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Martínez Lobo, F.J.; Prieto Suárez C.
El Síndrome Reproductor y RespiratorioPorcino (SRRP) es una enfermedad exclusivadel ganado porcino, que produce fallo repro-ductivo en hembras gestantes -caracterizadopor la aparición de abortos tardíos, partosprematuros y un aumento en el número denacidos muertos y de lechones de baja viabi-lidad- y alteraciones respiratorias en animalesen crecimiento, fundamentalmente en lecho-nes. El agente causal de la enfermedad es unvirus, el virus del SRRP (VSRRP), que ha sidoclasificado dentro de la familia
Arteriviridae 
,del orden Nidovirales.La rápida difusión de la enfermedad a lolargo de la gran mayoría de países producto-res de cerdo, así como las grandes pérdidaseconómicas que ha ocasionado a la indus-tria porcina han contribuido al desarrollo denumerosas herramientas para la prevencióny control de la enfermedad, como la puestaa punto de técnicas de diagnóstico sensiblesy específicas y especialmente el desarrollo devacunas eficaces frente a la enfermedad.A pesar de la existencia de un amplioabanico de productos vacunales en el mer-cado, el control de la enfermedad mediantela inmunoprofilaxis está lejos de ser resuelto.Por ello, en este artículo se pretende resumirel conocimiento existente sobre las diferentescaracterísticas de las vacunas comercializadasen la actualidad.
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 Vacunas inactivadas
En primer lugar, los primeros intentos decontrol del SRRP mediante inmunoprofilaxisconsistieron en el desarrollo de vacunas detipo inactivado. Este tipo de vacunas ofrecenla ventaja fundamental de proporcionar unaelevada seguridad en el organismo hospeda-dor, ya que pueden ser aplicadas sin riesgoalguno a cualquier animal independientemen-te de su estado productivo (incluso a cerdasgestantes).La pauta de vacunación recomendadadifiere según el fabricante, aplicándose deforma casi exclusiva en hembras, consistiendogeneralmente en dos dosis administradas porvía intramuscular separadas 3-4 semanas(Figura1), seguidas de una revacunación tam-bién intramuscular entre los días 60 y 70 degestación (Figura 2).Su aplicación en granjas seropositivasparece conferir un aumento en los títulos deanticuerpos detectados mediante IPMA y unareducción de las variaciones cíclicas de losmismos, así como un descenso de la infecciónde las cerdas nulíparas, del número de abor-tos y del número de lechones virémicos enel momento del nacimiento (Reynaud
et al 
.,1999, 2000). Además, otros estudios de camporealizados en granjas seropositivas parecenconfirmar que la utilización de esta vacunainactivada proporciona una mejoría de losparámetros reproductivos estadísticamentesuperior en aquellas granjas en las que existeuna circulación intensa del VSRRP (Alno
et al 
.,2000). A pesar de que en los estudios anterio-res y otros realizados asimismo en condicio-nes de campo el uso de vacunas inactivadasha mejorado los parámetros productivos delas cerdas (Papatsiros
et al 
., 2004,) sólo serecomienda su aplicación en explotacionesendémicamente infectadas, siendo del todoineficaces para prevenir la infección de ani-males seronegativos. De este modo, este tipo
 Vacunación frente al síndromereproductivo y respiratorio porcino
Francisco Javier Martínez Lobo; Cinta Prieto Suárez
Dpto. Sanidad AnimalFacultad de Veterinaria (UCM) Madrid
 
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nº 32
 Vacunación frente al síndrome reproductivo y respiratorio porcino
de vacunas han mostrado poseer problemasde eficacia en numerosos estudios experi-mentales. Estos estudios han demostrado quedichos productos vacunales son ineficacesen prevenir la infección y la eliminación víasemen del VSRRP después del desafío enverracos (Nielsen
et al 
., 1997), así como en laprevención de la infección de las hembras, yaque en cerdas desafiadas a diferentes tiemposde gestación se pudo demostrar la existenciade viremia y de infección transplacentariade los fetos (Prieto
et al 
., 1997; Scortti
et al 
.,2007). Sin embargo, la vacunación con unavacuna inactivada de genotipo europeo antesde la cubrición redujo la mortalidad en lacta-ción y mejoró los parámetros productivos delas cerdas inmunizadas (Scortti
et al 
., 2007),posiblemente por una aparición más rápida deanticuerpos neutralizantes tras el desafío enlas cerdas vacunadas, debido a la exposiciónprevia al virus inactivado (Scortti
et al 
., 2007),o a una mayor respuesta inmune celular en losanimales vacunados (Piras
et al 
., 2005).
