Introducción
La cada vez más grande brecha entre los países que avanzan a lavanguardia y los rezagados nos plantea una peculiar deficiencia paraenfrentar el futuro. Correlativamente, vivimos el final de la “generación
yo”,
para ingresar al mundo de la “generación
nosotros”,
donde lasfuerzas de las organizaciones determinan el crecimiento y expansión desus mercados.Por otra parte, es un hecho que en nuestro país, conforme aumenta lapoblación, más notoriamente coexisten grupos sociales adelantados, conalto nivel educativo y con recursos a la altura de los más privilegiados delmundo, al lado de una enorme masa de marginados: seres quecircunstancialmente han nacido, crecido y vivido con escasasoportunidades de educación, y por lo tanto, de superación.El “mal desarrollo” de nuestra economía, consecuencia de ladependencia y la mala administración, ha ocasionado que el crecimientode las fuerzas productivas y de las riquezas producidas, no sirvan paraincrementar la prosperidad general, desembocando inevitablemente en undesarrollo nulo.Este fenómeno social también se ve reflejado en nuestras empresas,constituidas por gente de diferentes estratos sociales. El nivel educativode la mayoría de los obreros, no llega al sexto de primaria; así, más queproducto de la preparación, hemos crecido al frente de las laborescotidianas, improvisando jefes y supervisores de las personas que mayorhabilidad en el desempeño del trabajo han demostrado, formando unestilo de liderazgo muy peculiar.