Hacia el año 313, el emperador Constantino, consciente de la expansión del cristianismo, se convirtió al mismoy, con él, convirtió a su Imperio mediante el Edicto de Milán. Este confirmó y reforzó la autoridad de la Iglesiacristiana: el cristianismo gozaría de derechos y privilegios y se les devolverían los bienes confiscados. Ensegundo término se implementó el día domingo como día de descanso y de adoración religiosa, antiguacostumbre cristiana. La decisión de Constantino fue política, además de espiritual. Se dio cuenta que elcristianismo con su red de obispos y seguidores, podía ser una poderosa aliada del emperador.El Concilio de Nicea, celebrado en 325 (el mismo año de la fundación de la nueva capital Constantinopla),sirvió para calmar las disputas entre las distintas formas de cristianismo y, en concreto, para tildar de herejes alos cristianos arrianos, quienes negaban la divinidad de Jesús. Los arrianos postulaban que Jesús era un simplehumano, no Dios, capaz del bien y el mal, mientras que en el concilio se estableció que Jesús fue al mismotiempo Dios y hombre, ratificando así el dogma de la Santísima Trinidad como creencia fundamental cristiana.Esta postura se convirtió en el eje central de las doctrinas posteriores de las iglesias romana, griega, anglicanay protestante.Fue una religión que tuvo mucha aceptación, especialmente en las ciudades y con el apoyo del emperador seconvirtió en 394 en la religión de estado. Las prácticas religiosas antiguas y se prohibieron los ritos paganos.Mientras se expandía, el cristianismo evolucionó en distintas sectas con creencias y prácticas diferentes, locual llevó a la Iglesia a organizarse en obispados con centros ecuménicos de control en Roma, Constantinopla,Alejandría, Antioquía y Jerusalén.La decadencia del Imperio Romano de Occidente y la pujanza del Islam, en el siglo séptimo de nuestro era,amenazaron en un principio a la Iglesia cristiana con la desintegración. Alejandría, Jerusalén y Antioquíacayeron bajo la influencia del islam, y Constantinopla era atacada mientras Roma se veía amenazada por losgodos. La religión sobrevivió merced a la obra de los misioneros cristianos. En Egipto, los cristianos coptosdifundieron su fe por la zona norte del valle del Nilo, hasta Nubia y Etiopía, y en el siglo VI los misionerosirlandeses llevaron el cristianismo por el norte de Europa, convirtiendo a todos los pueblos, salvo a los sajones.Los cristianos nestorianos de Persia aunaban millones de cristianos de toda Asia, hasta la India, donde elapóstol santo Tomás había fundado la Iglesia de santo Tomás, y hacia el oeste hasta China.
El Cristianismo y la Iglesia en la Alta Edad Media (siglos V-X)
En la transición al mundo germánico-medieval, la iglesia y sus obispos fueronlas únicas instituciones que guardaban la herencia romana y sirvieron comoelementos de estabilidad en un mundo muy inseguro. La caída definitiva deRoma pudo haber significado el fin del cristianismo, pero los líderes bárbarosse convirtieron a la religión cristiana con el fin de obtener prestigio y legitimarsu papel como rey.
Clodoveo
, rey de los francos se bautizó con esta finalidaden el año de 500.A partir de entonces, se desarrolla una nueva etapa para el cristianismo yEuropa Occidental: la colaboración beneficiaba a la Iglesia con un papel en elgobierno y con tierras donadas por parte de los gobernantes, mientras que laélite germana podía recurrir a un clero alfabetizado y a los misioneros que bautizaban los paganos hasta en elúltimo rincón de los reinos.La Iglesia se reorganizaba y en los pueblos se construían iglesias parroquiales y se imponían rituales cristianoscomo el entierro y la misa que se predicaba en latín
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un idioma que ya nadie hablaba. Las prácticas religiosas