cayó a niveles de 340 USD/tonelada, el petró-leo, 40 USD/barril, aproximadamente, y elcobre llegó apenas por arriba de un dólar porlibra. Si bien los precios de las materias primaspermanecen en niveles inferiores a los registra-dos en los últimos años, en varios de ellos hay una recuperación.Estos cambios en los flujos de exportacióny capital afectan directamente la presión sobrelos ecosistemas e, incluso, la institucionalidadambiental. Ese vínculo es tanto directo comoindirecto: el primer caso corresponde a las ex-portaciones de recursos (como puede ser el co-bre, maderas preciosas o granos), mientras quelos efectos indirectos se deben a intervencionesecosistémicas que se realizan para permitiraquellas exportaciones (por ejemplo, construiruna hidroeléctrica para brindar energía a em-presas mineras)
2
. Este tipo de apropiación dedichos recursos naturales siempre implica laexternalización de impactos sociales y ambien-tales no incorporados en los precios finales.Sus efectos negativos son socializados y trans-feridos a las comunidades locales, gobiernosmunicipales y al Estado en general.Los efectos de la crisis internacional(CEPAL 2009b) generan un nuevo balanceen la apropiación de los recursos naturales. A partir del seguimiento en temas de ambientey desarrollo que realiza el CLAES (CentroLatino Americano de Ecología Social), seobservan las siguientes tendencias en Américadel Sur: a)La escasez en capital, la caída en losprecios y la reducción en el comercio globaldeterminaron una reducción de la presiónambiental en sectores como minería, hidrocar-buros, petroquímica, celulosa, entre otros.b) La exploración y prospección minera y pe-trolera se ha aminorado, pero en algunos casosse intenta compensar la caída de los preciospor un aumento del volumen extraído. Estotambién se observa en el sector minero, y de-semboca en mayores problemas de contamina-ción. c) La intensificación agrícola aminoró,debido al mayor costo de los agroquímicos y las maquinarias. Pero persiste el avance de lafrontera agrícola sobre áreas silvestres, espe-cialmente en sitios tropicales. Sectores quehasta hace poco eran muy dinámicos se redu- jeron drásticamente. Por ejemplo, del total de200 proyectos de agrocombustibles a partir decaña de azúcar en Brasil, solo unos 100 co-menzaron a implementarse, y de ellos al me-nos 50 están en venta (
Valor
, 10/06/2009).De esta manera, la crisis actual genera cam-bios en la presión sobre los ecosistemas. Po-siblemente predominará la ampliación hori-zontal sobre la intensificación. Bajo una ex-pansión horizontal, la producción agropecua-ria y forestal crece al incorporar nuevas tierras,mientras que, bajo la intensificación, el mayorcrecimiento productivo se explica por aumen-tos de rendimientos en cosechas o extraccionesen una misma superficie. Por lo tanto, persis-tirá la deforestación en los bosques tropicalesamazónicos (especialmente en Bolivia, Ecua-dor y Perú, y en el llamado “arco de deforesta-ción” brasileño) y en áreas subtropicales (comolas tierras bajas de Bolivia, oriente de Paraguay y norte de Argentina). El Cerrado de Brasilcontinuará deteriorándose, y corre el riesgo deser la primera gran región ecológica en desapa-recer en el siglo XXI. Pero ese avance de lafrontera agropecuaria está limitado por la in-fraestructura de transporte disponible. La cri-sis ha lentificado ese tipo de proyectos de co-nectividad de transporte (especialmente los dela Iniciativa en Infraestructura Regional Sura-mericana, IIRSA). En el caso del sector extrac-tivo, persistirán los impactos en la región andi-no-amazónica, y en enclaves mineros de Ar-gentina, Chile y Brasil.
La ecología política de la crisis global y los límites del capitalismo benévolo
55
ÍCONOS 36, 2010, pp. 53-672 En muchos casos, se exporta tanto un producto comouna serie de servicios y recursos ambientales asociadosa éste, y cuyos impactos ambientales son de enverga-dura. Un caso ilustrativo es la exportación de aluminiodesde Brasil, que incluye la extracción de bauxita y también un enorme aporte de energía eléctrica con susimpactos ambientales asociados (
i.e.
construcción derepresas). Es así que podría sostenerse que Brasil real-mente exporta sobre todo energía barata, y que esoexplica que ese tipo de actividades extractivas florezcanen países del Sur y hayan sido abandonadas en elNorte.
Add a Comment