El Libro De Los Seres Imaginarios Jorge Luis Borges Margarita Guerrero
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NOTA
La primera edición de este libro, escrito por Jorge Luis Borges con la colaboración deMargarita Guerrero, apareció con el título de
Manual de Zoología Fantástica
(Fondo deCultura Económica, México, 1957). Fue traducido al italiano,
Manuale di ZoologiaFantastica
(Giulio Einaudi, Turín, 1962); al alemán,
Einhorn, Sphinx und Salamander. Ein Handbuch der Phantastichem Zoologie
(Carl Hanser, Munich, 1964); y al francés,
Manuelde Zoologie Fantastique
(Juilliard, París, 1965).Fue ampliado y publicado nuevamente en castellano con el título de
El Libro de losSeres Imaginarios
(Kier, Buenos Aires, 1967), y traducido al inglés,
The Book of Imaginary Beings
(E. P. Dutton, Nueva York, 1969, y Jonathan Cape, Londres, 1970).También apareció en japonés (Shobun Sha, Tokyo, 1974). Será editado en portugués(Globo, Porto Alegre, Brasil).
PRÓLOGO
El nombre de este libro justificaría la inclusión del Príncipe Hamlet, del punto, de la línea,de la superficie, del hipercubo, de todas las palabras genéricas y, tal vez, de cada uno denosotros y de la divinidad. En suma, casi del universo. Nos hemos atenido, sin embargo, alo que inmediatamente sugiere la locución
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seres imaginarios
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, hemos compilado unmanual de los extraños entes que ha engendrado, a lo largo del tiempo y del espacio, la fantasía de los hombres. Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero algohay en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres, y así el dragón endistintas latitudes y edades.Un libro de esta índole es necesariamente incompleto; cada nueva edición es el núcleode ediciones futuras, que pueden multiplicarse hasta el infinito. Invitamos al eventual lector de Colombia o del Paraguay a que nos remita los nombres,la fidedigna descripción y los hábitos más conspicuos de los monstruos locales.Como todas las misceláneas, como los inagotables volúmenes de Robert Burton, deFraser o de Plinio.
El Libro de los Seres Imaginarios
no ha sido escrito para una lecturaconsecutiva. Querríamos que los curiosos lo frecuentaran, como quien juega con las formas cambiantes que revela un calidoscopio.Son múltiples las fuentes de esta
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silva de varia lección
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; las hemos registrado en cadaartículo. Que alguna involuntaria omisión nos sea perdonada.
J.
L.
B.M.
G.
Martínez, Septiembre, 1967
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