Planeta, 1997
 
0000000000000000000000000000000000 
Lugar común
el
proceso de transformación de la estructura social argentina
impulsado por laavalancha inmigratoria y el sostenido crecimiento económico durante este período dio como resultadouna sociedad nueva. Su carácter de sociedad abierta y pluralista, y su capacidad de integración delos distintos sectores a las posibilidades de ascenso social, mantienen su atractivo y son recordadoscasi nostálgicamente.Las
bases
de ese proceso de transformación: el cambio demográfico impulsado por unacorriente inmigratoria de enorme magnitud, acompañado por un llamativo período de crecimientoeconómico, un creciente desarrollo de los centros urbanos y una paralela transformación en la vida delos sectores rurales; el surgimiento de una estructura social más diferenciada y compleja, dondenuevos grupos y sectores encontraron rápidamente sus propios caminos de organización, deintegración y de sociabilidad.
Argumento e hipótesis:
tanto factores objetivos como subjetivos los que operaron en esteproceso, porque más allá de lo que indicaban los parámetros objetivos en cuanto a los indicadores deocupación o ingresos de los distintos grupos sociales, también sus propias percepciones, valores yactitudes respecto del lugar que ocupaban en la sociedad fueron factores determinantes en laconstitución de la estructura social emergente. Por lo tanto, al estudiar la estructura social argentinaes necesario interrogar sobre la vinculación entre los cambios materiales que operaron en elsurgimiento de la sociedad argentina moderna, y los factores culturales que participaron en esemismo proceso.Procesos materiales que comenzaron a operar desde el último cuarto del siglo XIX:inmigración, crecimiento demográfico y urbanización. Según
Gino Germani
“la Argentina moderna nopuede ser comprendida sin un análisis de la inmigración masiva y su impacto”. Durante este períodoel incremento de la población y el peso de los flujos migratorios dentro del mismo aumentó y seaceleró notablemente; la población del país creció de más de 1 millón 700 mil según el Censonacional de 1869, a más de 7 millones 800 mil, según el tercer censo nacional de 1914. eseincremento, en parte explicado por un crecimiento natural (registrados los cambios en las tasas denatalidad y mortalidad), obedeció principalmente al impacto del flujo inmigratorio. Tanto factoreslocales como grandes “revoluciones globales” operaron para producirlo. En Europa la progresivaliberalización de los marcos institucionales que permitiría una erradicación de los frenos al libremovimiento de las personas; la revolución agrícola (de una agricultura de subsistencia a unaagricultura comercial); la revolución industrial; y por último, la revolución tecnológica en los medios detransporte (navegación y ferrocarriles), que haría posibles tales desplazamientos. Estas variablesayudan a entender la magnitud alcanzada por los flujos migratorios, de la misma manera en que ladimensión “microsocial” del fenómeno, las redes o los patrones de asentamiento, ayudan a entender las decisiones de cientos de miles de individuos y familias en torno de este fenómeno.Rasgos peculiares del caso argentino: casi el 80% del total de los inmigrantes registrados en1914 provenían de España y de Italia.
Germani
llamó la “doble concentración”, concentración deintegrantes en las categorías de PEA, y la concentración en determinadas zonas del país, enparticular ciudades.Respecto de lo primero, se destaca la exitosa integración de los inmigrantes en las categoríasocupacionales más relevantes. Hacia 1914, el 60% del personal empleado en los establecimientosdel comercio e industria del país estaba formado por inmigrantes. Este porcentaje crecía hasta el 70%cuando se trataba de la presencia de los inmigrantes entre los propietarios de dichosestablecimientos. Es decir, los inmigrantes se insertaban fuertemente en las nuevas categorías deocupación que surgían a raíz del crecimiento económico. Tenían menos éxito en lo que hace a las
 