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 Vacunas VivasModificadas (VVMs)
Con el objetivo de mejorar la eficacia delas vacunas inactivadas, se han desarrolladodistintos tipos de VVMs cuya capacidadde replicación en el organismo hospedadorinduciría una respuesta inmune más intensay duradera.Las VVMs se utilizan para la prevenciónde las alteraciones producidas por el VSRRP,generalmente en cerdos de más de 3 sema-nas de edad (Figura 3) y cerdas reproductorasno gestantes (renovación), aunque existenproductos vacunales en el mercado autoriza-dos para su aplicación en hembras gestantes,recomendándose que éstas se hayan expues-to previamente a alguna cepa del VSRRP.La seguridad de estas vacunas ha sidoevaluada en diversos estudios. Algunos deellos han determinado que la utilizaciónde estas VVMs en lechones es segura, nohabiéndose detectado la aparición de ningúntipo de sintomatología clínica después dela vacunación (Gorcyca
et al.
, 1995; Roof 
et al.
, 1999). Del mismo modo, diversos estu-dios llevados a cabo en cerdas gestantesconfirmaron que la vacunación de estosanimales parecía ser segura tanto en anima-les seropositivos (Schagemann
et al 
., 1999)como seronegativos inmunizados con dosissimples, 10 veces superiores a la habitualo dosis repetidas en el tercer trimestre degestación (Gorcyca
et al 
., 1997a; Medveczky
et al 
., 2002). Sin embargo, otros estudios hanmostrado el desencadenamiento de reaccio-nes post-vacunales tales como reducción delapetito, agalaxia, repetición del ciclo, partoprematuro, nacimiento de lechones muertos,momificados o débiles, incremento de lamortalidad pre- y post-destete (Bouwkamp yGeudeke, 1999; Mortensen y Søgaard, 1999).En cuanto a los parámetros virológi-cos evaluados, se ha demostrado que losanimales vacunados son virémicos, aunquecon títulos inferiores a los que producenlas cepas de campo (Mengeling
et al.
, 2003;Johnson
et al.
, 2004; Kwon
et al.
, 2006), y elvirus vacunal persiste en el organismo de losanimales vacunados durante varias semanas(Gorcyca
et al.
, 1995, 1997a; Hesse
et al.
,1997; Lager y Mengeling, 1997; Mengeling
 et al.
, 1996, 1999a; 2003), eliminándosepor diferentes rutas, incluyendo secrecionesnasales y orales, heces y semen (Martínez-Lobo
et al 
., 2008; Christopher-Hennings
et al 
., 1997; Nielsen
et al 
., 1997).Además, estas VVMs pueden transmitirsea animales susceptibles puestos en contactocon animales vacunados (Hutchinson
et al.
,1997; Bøtner
et al.
, 1997; Mengeling
et al.
,1996), aunque la capacidad de transmisiónparece diferir entre las VVMs disponibles enel mercado (Martínez-Lobo
et al 
., 2008). Porotro lado, también se ha demostrado que las VVMs pueden transmitirse verticalmente yaque son capaces de atravesar la barrera pla-centaria e infectar a los fetos en desarrollo(Mengeling
et al.
, 1996; Scortti
et al.
, 2006a),o transmitirse de la madre a sus lechonesdurante la lactación (Mengeling
et al.
, 1996).Finalmente, el uso de VVMs en verracos seha asociado con alteraciones de la calidadseminal (Christopher-Hennings
et al.
, 1997).Por último, en cuanto a la seguridadde las VVMs, debemos tener en cuenta queexiste el riesgo de una reversión a la viru-lencia de las cepas vacunales, debido a latasa de mutación tan alta de este virus y ala posibilidad de recombinación de las cepasvacunales con cepas de campo, dando lugara nuevas cepas de virulencia desconocida(Mengeling
et al.
, 1999b; Nielsen
et al.
, 2002;Li
et al.
, 2009).En cuanto a la eficacia de las VVMs,estudios de campo realizados con VVMspertenecientes al genotipo europeo llevadosa cabo en granjas con circulación activa del VSRRP demostraron una mejora significativade parámetros productivos tales como laganancia media diaria (G.M.D.), índice de
Figura 1.Figura 2.
 
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Martínez Lobo, F.J.; Prieto Suárez, C.
conversión (I.C.) y peso, así como un incre-mento del número de lechones nacidos vivosy reducción de la incidencia de problemas res-piratorios (Mavromatis
et al 
., 1999; Pejsak
et al 
., 2000; Kümmerlen
et al 
., 2002; Richardson
et al 
., 2002; Beilage y Beilage, 2003). En estetipo de explotaciones, la vacunación podríaposibilitar la existencia de un perfil serológicomás estable y la reducción de la circulacióndel VSRRP (Pommier
et al 
., 2003). Asimismo,la utilización de VVMs de genotipo americanoen granjas infectadas con el VSRRP podríamejorar los parámetros reproductivos, habién-dose detectado tanto un ligero incremento delnúmero de lechones nacidos vivos y de des-tetados, como un descenso de la mortalidadpre-destete (Schagemann
et al 
., 1999; Eger,2000; Egbering, 2002; Hartsook
et al 
., 2002).Otros estudios llevados a cabo en hembrasseronegativas vacunadas entre los días 28-30antes de la cubrición o entre los días 50-55 degestación y sometidas a un desafío con unacepa del tipo americano en el día 90 de gesta-ción corroboran estos resultados (Gorcyca
et al 
., 1997a,b; Canals
et al 
., 2000; Medveczky
et al 
., 2002). En estos animales se desencadenóuna respuesta inmune humoral de tipo neu-tralizante inducida por la vacunación y unareacción anamnéstica en el título de anticuer-pos neutralizantes producida por el desafío.También, se observó la ausencia de sintomato-logía clínica y viremia posterior al desafío, asícomo parámetros reproductivos similares a losexistentes en animales no desafiados.Además de la falta de seguridad de las VVMs, también se ha descrito una falta deeficacia de las mismas (Lager
et al.
