Penitencia, y de un modo muy semejante al hijo de la parábola.
1.2.
También se puede comenzar con esta anécdota:«San Cirilo, Obispo de Jerusalén, vio al demonio en una Semana Santa entremuchas personas que esperaban la ocasión para confesarse.Le preguntó qué hacía allí, y el demonio respondió que hacía un acto de penitencia.
-
¿Tú, penitencia?, le replicó el Santo.
-
Yo te lo diré -dijo el demonio- ¿No es acto de penitencia satisfacer y restituir loque se quitó? Pues yo quité a todos estos la vergüenza para que pecasen, y ahoravengo a restituírsela para que no se confiesen».Destacar, en el diálogo, el peligro de falta de sinceridad y de vergüenza paraacercarse al sacramento de la Penitencia, bajo la acción positiva del demonio.
2. Desarrollar las siguientes ideas2.1. Por el pecado ofendemos a Dios y nos alejamos de El
(Relacionarlo con el tema anterior
y
la parábola narrada)
Como se ha visto en el tema anterior, cuando pecamos desobedecemos a Dios, leofendemos y nos alejamos de El.
2.2. Para salvarse, hay que arrepentirse de los pecados
(Hacer ver que,
si
alguienha ofendido a otro, debe pedirle perdón para reconciliarse con él)
No hay salvación posible sin arrepentimiento de los pecados, que es completamente
necesario
para todo aquél que ha ofendido a Dios. Así lo dijo Jesucristo:
«Si no hacéis penitencia, todos igualmente pereceréis»
(Lc 13,3).Antes de venir Jesucristo los hombres no tenían seguridad de haber obtenido el perdón de sus pecados. La seguridad nos la trajo Jesucristo, que podía decir:
«Tus pecados te son perdonados»
(Mt 9, 2).
2.3. Jesucristo instituyó el sacramento de la Penitencia para perdonar lospecados
(Comparar lo que pasa en un juicio humano
y
en el juicio divino que es laConfesión)
Jesucristo, la tarde del domingo de Resurrección, instituyó el sacramento de laPenitencia al decir a sus discípulos:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéislos pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos»
(Ioh 20,22-23). Instituyó este sacramento a manera de juicio, pero juicio de misericordia, paraque los Apóstoles y legítimos sucesores pudiesen perdonar los pecados.«¡Mira qué entrañas de misericordia tiene la justicia de Dios! -Porque en los juicioshumanos, se castiga al que confiesa su culpa: y, en el divino, se perdona.¡Bendito sea el santo Sacramento de la Penitencia!»
(Camino,
309).
2.4. Jesucristo mismo, a través del sacerdote, es quien nos absuelve
(Hacer ver cómo la persona ofendida es la que debe perdonar)
Sólo el sacerdote -con potestad de orden y de jurisdicción- puede perdonar los pecados, pues Jesucristo dio ese poder sólo a ellos. No se obtiene el perdón, por tanto,diciendo los pecados a un amigo, o directamente a Dios. Además, en el momento de laabsolución es Cristo mismo quien nos absuelve y perdona los pecados por medio delsacerdote, ya que el pecado es ofensa a Dios y sólo Dios puede perdonamos. Elsacerdote debe guardar bajo obligación gravísima el sigilo sacramental.