en su estructura elemental, con mucha más evidencia que la comparación hecha con la ayuda delmicroscopio o del más minucioso análisis químico. Los monos están sujetos a muchas de nuestrasenfermedades no contagiosas."Afi
rma en su obra que "Kengger…ha observado durante mucho tiempoel Cebus Azarae en su país natal…padecer catarros, con sus ordinarios
síntomas, y terminando, cuando con demasiada frecuencia serepetían, por la tisis. Estos monos sufren también apoplejías,inflamaciones y cataratas. Los remedios producen en ellos los mismosefectos que en el hombre."(El género Cebus los constituyen los monos capuchinos dentro de lafamilia de los Cébidos, que pertenece al infraorden de los Platirrinos,monos de nariz aplanada o monos del nuevo mundo, y que a su vez seincluye dentro del orden de los Primates).También, Darwin afirma que "los monos nacen en un estado tan débilcomo nuestros propios hijos." Además, sostiene que "el embriónhumano, en un periodo precoz, puede a duras penas distinguirse delos otros miembros del reino de los vertebrados."
Darwin sustenta que "…no es posible negar la estrecha
correspondencia que existe entre el hombre y los animales superiores, principalmente los monosantropomorfos, tanto en la conformación general y la estructura elemental de los tejidos, como en lacomposición química y la constitución."Con relación a esta última afirmación, hay que expresar que se entiende por monosantropomorfos, aquellos que tienen apariencia humana. Entre ellos están los monos catarrinos, omonos sin cola, como el chimpancé, el gorila, el orangután, entre otros.Esa correspondencia que Darwin observó, entre el hombre y los animales superiores, existerealmente con todos los seres vivientes, pero de manera especial con los monos: chimpancés ygorilas que son los parientes vivos más cercanos que tenemos.En ese tenor, en el capitulo VI de la citada obra, Darwin expresa que "si se admite que losmonos antropomorfos forman un subgrupo natural, y el hombre se parece a ellos, no sólo por todoslos caracteres que tienen en común con el grupo catirrino tomando en conjunto, sino que tambiénpor otros rasgos particulares, tales como de callosidades y de cola y la apariencia general, podemosdeducir que el hombre debe su origen a algún antiguo miembro del subgrupo antropomorfo." Másadelante afirma que "comparando con la mayor parte de las formas que más se le aproximan,vemos que es seguro que el hombre habrá experimentado una suma extraordinaria demodificaciones, refiriéndose principalmente al enorme desarrollo de su cerebro y al hecho de su
actitud vertical;…"
Es decir, Darwin asevera, que los seres humanos hemos experimentados transformacionesen el discurrir del tiempo, dando origen a una diversidad de seres humanos en su historia evolutiva,hasta llegar al hombre moderno o actual. Modificaciones ocurridas que serán analizados en elpróximo trabajo. Si toda esta argumentación científica no lo convence, y si todavía persiste en lavanidad o engreimiento humano, el de considerarse ser el centro del universo y el de creersesuperior a todos los demás seres vivientes en el planeta Tierra, o el de pensar o considerar comouna ofensa que se le vincule en relación cercana con los monos.A continuación le transcribo algunos fragmentos de la obra de Matt Ridley, Genoma, LaAutobiografía de una Especie en 23 Capítulos, Primera Edición en México: Marzo 2001. EditorialTaurus. Donde manifiesta que de todos los seres vivientes la relación más cercana la tenemos conlos chimpancés y los gorilas.En la obra se describe que el cromosoma número dos (2) se considera como el segundo másgrande de los cromosomas humanos. Explica que en realidad está formado por la fusión de doscromosomas de mono, de tamaño medio. A partir de esta fusión, las diferencias visibles entre loscromosomas humanos y los del chimpancé son pocos y minúsculos. Asevera, que en trececromosomas de ambas especie no existen diferencias visibles de ningún tipo.Expresa que "si se elige al azar cualquier "párrafo" del genoma del chimpancé y se coteja conel "párrafo" comparable del genoma humano, se hallará que muy pocas "Letras" son diferentes: enpromedio, menos de dos de cada cien. Nosotros somos chimpancés con una aproximación del 98%.Si esto no hace mella en nuestro amor propio, considerad que los chimpancés son sólo gorilas en un97%; y los humanos son también en un 97% gorilas.Dicho de otro modo, somos más parecidos a los chimpancés que los gorilas.Aproximadamente un 2% del genoma cuenta la historia de la distinta evolución ecológica y socialque hemos seguido nosotros con respecto a los chimpancés y la de éstos con respecto a la nuestra".Más adelante sigue exponiendo que resulta "bastante sorprendente que los seres humanos notengan veinticuatro pares de cromosomas. Los chimpancés tienen veinticuatro pares, y también los
Estructura esquelética de unChimpancé y de un ser humano