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ras un mes de descanso, seguimos adelante con nuestraGuía Rápida de las Lesiones del Corredor. Y en esta 4ªentrega vamos a centrarnos en la rodilla, por tratarse de unazona especialmente sensible a las lesiones en la práctica delrunning. Hablaremos sobre la Tendinopatía Inra Rotuliana, dela que ya hablamos en su día en el nº 1 de Planeta Running,y de la Condromalacia Rotuliana por encontrarse muy ligadasentre sí. Cualquiera de las dos va a limitar bastante la prácticade este deporte, y será importante conocerlas para saber a quéatenernos una vez hayan sido diagnosticadas.
7. TendinopaTía infrarroTuliana
DEFINICIÓN
Ya hemos hablado largo y tendido acerca de la Fisiopatología(RAE / 1. . Med. Estudio de la relación entre las uncionesdel organismo y sus posibles alteraciones) de las lesionestendinosas como para saber por qué hablamos de TendinopatíaInrarrotuliana y no de Tendinitis, como suele ser habitual. Dehecho, he publicado recientemente una revisión del texto deaquel primer artículo de mayo de 2008 en mi blog personaldonde adapto el texto concretamente a esta circunstancia.Podéis encontrarlo en la sección correspondiente junto alartículo original.Hablaremos entonces de una aectación inamatoria(peritendinosa sobre todo) por un lado y degenerativa por otro.Existe una alteración en la unción de los tenocitos que lleva auna disminución de la capacidad reparadora del tendón,una degradación y desorganización del colágeno queresta uerza y resistencia a la estructura, edema ydeterioro vascular, lo que provocará una disminucióndel aporte de sangre y de oxígeno, así comomicrorroturas intratendinosas. O lo que es lomismo: un tendón engrosado, caliente, débil,poco exible, doloroso y propenso a surirroturas.En este caso concreto hablamos deltendón que va desde el polo inerior dela rótula hasta la tuberosidad anteriorde la tibia. Se trata de un tendón aplanado,relativamente ancho y muy resistente. Es elencargado de transmitir la uerza generada porel cuádriceps hasta la pierna, permitiéndonosestirar la rodilla cuando se trata de unacontracción concéntrica, y renar el impactodel apoyo durante la carrera a pie con unaligera exión de la misma por medio de unacontracción excéntrica.Va a ser por lo tanto una estructuramuy demandada durante la prácticade este deporte, y una de las que másrecuentemente se verán aectadas enorma de lesión.
MECANISMOS DE PRODUCCIÓNLa causa principal, aunque no la única, vaa ser la sobresolicitación
de la estructura, como casi siempreen este tipo de lesiones. Así la contractura o el acortamientodel cuádriceps, el sobreentrenamiento, el exceso de cuestasarriba y/o abajo, entrenar en terrenos inclinados, la alta deestiramientos o de ejercicios de ortalecimiento en determinadascircunstancias, la deshidratación, la alta de calentamientoprevio, el uso de material inadecuado, correr sobre terrenosdemasiado duros -como el asalto- o entrenar con sobrepeso,van a avorecer la aparición de esta lesión.
Un traumatismo directo
sobre la zona (caer de rodillas) puededesencadenar por si mismo la lesión. Del mismo modo,
losmicrotraumatismos de repetición
producidos por el impactorepetido en cada zancada que supone la brusca contracciónexcéntrica y la violenta tracción que sure este tendón cada vez,pueden a lo largo de los kilómetros ir dañándolo hasta llegar alesionarlo. Más todavía si le sumamos a este componente lassituaciones predisponentes del punto anterior.
Alteraciones estructurales o desequilibrios musculares.
Unexceso de Varo o Valgo de rodilla, por ejemplo, va a orzar altendón a trabajar con un ángulo excesivo, haciendo que latensión no se reparta por todas sus fbras por igual. Del mismomodo que lo harían un exceso de pronación o de supinación,ya que “uerzan” la rotación interna o externa de ta tibiaprovocando también que el tendón inrarrotuliano tenga quetrabajar “inclinado”.Precisamente con el objeto, entre otros, de que este tendónrotuliano quede alineado y trabaje con un ángulo óptimo,tenemos la rótula “encajada” en un canal ormado por losdos cóndilos emorales. Para evitar desplazamientos lateralesque reducirían drásticamente la eectividad biomecánica delcuádriceps, haciéndolo además propenso a lesionarse, a niveltanto muscular como tendinoso, como acabamos de ver.Ahora bien, va a ser muy diícil, por mucho que lo impidan loscóndilos, que nuestra rótula se mantenga centrada, si no existeun equilibrio entre los dierentes componentes del cuádriceps.El Recto Anterior y el Crural van a “tirar” hacia arriba de la rótula,mientras el Vasto Interno va a hacerlo oblicuamente hacia arribay hacia dentro. El Vasto externo lo hará hacia arriba y haciaauera.Esta suma de uerzas consigue, como acabamos de comentar,mantener la rótula centrada en condiciones normales, a menosque exista una debilidad en alguno de sus componentes,lo que rompería el delicado equilibrio. Y esto es bastanterecuente por alta de una correcta preparación ísica o de unmal asesoramiento. Así, no es raro ver un Vasto Interno muchomás débil que el Externo, lo que habrá que corregir por mediode unos ejercicios de potenciación específcos para prevenir orecuperar esta patología (entre otras).
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Al tratarse de un dolor diuso y muchas veces diícil de ubicar, esrelativamente ácil conundirlo con patologías que nada tienenque ver si tratamos de auto diagnosticarnos, aunque resultetremendamente sencillo de valorar para un proesional. Y aclaroeste punto, aunque parezca obvio e innecesario, pues reciboun gran número de correos con este tipo de auto diagnósticos.
Guía rápida de las les
Enrique García-Torralba Iglesias.Especialista en Fisioterapia Traumatológica y Deportiva.Fisioterapeuta Colegiado nº 1209 Madrid.E-mail: quiquetorralba@gmail.com / www.quiquetorralba.blogspot.com
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