S
E
 
TRATA
 
DE
 
UN
 
TEXTO
 
EMINENTEMENTE
 
DESCRIPTIVO
 
DE
 
LA
 
SOCIEDAD
 
ARGENTINA
(
ENFATIZANDO
 
LA
 
PORTEÑA
)
ENTRE
 1870
Y
1914,
ÉPOCA
 
DEL
 
SURGIMIENTO
 
DE
 
LA
CLASE
 
MEDIA
”. H
ACIA
 
EL
 
FINAL
 
DEL
 
CAPÍTULO
 
SE
 
EVIDENCIA
 
LA
 
HIPÓTESIS
 
DEL
 
AUTOR
,
CONSISTENTE
 
EN
 
LLAMAR
 
L
 
A
 
ATENCIÓN
 
SOBRE
 
LA
 
NECESIDAD
 
DE
 
CONJUGAR
 
DOS
 
VARIABLES
(
UNA
 
ESTRUCTURAL
Y
 
OTRA
IDEOLÓGICA
”,
POR
 
LLAMARLA
 
DE
 
ALGUNA
 
MANERA
)
PARA
 
EXPLICAR
 
CÓMO 
 
SE
 
FORJÓ
 
ESA
 
IMAGEN
 
DE
 
UNA
 
ARGENTINA
 
INTEGRADA
 
E
 
IGUALITARIA
.
ES
 
DECIR
,
SE
 
DEBE
 
RASTREAR
 
NO
 
SÓLO
 
EL
 
IMPACTO
 
DE
 
LOS
 
PROCESOS
 
MATERIALES
 
Y
 
CULTURALES
(
INMIGRACIÓN
,
URBANIZACIÓN
,
DEMOCRATIZACIÓN
 
DEL
 
CONSUMO
,
ETC
.)
QUE
 
TRANSFORMARON
 
A
 
LA
 
SOCIEDAD
,
SINO
 
TAMBIÉN
 
EL
 
ORIGEN 
 
DE
 
ESA
 
CONSTRUCCIÓN
 
CULTURAL
,
DE
 
ESA
 
IMAGEN
.
 
