/  3
 
E
stamos en época de evaluaciones escolares. Un momento decisivoque condiciona toda la enseñanza. Los resultados. Me preocupa mucho queel principal objetivo de los alumnos y de las amilias sea conseguir buenasnotas. Y que aprender, disrutar aprendiendo, ayudar a otros a que apren-dan, saber utilizar el conocimiento para ser mejores personas, sean cuestio-nes de menor importancia.El conocimiento académico tiene valor de uso y valor de cambio. Posee valor de uso cuando tiene interés por sí mismo, cuando es aplicable, cuandogenera motivación por su contenido, cuando responde a las necesidadescognitivas y vitales del que aprende, cuando ayuda a mejorar. Tiene valorde cambio porque, si se demuestra que se ha adquirido (tenga o no valorde uso), puede ser canjeado por una califcación. Si demuestras que sabeslo que se ha enseñado tienes una buena nota. Independientemente de que elconocimiento adquirido sea atractivo, signifcativo, enriquecedor y relevantepara el que aprende.Hay que poner en cuestión permanente el valor de uso porque el conoci-miento que se debe transmitir en la escuela no siempre ha de ser el mismo.Se trata de hacerse preguntas importantes: ¿Qué es preciso aprender? ¿Cuáles el conocimiento más valioso, más útil, más necesario? ¿Para qué sirve elconocimiento adquirido? Cuestiones siempre vigentes, siempre inquietantes,siempre problemáticas que no se pueden contestar de una vez por todas. Acabo de leer un artículo de Philippe Perrenoud que dice sarcásticamenteque “la escuela no sirve para nada”. Ben Laden -sostiene el escritor rancés-es una persona instruida, los presidentes de las multinacionales son personascultas, más de la mitad de los doce dignatarios nazis que decidieron la crea-ción de las cámaras de exterminio tenían un doctorado.Hay que someter a revisión la importancia que tiene el valor de cambio.Sería preocupante que los escolares acudiesen exclusivamente a las institu-
 V
 ALOR
D
E
C
 AMBIO
5
27
 
28
ciones por el valor de cambio que tiene el conocimiento que adquieren enella. Es decir, porque al demostrar que lo han adquirido les conceden unacalifcación, una nota, que les sirve para obtener un certifcado académico.Todo ello tiene que ver con la evaluación de los aprendizajes. Cuandolo que predomina es el valor de cambio, lo único importante es conseguirla califcación mejor. O, al menos, la sufciente para tener un aprobado. Lomás importante es, pues, aprobar, no aprender. Y menos aún, ser mejorespersonas.De ahí muchos vicios que se hallan presentes en las instituciones escola-res. No importa no aprender nada con tal de conseguir un buen resultado.No importa acabar odiando el aprendizaje con tal de alcanzar una buenacalifcación. Decía Winston Churchill: “Me encanta aprender, pero me ho-rroriza que me enseñen”. No importa copiar o alcanzar la nota por métodostramposos. Lo que importa es aprobar como sea.Las amilias ante las califcaciones no se hacen las siguientes preguntas :¿te has esorzado mucho?, ¿has aprendido cosas interesantes?, ¿has ayuda-do a otros que no entendían? Las preguntas clave son: ¿cuántas has suspen-dido?, ¿tienes que recuperar?, ¿qué te ha quedado? Por eso los estudiantesestán obsesionados por las califcaciones, no por el aprendizaje, no por los valores. Si se suspenden las clases, no hay problema. Si no se aprende, nohay problema. El curso se pierde cuando no se aprueba, no cuando no seaprende.El alumno aprueba cuando es capaz de repetir, no cuando demuestraque es capaz de pensar, de criticar, de analizar, de aplicar positivamente elconocimiento. “Señor, haz que Felipe V sea hijo de Carlos II, porque escribíeso en el examen”, pide un niño después de realizar un examen de historia.Para satisacer el deseo del niño, diría un teólogo al uso, a Dios no le hacealta siquiera usar de su uerza retroactiva, le basta modifcar solo el presen-te, corregir el Manual de Historia y las ideas del proesor, ya que a ese niñosólo le importa aprobar el examen, no tiene interés en que Carlos II goce deuna descendencia milagrosa.Las fnalidades de la evaluación pueden ser múltiples. La más elementales la de comprobar si se han producido los aprendizajes. Hay otras desea-bles. Y algunas perniciosas. Es deseable la de comprender el proceso deenseñanza y aprendizaje para poder mejorarlo. Las negativas conducen alsometimiento, a la comparación, a la clasifcación, a la selección.Muchos padres y madres, en estas echas, se muestran inquietos por losresultados. Algunos sólo se preocupan al fnal, aunque el proceso seguidodurante todo el curso sea lo importante.

Share & Embed

More from this user

Recent Readcasters

Add a Comment

Characters: ...