REVISTA DE LA CEPAL 70 • ABRIL 2000PREVENIR O REPRIMIR: FALSO DILEMA DE LA SEGURIDAD CIUDADANA • IRMA ARRIAGADA Y LORENA GODOY
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En un nivel más limitado, la seguridad pública hasido definida como el conjunto de políticas y accionescoherentes y articuladas que tienden a garantizar la pazpública por medio de la prevención y represión de losdelitos y las faltas contra el orden público, medianteelsistema de control penal y el de la policía administra-tiva (González Ruiz, López y Núñez, 1994).
2.Factores asociados a la violencia
La complejidad de la violencia se expresa en la grandiversidad de tipos y niveles del fenómeno. Según sunaturaleza, la violencia se puede clasificar en física,psicológica y sexual; según la víctima, en violenciacontra los niños, las mujeres, los ancianos; según elmotivo, en violencia política, racial, etc., y según elsitio donde ocurre, en doméstica, en el trabajo, en lascalles (Guerrero, 1998; Larraín, Vega y Delgado,1997). La violencia se puede definir también por losefectos que causa en quien la sufre y se clasifica demanera cruzada en personal o institucional y física opsicológica.En vista de la naturaleza del fenómeno de laviolencia, es pertinente adoptar un enfoque multicausal—como el enfoque epidemiológico propio de la saludpública—, por el cual no se busca establecer la causade la violencia, sino identificar los factores que la pro-ducen o que se asocian a ella con mayor frecuencia(Guerrero; 1998;
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1996) y los que habitualmente ac-túan de manera simultánea, y hacer hincapié en eltrabajo de prevención. En este enfoque la causalidadsiempre se interpreta como probabilidad, de allí quemientras más factores de riesgo se presenten simultá-neamente mayor es la probabilidad de que el fenóme-no se produzca (Fedesarrollo, 1996).Los factores de riesgo se pueden clasificar en tresgrandes grupos:i) factores relacionados con la posición y situa-ción familiar y social de las personas: sexo, edad, edu-cación, socialización en la violencia, consumo de al-cohol y drogas,ii) factores sociales, económicos y culturales:desempleo, pobreza, hacinamiento, desigualdad social,violencia en los medios de comunicación, cultura dela violencia, yiii) factores contextuales e institucionales: guerra,tráfico de drogas, corrupción, disponibilidad de armasde fuego, festividades.Sobre algunas carencias sociales y económicasasociadas habitualmente con la violencia urbana, existeinformación cuantitativa para varios países de Améri-ca Latina
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(cuadro 1). La interacción de esos factoresde riesgo cuantificables con otros de carácter más cua-litativo acerca de los cuales no hay información pue-de generar un clima de violencia. Indudablemente, losfactores presentados en el cuadro deben relacionarsecon otros de carácter histórico y cultural que permitancomprender los fenómenos de violencia urbana y lasdiferencias entre un país y otro. Sin embargo, lacuantificación de algunos factores sociales y económi-cos que se ha efectuado indica situaciones de riesgoque es preciso enfrentar con políticas públicas efica-ces.
3.Pobreza, delincuencia y violencia urbana
Habitualmente se asocia el crecimiento de la pobrezaurbana en la última década con el aumento de la vio-lencia, la delincuencia y la inseguridad en las ciuda-des. Sin embargo, la violencia e inseguridad no depen-den sólo de la pobreza (recuadro 1). Se ha comproba-do por experiencia que más que la pobreza es la des-igualdad, en conjunto con otros factores sociales, cul-turales y psicológicos, la que genera mayor violencia.Esto permite entender de una manera más integral elfenómeno de la delincuencia tanto tradicional comoemergente. Diversos estudios en Perú y Colombia nohan logrado encontrar una relación entre pobreza yviolencia: las regiones más pobres no son las más vio-lentas, ni hay una correlación entre pobreza y homici-dios (Fedesarrollo, 1996; Reyna y Toche, 1999).La existencia de redes de relaciones y confianzaen una comunidad contribuye a una interacción muchomás fluida y menos violenta, incluso en condicionesde pobreza. Este “capital social” (Putnam, 1993) pue-de marcar la diferencia entre una comunidad pobre conbajos índices de violencia y una comunidad de simila-res características pero con índices de violencia altos.Sin embargo, se ha señalado que existe también uncapital social “perverso”, en el cual las redes, contac-tos y asociaciones están al servicio de actividades ile-gales (Rubio, 1998a).Una interpretación bastante difundida sobre lagénesis de la violencia es que la pobreza genera frus-tración, y ésta induce a conductas radicales o agresi-vas que, a su vez, crean situaciones de violencia. Des-
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La información proviene del
Panorama social de América Latina,edición 1998
(
CEPAL
, 1999).