categorías asociadas a las actividades más tradicionales, en las que la población nativa retuvo unaparticipación mayor: las agropecuarias, empleo público, participación en el sistema educativo. Esto sereflejaría tanto en la mayor concentración de los inmigrantes en los centros urbanos como en laestructura social que se iría conformando a lo largo de ese proceso.Respecto de la concentración geográfica de la inmigración, el crecimiento experimentado por las grandes ciudades se debió en buena parte al asentamiento de flujos migratorios. Al desarrollo delas grandes ciudades –Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Bahía Blanca- ,lo acompañó lamultiplicación de centros urbanos de menor tamaño en las áreas rurales, impulsada por la expansiónde los cultivos cerealistas en la que se apoyaría el nacimiento de la “pampa gringa”. Estos procesosgeneraron serias consecuencias sociales, problemas comunes a los surgidos en otras ciudadesoccidentales. La urgencia por solucionar las necesidades básicas de los inmigrantes y de esa nuevapoblación urbana en general en materia de vivienda, salud y condiciones de trabajo pasó a constituir el núcleo de la llamada “cuestión social” del período.En la ciudad de Buenos Aires, donde el impacto de la inmigración se hizo sentir másfuertemente, la mejora en las condiciones de salud pública acompañó el crecimiento de la población.A partir de 1880 la construcción y operación de las obras de salubridad, primero por compañíasprivadas y luego por la Comisión de Obras de Salubridad, que se convertiría en Obras Sanitarias dela Nación, mejoró notablemente las condiciones de higiene de la ciudad. La tasa de mortalidad por enfermedades infecciosas disminuyó.La provisión de servicios sanitarios eficientes fue acompañada por el crecimiento en elnúmero de instituciones hospitalarias, y la creación de un sistema de asistencia médica gratuita paralos más necesitados. Hacia fines del siglo XIX, Buenos Aires contaba con una estructura deasistencia médica diversificada en instituciones públicas y privadas, basada en cuatro pilaresprincipales: la Sociedad Nacional de Beneficencia, creada en 1823 por Bernardino Rivadavia; lasasociaciones creadas por la comunidad de inmigrantes, que mantenían sus propios hospitales ysistemas de asistencia para los miembros de las distintas comunidades; las instituciones privadas yreligiosas de caridad, que se dedicaron a la asistencia sanitaria, y por último las institucionesmunicipales, como el PADELAI, creado en 1892 por la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, yla asistencia pública de Buenos Aires.Estrechamente vinculado al tema de salud pública, se encontraba el problema de la viviendadisponible. La presión ejercida por la inmigración masiva sobre la oferta de vivienda urbana en unperíodo relativamente corto, llevó al surgimiento de los conventillos como una primera respuesta; laproporción de moradores fue disminuyendo aproximadamente hacia 1919, hecho facilitado por laforma en que el crecimiento de la construcción de viviendas siguió el crecimiento demográfico;Introducción de sistemas de loteos y ventas por pagos mensuales; el desarrollo de un sistema detransporte eficiente y barato hizo posible la expansión geográfica de la ciudad, con el consecuenteaumento en la oferta de vivienda en áreas menos congestionadas, a menor costo y con mejorescondiciones de vida. Pese a los indicios de que Buenos Aires estaba enfrentando exitosamente eldesafío lanzado por la rápida urbanización, la visión de la vivienda como un agudo problema social yla vinculación entre la vivienda y la salud pública continuaron en el centro del debate sobre la cuestiónsocial.Aumentos registrados en las estadísticas oficiales en áreas como la criminalidad urbana, laprostitución, la mendicidad y el alcoholismo agregaron una dimensión moral al debate sobre lainfluencia de la inmigración en el surgimiento de esa cuestión social. La participación de losinmigrantes en las primeras asociaciones obreras generaron las primeras expresiones de protestasocial. Servía además para establecer en observadores una vinculación directa entre la inmigración ylas amenazas al orden blico, las huelgas o los atentados anarquistas. Muchos de estosenfrentamientos fueron respondidos desde el Estado por una política en la que se postulaba comouna cuestión de orden público el tratamiento diferencial entre extranjeros y nativos, postulacionesfrecuentemente inspiradas en un variado universo de doctrinas raciales y biologicistas primero, y por el emergente nacionalismo cultural argentino después, pero para el grueso de los grupos dirigentes, ypara la opinión pública en general, la inmigración continuó siendo uno de los motores del progresoargentino, y como tal no podía ser puesto en riesgo por medidas que buscaran restringir el carácter fundamentalmente abierto de la política migratoria.A su vez, este proceso de crecimiento de los sectores urbanos impulsado por la inmigración,estuvo fuertemente marcado por una particular configuración geográfica. Este crecimiento explosivode las grandes ciudades y de la participación de los extranjeros en ese crecimiento, se concentró enla zona del litoral pampeano, afectando principalmente la Capital Federal y las provincias de BuenosAires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. Esta concentración geográfica tendría efectos de largoalcance sobre la estructura social del país, al contribuir a la profundización de desequilibriosregionales, que si bien tenían su origen en procesos anteriores a este período, se volverían máspronunciados luego del proceso del impacto inmigratorio.
Los cambios en la estructura social 
Durante este período se produjo un proceso renovador de la
 
