• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
 
 
 
Primera edición, 1984Segunda edición, 1987Tercera edición, 1988Cuarta edición, 1993Quinta edición, 2002Edición y corrección / Nisleidys FloresDiseño de cubierta / Héctor VillaverdeFoto de cubierta / Adalberto RoqueRealización de imágenes / Alfredo Montoto SánchezDiseño interior / Xiomara LealComposición computarizada / Nisleidys Flores© Víctor Casaus y Luis Rogelio Nogueras, 1984© Sobre la presente edición:Editorial Letras Cubanas, 2006Centro Cultural
Pablo de la Torriente Brau,
2006ISBN 959-10-1200-4ISBN 959-7135-53-1Instituto Cubano del LibroEditorial Letras CubanasPalacio del Segundo CaboO’Reilly 4, esquina a TacónLa Habana, CubaE-mail: elc@icl.cult.cuEdiciones
 La Memoria
/ Colección
 A guitarra limpia
 Centro Cultural
Pablo de la Torriente Brau
 Director: Víctor CasausCoordinadora: María SantuchoCalle Muralla No. 63, La Habana ViejaCiudad de La Habana, Cubacentropablo@cubarte.cult.cu
www.centropablo.cult.cu
 
 
QUE LEVANTE LA MANOLA GUITARRA LIMPIA
Este libro es un regalo compartido. Por una parte, es una fiesta para los
silviófilos
y
trovadictos
 que han acompañado sus canciones, en algunos casos durante décadas, disfrutando,reflexionando, sufriendo, aprendiendo, amando o maldiciendo con la ayuda de aquel textomemorable o de la melodía de aquella canción que de pronto ya pertenece a nuestra vida, lo queno es poco decir. Y por otro lado, este libro es también parte de una fiesta íntima, enminúsculas, pero internamente enorme, con la que estamos celebrando el cumpleaños sesentadel trovador.Desde la imagen de su contraportada podemos recordar también, con júbilo y con justicia,que este es un libro hecho desde la amistad. Por ello nunca lo concebimos Wichy y yo como elacercamiento distante a una figura de la canción, ni fuimos los entrevistadores aburridos uoportunos que se sitúan ante un artista para disfrutar de su sombra o lucrar con sus destellos.Fue un libro, ahora lo confirmamos, pensado por tres cabezas y escrito a seis manos.El método para concebirlo y realizarlo partió de esa premisa colectiva, sin que hiciera faltaconvocar a una reunión para decidirlo ni levantar un acta para establecerlo. Tampocochequeamos sistemáticamente los acuerdos de su escritura, sino trabajamos, conversamos ytrabajamos otra vez, haciéndole llegar a Silvio nuestras preguntas, esperando (con la impaciente paciencia de la juventud, que por suerte nos ha seguido maravillosamente acompañando) a queel trovador nos trajera sus respuestas, escritas a vuelamáquina, con alguna nota garabateada almargen la noche anterior. Sobre esas respuestas volvíamos, para ir construyendo, en las páginas,los textos que eran en realidad la transcripción de los diálogos cotidianos de nuestras vidas —o,mejor, de nuestra vida común y repartida en aquellos años intensos, difíciles y alumbradores.Así construimos la larga entrevista incluida en
Que levante la mano la guitarra
. El textointroductorio, que tenía de crónica, de ensayo y de conversación, lo fuimos escribiendo Wichy yyo, repartiéndonos los temas y decidiendo no firmar ni identificar por separado cada aporte, sinosumarlos a ese discurso coloquial (como podría decir alguno de los críticos que este librofelizmente no ha tenido), para que pasara después de igual forma por las manos de Silvio ycompletara su ciclo de intercambios y de crecimiento.La selección de las canciones que aparecen en
Que levante…
fue también labor tripartita,revolviendo los textos mecanuscritos del trovador al mismo tiempo que seleccionábamos lasfotos que se incluirían en el libro acompañadas de pequeños textos entre los cuales siempre nosha gustado (también a Wichy) recordar y aplicar aquella respuesta rápida de Silvio: «Donde hayhombres no hay fantasmas».El libro tuvo —tiene— un hermano audiovisual, el documental del mismo nombre para elque Wichy escribió el guión. Allí nos reunimos nuevamente, junto con el equipo del ICAIC queme acompañó en aquella otra aventura de la amistad y de la cultura, en los espacios de la Casade las Américas, «útero de la Nueva Trova cubana», como le gusta afirmar al trovador.Por todo ello este es también, de hecho, el libro de una generación, la nuestra, a la que Silvioha dedicado su más reciente obra, el disco
Érase que se era
:A aquellos años provocadores; a la diversidad que nos hizo; a mi soñadora, contradictoriay entrañable generación dedico estos aprendizajes.En la memoria podemos asistir de nuevo a aquellos conciertos espontáneos en la sala de unacasa amiga cuando los teatros y los medios no habían decidido abrir sus puertas a aquella formade creación inquietante, viva y transgresora, militante (a su modo igualmente vivo y transgresor)del tiempo que nos tocaba vivir… y ayudar a transformar. Podemos también, sin muchoesfuerzo, convocar en la memoria la imagen de aquel concierto titulado
Teresita y nosotros
, el
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...