EXTRACTOS DE :
Pierre Bourdieu "¿Qué significa hablar? ,Economía de los intercambioslingüìsticos" Ed. Akal S.A. Madrid, 1985.I Economía de los intercambios lingüísticos
La Sociología sólo puede liberarse de las formas de dominación que la linguística y sus conceptosejercen todavía hoy sobre las ciencias sociales a condición de hacer patentes las operaciones deconstrucción del objeto en que esta ciencia se ha fundado, y las condiciones sociales deproducción y circulación de sus conceptos fundamentales.Si el modelo linguístico se hatransportado tan facilmente al terreno de la etnología y de la sociología, ello se ha debido a unaconsideración esencialista de la linguística, es decir, a la filosofía intelectualista que hace dellenguaje, más que un instrumento de acción y de poder, un objeto de intelección.Aceptar elmodelo saussuriano y sus presupuestos, es tratar el mundo social como un universo deintercambios simbólicos y reducir la acción a un acto de comunicación que, como la palabra deSaussure, está destinado a ser descifrado por medio de una cifra o de un código, lengua o cultura.Para romper con esta filosofía social, hay que mostrar que, por legítimo que sea tratar lasrelaciones sociales- y las propias relaciones de dominación- como interacciones simbólicas, esdecir, como relaciones de comunicación que implican el conocimiento y el reconocimiento, no hay que olvidar que esas relaciones de comunicación por excelencia que son los intercambioslinguísticos son tambien relaciones de poder simbólico donde se actualizan las relaciones defuerza entre los locutores y sus respectivos grupos.En suma, hay que superar la alternativacorriente entre el economismo y el culturalismo, para intentar elaborar una economía de losintercambios simbólicos.Todo acto de palabra y, más generalmente, toda acción, es una coyuntura, un encuentro de seriescausales independientes: ...entre los hábitus lingüístico y los mercados en que se ofrecen susproductos. (12) Lo que circula en el mercado lingüístico no es <<la lengua>>, sino discursosestilísticamente caracterizados, discursos que se colocan a la vez del lado de la producción, en lamedida en que cada locutor se hace un idiolecto con la lengua común, y del lado de la recepción,en la medida en que cada receptor contribuye a producir el mensaje que percibe introduciendo enél todo lo que constituye su experiencia singular y colectiva. (13) Bakhatine recuerda que, en lassituaciones revolucionarias, las palabras corrientes reciben sentidos opuestos. (14) Benvenistehacía observar que, en las lenguas indoeuropeas, las palabras que sirven para enunciar el derechose vinculan a la raiz de decir. El bien decir, formalmente correcto, pretende por eso mismo, y conposibilidades de éxito no desdeñables, expresar el derecho, es decir el deber ser. ... El discurso jurídico es palabra creadora, que confiere vida a lo que enuncia. ...No se debería olvidar nuncaque la lengua, por su infinita capacidad generativa, pero tambien originaria en el sentido de Kant,