estructura social tradicional, asentada en un modelo dual de clases –la gente decente y la gente delpueblo, según el esquema repetido en las sociedades latinoamericanas del siglo XIX-, que obedecíaa un patrón de diferenciación social basado en criterios tales como los antecedentes familiares, laeducación, la ocupación y el nivel de ingresos, fuertemente relacionados entre sí. Una participaciónrelativamente poco significativa de sectores medios polarizaba la población en esas dos categorías,de las cuales la clase popular ocupaba una muy alta proporción de la población total, en un contextogeneral de poco dinamismo económico en el que el empleo público parecía ser el único canal deprogreso posible.Este modelo tendría cierta persistencia en las provincias del interior. La mayoría de susciudades capitales mantuvieron su carácter, personalidad, estilo de vida y estructura socialtradicionales, en gran parte porque el ritmo de crecimiento demográfico y de cambio económico fuemucho más lento que el de las provincias del litoral. En el interior, la confluencia de la propiedad de latierra, el prestigio social y el poder político –acompañado por la preeminencia de la Iglesia Católica,que preservaría una posición mucho s lida que en el Litoral, donde el liberalismo y lasecularización cobrarían mayor impulso-, mantendría a las familias tradicionales de cada provincia enla cúspide de una pirámide social que probaría ser sumamente resistente al cambio.Las oportunidades económicas, la inmigración y el proceso de urbanización, en cambiotransformarían dramáticamente ese esquema en la región del Litoral. El
surgimiento
de importantes
sectores medios
, facilitado por un fenomenal proceso de movilidad social ascendente, fueacompañado por una creciente diversificación en la composición tanto de los sectores nuevos comode los estratos más tradicionales.Esa emergente “clase media” de comienzos del siglo fue formada principalmente por quieneshabían desarrollado las actividades económicas “nuevas”, esto es, pequeños y medianos empresariosque impulsaban el crecimiento del comercio y la industria. La aparición de las asociacionesrepresentativas de los grupos industriales reflejó la capacidad de estos nuevos sectores paraagruparse y formar nuevas organizaciones en defensa de sus intereses. En 1875 se fundó el ClubIndustrial; años más tarde se creó una cámara disidente en el Centro Industrial Argentino, yfinalmente ambas instituciones se fusionaron en 1887, dando origen a la Unión Industrial Argentinaque mantendría de allí en adelante una prédica en defensa de los intereses industriales, tanto en loreferente a la protección arancelaria como en su oposición a muchas de las demandas que exigíanlos sindicatos y las asociaciones gremiales. Para estos sectores las oportunidades económicasofrecían, además, un atractivo camino de ascenso social, dado el progresivo desvanecimiento de loslímites precisos entre los distintos grupos sociales.Para otros grupos que también engrosaban las filas de esos sectores medios –trabajadoresdependientes de “cuello blanco”, empleados y funcionarios tanto del sector privado como deorganismos públicos, pequeños profesionales- el desarrollo de una identidad propia se confundiófrecuentemente con la de los sectores populares urbanos de los que muchos de sus miembrosprovenían. La expansión de esos sectores tendría importantes consecuencias para la renovación delpanorama político argentino: el “reformismo”, moderado y gradual, pasaría a constituirse en unlenguaje compartido entre los distintos sectores que buscaban cambios, y esa expansión en lossectores medios estaba en la base de esa predominancia de una opinión pública moderada.A su vez, los nuevos sectores populares urbanos fueron progresivamente desarrollando unaidentidad propia, forjada en redes de asociaciones mutuales, cooperativas y sindicatos obreros, y entorno a una cultura popular distintiva. Entre los grupos inmigrantes, las colectividades española eitaliana agruparon a una gran cantidad de miembros en sus asociaciones mutuales. Las sociedadesde resistencia y los sindicatos también fueron formadores de esa nueva identidad, ya que parte de lamisma fue también política, y como actores en esa “cuestión social” del cambio de siglo, los sectorespopulares urbanos se agruparían en torno al anarquismo y al socialismo para denunciar al ordenestablecido a través de nuevas expresiones de protesta social. La participación de los trabajadoresurbanos organizados sindicalmente en las huelgas de comienzos de siglo, y la importancia queadquirían las federaciones obreras de uno u otro signo, ofrecían una demostración de la capacidad deesos sectores nuevos para hacerse r y para elegir aunomamente sus mecanismos derepresentación. Sólo recientemente la historiografía se ha ocupado del papel de las mujeres en esasinstituciones del movimiento obrero organizado. La UGT (Unión General de Trabajadores) agrupaba alos sindicatos de tendencia socialista, y la FOA (Federación Obrera Argentina) a los anarquistas, y en1904 tomaría el nombre de FORA (Federación Obrera Regional Argentina). Una significativapoblación femenina se ocupaba en establecimientos comerciales e industriales, pero también existíancategorías de ocupación típicamente femeninas, como el servicio doméstico, costureras, modistas,lavanderas, etc., en las que el hecho económico-social del empleo femenino se conjugaba con unaserie de valores y actitudes de fuerte arraigo en la sociedad, tales como la vinculación entre mujer-maternidad y mujer-hogar, que impulsarían desde distintos sectores una fuerte demanda por laintervención estatal para la regulación del trabajo femenino.Durante 1913 disminuyó el ingreso de capitales, debido a las restricciones monetariaseuropeas, a lo que le siguieron las malas cosechas europeas de 1914 y el estallido de la PrimeraGuerra Mundial, factores que fueron los detonantes de una profunda crisis económica. Las

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