, 1999;Mengeling
et al.
, 1999a). Esta falta de eficaciade las VVMs proviene de la baja inmunogeni-cidad del VSRRP y especialmente, de la enor-me variabilidad antigénica entre diferentesaislados que implica una falta de proteccióncruzada entre cepas heterólogas. Es más, seha postulado que el grado de eficacia de unavacuna dependerá en gran medida del gradode similitud existente entre la cepa vacunaly la cepa de desafío (Meng, 2000). Los estu-dios experimentales llevados a cabo parecenconfirmar que las vacunas existentes en elmercado presentan una eficacia razonable,tanto en las reproductoras como en losanimales en crecimiento, cuando el desafíode los animales vacunados se realiza con lacepa parental de la vacuna, es decir, se rea-liza un desafío homólogo (Hesse
et al.
, 1997;Gorcyca
et al.
, 1997a,b; Lager
et al.
, 1997). Porel contrario, cuando el desafío se realiza conuna cepa heteróloga la protección es, en elmejor de los casos, parcial. De esta forma, lafalta de protección es muy acusada cuandoanimales inmunizados con vacunas, tantodel genotipo europeo como del genotipoamericano, son expuestos a cepas de campodel genotipo contrario en el desafío. Enestos casos, en los animales en crecimientose observa, en la situación más favorable,una reducción parcial de la viremia (vanWoensel
et al.
, 1998; Labarque
et al.
, 2000;2003; Medveczky
et al.
, 2002) mientras queen las reproductoras los estudios disponiblesindican que la inmunidad conferida por lavacunación no es suficiente para prevenir lainfección transplacentaria (Hesse
et al.
¸1997;Gorcyca
et al.
, 1997a,b, Lager
et al.
, 1999).Es más, la falta de protección frente aun desafío heterólogo se produce tambiéncuando la cepa de desafío es del mismogenotipo que la cepa vacunal. De estaforma, cuando se han vacunado lechonesen crecimiento con una vacuna de geno-tipo europeo perteneciente al subgrupo“Lelystad-like” y se han expuesto posterior-mente a una cepa de campo del subgrupoitaliano, sólo se ha obtenido una protecciónparcial, manifestada como una reducciónde la viremia y de la presencia del virusen lavados pulmonares (Labarque
et al.
,2004). Un efecto similar se produce en lasreproductoras, como se ha demostrado enun estudio en el que la inmunización antesde la cubrición con vacunas comercialesespañolas del VSRRP no fue capaz de con-ferir una inmunidad esterilizante, pudiendollegar a producirse una infección transpla-centaria, tras la exposición a una cepa delsubgrupo italiano en el día 90 de gestación(Scortti
et al.
, 2006b). Es más, la falta deprotección se manifiesta incluso cuando lacepa de desafío está muy próxima desde elpunto de vista genómico a la cepa vacunal.Un estudio reciente demuestra que no seproduce una protección total ni siquieracuando la cepa de desafío pertenece almismo subgrupo que la cepa vacunal (i.e.Lelystad-like) y la homología genómica eselevada (Prieto
et al.
, 2008). Estos datosestán en la misma línea que los resultadosde otros estudios recientes que indicanque la homología genómica entre la cepavacunal y la cepa de desafío no es un buenpredictor de la protección que cabe esperarque confieran las vacunas (Díaz
et al.
, 2006;Zuckermann
et al.
, 2007).Todos estos datos en relación con lafalta de eficacia de las vacunas actualesfrente a infecciones heterólogas, es decir,en la situación cotidiana en el campo en elque las infecciones van a ser normalmentecon cepas heterólogas, han creado un senti-miento unánime en la comunidad científicaacerca de la necesidad de mejorar la eficaciade las vacunas para conseguir un control realde la enfermedad. Sin embargo, hoy en díano se han determinado de forma fehacientelas razones últimas que provocan la falta deeficacia descrita para las vacunas comercia-les actuales, aunque se sospecha que se debea una falta de eficacia en el control inmu-nológico de la infección que viene determi-nado por la combinación de dos factores: lavariabilidad del virus y la interacción entre elvirus y el sistema inmune del cerdo. Ambosfactores repercutirían negativamente en eldesarrollo de una respuesta inmune normaly pueden condicionar el desarrollo de unavacuna eficaz frente a un amplio abanico decepas del VSRRP.
Figura 3.

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