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¿Por que Mauricio es el Frondizi del siglo XXI?
Humberto Schiavoni
¿Cuáles son los desafíos actuales para el PRO?
Jorge Triaca
¿Qué tiene que ver la psicología con lapolítica?
Paula Bertol
¿Estás satisfecho con tu gestión comoMinistro?
 Jorge Lemus
¿Qué es la Fundación Pensar?
Miguel Braun
¿Cómo pensar las diferencias políticascon vistas a lograr acuerdos?
Fernando de Andreis
¿Cómo se me ocurrió la gran tetada en lalegislatura?
Vicky Morales
¿Cuál es el futuro de la Argentina yAmérica Latina?
Iván Petrella
La política del futuro
Rudi Borman
¿Qué tendría que leer el PRO?
Autores varios
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Escribo esta introducción en momentos en los que acabamos de enterarnos de la conr-mación del proceso a Mauricio en la causa de las escuchas ilegales por parte de la CámaraFederal. La manipulación y la injusticia es tan grande que nos conmueve. Y nos indigna, nossentimos atropellados con mentiras y maniobras sin sustento. Y es ahí donde quiero hacerun señalamiento. Este tipo de trampas son lo que lógicamente le corresponde a quienesquieren cambiar las reglas del juego. No tenemos que ser ingenuos: nosotros elegimoseste camino y tenemos que entender su dinámica. ¿Qué esperábamos, que las maaspolíticas y las ligadas a los organismos de seguridad nos aplaudieran en nuestro caminode transormación? ¿No sabíamos que enrentábamos intereses muy poderosos, que cier-tos protagonistas de la política argentina iban a usar todos los recursos a su alcance paraintentar renarnos? ¿Acaso creímos que nos iban a decir: por avor, pasen, háganse cargode la gestión del país ustedes que son personas más apegadas a la ley y trabajan mejor?Causa gracia sólo pensarlo.Este tipo de indignidades son las que le tocan vivir a todo el que quiera desaar alestablishment político, a las malas mañas de la dirigencia argentina. Más que sorpren-dernos o indignarnos, conviene comprender y actuar. ¿Cómo? Seguir en nuestro trabajode organización y crecimiento, explicando, preparándonos para las nuevas responsabili-dades por venir. Tengamos en cuenta que está dentro de las posibilidades que Mauriciosea elegido presidente en las elecciones del 2011. Tenemos mucho trabajo por hacer, nonos desanimemos, sigamos adelante conados, demos todas las batallas necesarias. Noperdamos el humor ni las ganas de vivir: elementos centrales del país desarrollado quequeremos construir.Estructuramos este número en base a preguntas, como un modo de captar la atenciónde nuestros lectores (y la de nuestros escritores también). Surgen nuevas vo-ces, algunasmenos conocidas, nos vamos conociendo. Ayúdenme a hacer llegar esta revista a todoslos que puedan estar interesados en leerla. Gracias.Alejandro Rozitchner
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ntroducción
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Cuando se elige un Presidente, sobre todo luego de un período caracterizado por la deca-dencia, se necesita priorizar una visión respecto del destino del país que vaya más allá delas cuestiones coyunturales. Como decía el General De Gaulle en la Francia devastada trasla Segunda Guerra, “tengo una idea de lo que debe ser la grandeza de Francia” y hacíaallí dirigió los destinos de su Nación. En nuestro país, luego del racaso de la RevoluciónLibertadora emergió la gura de Arturo Frondizi, que le propuso a la Argentina incorporarseal concierto de las naciones desarrolladas. Y no ue un slogan más de campaña, Frondiziormuló y ejecutó, hasta donde lo permitieron los planteos militares, un ambicioso Plan deDesarrollo que logró, entre otras cosas, el autoabastecimiento petrolero (ahora perdido),el desarrollo de la siderurgia, de la inraestructura, de la industria automotriz, etc. Tambiénpotenció la educación tanto pública como privada, y la Argentina se relacionaba entonces enese plano de igual a igual con las grandes potencias del mundo. En suma, tuvo una visiónestratégica y hacia ese destino de grandeza trató de llevar a la Argentina. Más allá de lasdicultades, incorporó conceptos de políticas públicas que hoy no se discuten.La Argentina del siglo XXI es un país decadente. Las instituciones están bastardeadas, lalibertad de prensa amenazada, se utiliza a los organismos de control para nes políticossectarios. Las relaciones internacionales