(Grupo I de Mendeleev) tienen todos volúmenes molares grandes. También tienen puntos de fusión bajos, que decrecen en el orden.Mendeleev tuvo que colocar algunos elementos rompiendo elorden de masas atómicas crecientes para poder situarlos en losgrupos adecuados de su tabla periódica. Mendeleev supuso que estose debía a errores en las masas atómicas. Cuando mejoraron losmétodos de determinación de masas atómicas y se descubrió elargón que fue situado delante del potasio, se hizo evidente que unospocos elementos permanecerían siempre “descolocados”. En estaépoca, las colocaciones desordenadas estaban justificadas por laevidencia química. Los elementos se colocaban en los grupos que sucomportamiento químico indicaba. No había explicación teórica paraeste reordenamiento. Las cosas cambiaron en 1913 gracias a lainvestigación sobre los espectros de rayos X de los elementosrealizada por H. G. J. Moseley.Moseley conocía el modelo atómico de Bohr que explicaba laemisión de rayos X como consecuencia de transiciones en las que loselectrones caen a órbitas más próximas al núcleo atómico. Moseleyrazono que como las energías de las orbitas electrónicas dependen dela carga del núcleo, las frecuencias de los rayos X emitidos deberíandepender de las cargas de los núcleos en los átomos del blanco.Utilizando las técnicas que acaba de desarrollar un grupo formado porpadre e hijo, W. Henry Braga y W. Lawrence Bragg y W. LawrenceBragg, Moseley obtuvo fotografías de los espectros de rayos X yasignó frecuencias a las líneas espectrales.Moseley fue capaz de establecer una correlación entre lasfrecuencias de los rayos X y los números equivalentes a las cargas delos núcleos que correspondían a las posiciones de los elementos en latabla periódica de Mendeleev. Por ejemplo, al aluminio, elementodécimo tercero de la tabla le asignó el
número atómico
13. Laecuación de Moseley es
µ= A(Z-b)
2
Donde µ
es la frecuencia de los rayos X, Z es el número atómico y A y
b
son constantes.Moseley utilizó esta relación para predecir tres nuevos elementos(Z= 43, 61 y 75), que fueron descubiertos en 1937, 1945 y 1925,respectivamente. También demostró que no podían aparecer nuevoselementos en la zona de la tabla periódica que él estudiaba (desdeZ=13 hasta Z=79). Todos los números atómicos disponibles habíansido asignados. Por tanto, deberíamos reformular la ley periódicadesde el punto de vista del trabajo de Moseley.“Las propiedades semejantes se repiten periódicamente cuando loselementos se organizan en orden creciente de sus númerosatómicos.”