INTRODUCCIÓN.
1.
El crimen de la calle de San Hermenegildo ha alcanzado la
triste celebridad de impresionar á la opinión pública no sin fun-dado motivo para ello.Si todo delito perturba el organismo social, aquellos que hie-
ren la familia intranquilizan más, porque son tan santos
y
res-
petables los lazos que une el amor, tan elevados los fines que
el matrimonio debe cumplir, que cuando se perturban
y
alte-
ran por el móvil inexplicable de una venganza, la conciencia
pública se subleva
y
la opinión reclama un justo castigo.
Un parricidio siempre impresiona, siempre hiere, más toda-vía, cuando examinando las relaciones de los cónyuges, sus an-
tecedentes, su vida, se ve
y
admira la realidad del drama.
¡Cuánto pensador, examinando las pasiones humanas, no ha.
brá podido llegar á la realidad como se llega estudiando este
proceso, en el cual se pone de manifiesto una serie no inte-
rrumpida de conflictos surgidos del seno del hogar por el anta-
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