se enocan con una óptica provinciana de amigosy enemigos, cuando lo que cuenta son valores e intereses. Las políticas sociales, lejos desuperar las prácticas clientelares, son utilizadas para la manipulación de los sectores másvulnerables. No es el objeto de estas líneas abundar sobre los rasgos de la Argentina dehoy. Lo que se necesita es revertir en orma urgente este ciclo.La Argentina requiere de un líder que le proponga un destino de grandeza, y que éste seacreíble, necesita un líder, que al igual que Frondizi en los 60, parta de un análisis inteligentede lo que está sucediendo en el mundo, que desentrañe las tendencias de su evoluciónpara elegir la manera de relacionarnos con los otros países con el mayor benecio para elpaís. Un líder capaz de plantear con claridad los problemas estructurales de la Argentina yde proponer las soluciones para su remoción. Que por su ormación y trayectoria valore lacultura del trabajo y la producción, que entienda que para que exista inversión también de-ben existir reglas claras y duraderas. Que entienda a las políticas sociales como políticas dederechos humanos. Estas condiciones no se dan en abstracto. Requieren, como se dijo, deuna ormación, una trayectoria y del acompañamiento de un grupo humano con aptitudespara llevar a cabo semejante tarea.A nuestro modo de ver Mauricio Macri reúne estas condiciones. En su trayectoria, tantocomo empresario industrial, dirigente deportivo y político, ha demostrado que no le asustanlos desaíos. Al contrario, su elección de vida es una muestra de ello. Desde que incursionóen la política su obsesión ha sido el cambio. El cambio entendido como el compromiso detransormar la realidad. En su gestión como Jee de Gobierno de la Ciudad no se limitó ahacer cosmética, por el contrario, aún con todos los riesgos que implicó, encaró transor-maciones estructurales. Desde las obras de inraestructura para resolver de una vez y parasiempre el problemas de las inundaciones hasta la creación de la Policía Metropolitana,pasando por la puesta en marcha de políticas activas para crear uentes de trabajo y valoragregado como el emprendimiento del distrito tecnológico. En este marco Mauricio Macrirecorre también el mundo buscando inversiones y oportunidades de negocios para la Ciu-dad. En las recientes giras a lo largo y ancho del país ha expresado su vocación de potenciarla Argentina productiva. Propone la integración de la economía a partir de la inversión en lossectores básicos como la energía, la inraestructura de comunicaciones, las telecomunica-ciones, etc. Para integrar el país horizontalmente plantea la creación de polos productivosen las distintas regiones con capacidad de retener la población en sus lugares de origen,población que de otra manera seguirá engrosando las villas del conurbano bonaerense y laCapital. También plantea la urgencia de recuperar la educación pública para devolverle subásico rol de igualador social. En este sentido la incorporación del inglés, las computadoraspor alumno y la doble escolaridad en las escuelas de las zonas marginales ya orman partede la política educativa de la Ciudad.Claramente es el dirigente de la actualidad que más busca levantar permanentemente lamirada, en vez de enredarse en disputas menores, el que más claramente apunta a la con-strucción de una Nación moderna, insertada en el mundo, con oportunidades para todos.Su proyecto, que es el nuestro, responde también a la necesidad de superar la habitualimprovisación que caracteriza los últimos rumbos del país. Esto implica lograr la ormulaciónde una propuesta integral de trabajo, cosa que aborda a partir de ahora la Fundación Pensar,con su tarea de consolidar equipos técnicos que cubran todas las áreas. Es necesario ex-plicarle al país cuál es el proyecto que nos agrupa y qué políticas se pretenden desarrollar,decirle a cada ciudadano para qué queremos el gobierno y por qué necesitamos su apoyo.Por las razones expuestas, y por que conocemos su integridad, sostenemos que MauricioMacri representa en el siglo XXI el tipo de político que ue Frondizi ue en los años 60.
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Por
Humberto SchiavoniHschiavoni@arnet.com.ar
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or que Mauricio es elFrondizi del siglo XXI?

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