LA AUTOESTIMA
Francisco de Sales
merece. La intención es que lo comprendas bien de uno u otro modo.Disfrutar una buena autoestima es imprescindible, pues todos nosotrosestamos construidos sobre ella.
Un día, una querida amiga me dijo que tenía la autoestimabaja porque creía que era nadie; le contesté que yo, quetengo la autoestima en su sitio, sé claramente que soynadie.La diferencia entre nosotros está en cómo sentimos lamisma cosa.Ella, que sigue enganchada al Yo Ideal, se daba cuenta deque se había propuesto
ser alguien
, y no lo estabaconsiguiendo, lo que le creaba un malestar tan profundoque le afectaba a su autoestima.Yo, en cambio, sé claramente que soy nadie, y que nonecesito
ser alguien
. Soy Yo Mismo, y soy consciente deque no es necesario
ser alguien
para Uno Mismo, y quenadie es
alguien
, y que no se necesita
ser alguien
, sinosaber y estar convencido de que no cambia nada por
ser alguien
.No vale con decir que la autoestima me venía defectuosade nacimiento, que no me arranca el motor de laresponsabilidad, o que el manual de instrucciones de lavida me venía escrito en chino mandarín. Nuestraresponsabilidad es preservarla para que se mantengaintacta y en el nivel correcto.Debemos plantearnos como objetivos básicos aliviar elsufrimiento que su incorrección nos provoca, eincrementar la felicidad, que queda mermada por elmismo motivo.