Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
3Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Ecos del Parque n.11-2010

Ecos del Parque n.11-2010

Ratings: (0)|Views: 884|Likes:
Ecos del Parque: periódico del Parque Nacional Nahuel Huapi /Área de Educación Ambiental. Intendencia Parque Nacional Nahuel Huapi. Julio/ diciembre 2010, año 6, nº 11 .- San Carlos de Bariloche: Área de Educación Ambiental. Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, julio-diciembre 2005-.-
Ecos del Parque: periódico del Parque Nacional Nahuel Huapi /Área de Educación Ambiental. Intendencia Parque Nacional Nahuel Huapi. Julio/ diciembre 2010, año 6, nº 11 .- San Carlos de Bariloche: Área de Educación Ambiental. Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, julio-diciembre 2005-.-

More info:

Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/01/2013

pdf

text

original

 
ecosdelparque@nahuelhuapi.gov.ar 
Tirada: 20.000 ejemplares - Distribución gratuita Año VI / Número 11 julio/diciembre 2010
Editorial (p. 1)Indice (p. 1)INSTITUCIONAL
• Derecho de montaña (p. 2)• Importantesinauguraciones enPto. Blest e Isla Victoria (p. 2)CONSERVACION • La contaminación por especies, un nuevo capítulo:Didymo (p. 3)• Pobladores criollos eindígenas de las áreas protegidas de Norpatagonia: su historia y acontecer (p. 3)• Las rosas exóticas de laregión andina (p. 4)
TURISMO
• Actividades recreativas en
el Lago Gutiérrez (p. 5)
• Mapa General 
del Parque Nacional 
Nahuel Huapi (p. 6/7)
INTERINSTITUCIONAL
• Mejorando nuestraherencia (p. 8/9)Correo de lectores (p.10)• Mapa Sendero y Miradores Parque Nacional Los Arrayanes (p.10)HISTORIA• El patrimonio construidode nuestro parque: LaBellunese (p. 11)DE TODO UN POCO (p.12)Noticias BrevesNuevos MaterialesClimaTeléfonos útiles ¿Quién será? 
Periódico del Parque Nacional Nahuel Huapi 
EDITORIALINDIC
Biodiversidaden el Bicentenario
La Administración de Parques Nacionales es la institución encargadade cumplir con el legado del PeritoMoreno, preservar nuestros recursosnaturales para las futuras generacionesy desde el 2003 ha llevado adelanteuna política de estado que ha incre-
mentado la supercie protegida de
nuestro país, incluyendo al hombrecomo parte integrante del ecosistemay entendiendo que el establecimientode nuevas áreas protegidas es un ins-trumento base para la equidad de lasfuturas generaciones, donde no soloenfoca la atención en los problemasdel ecosistema sino también en man-tener las condiciones de vida digna para las personas en las presentes yfuturas generaciones.Al comienzo de la gestión nosencontramos con 33 áreas protegidasque representaban 3.561.513 ha queequivalen a 1,28% del territorio denuestro país. Actualmente luego decasi 7 años hemos consolidado lacreación del Parque Nacional MonteLeón en la Provincia de Santa Cruzincorporando 62.168 ha de estepa patagónica, se creó la Reserva Na-tural Pizarro con 4.000 ha en Saltasalvaguardando a la comunidad Wi-chi, se creó La Reserva del Nogalar con 8000 ha, se amplió en 7.645 haCampo de los Alisos, se está llevan-do a cabo la ampliación del Parque Nacional Lihue Calel en 21.700 ha yse creó el Parque Nacional Camposdel Tuyu de 3000 ha, primero en laProvincia de Buenos Aires a travésde una donación de la FundaciónVida Silvestre. Se ha buscado nuevas
guras de protección y a través deun convenio rmado con la Ministro
de Defensa Nilda Garré creándose
la gura de las Espacios Naturales
de Interés para la Conservación queluego se consolidan en Reservas Na-turales Militares, dando un marco de protección a tierras en posesión delMinisterio, como la Reserva NaturalMilitar (RNM) Puerto Península enIguazú que permitió establecer uncorredor natural de 8.400 ha dentrodel Parque Nacional Iguazú, se creóla RNM de Coronel Sarmiento de 147ha, anexando al Parque Nacional Pre-delta terrenos no inundables que per-mitirán el establecimiento in situ deinfraestructura en el parque mismo,se creó la Reserva de Mar Chiquitade 1.400 ha, la de Punta Buenos Airesen la Península Valdés, la Calera enCórdoba de 11 000 ha.Por primera vez desde el estable-cimiento de la primer área protegidaen nuestro país en 1934, se incorporael mar, creándose el primer parqueen la Provincia de Chubut en la zonanorte del Golfo San Jorge “ParqueInter-jurisdiccional Marino Patago-nia Austral”, y tres más están en víasde ser sancionados prontamente, el“Parque Inter-jurisdiccional MarinoIsla Pingüino” en Puerto Desea-do, Santa Cruz; el “Parque Inter- jurisdiccional Marino Makenke” enPuerto San Julián, en Santa Cruz y el“Parque Nacional Banco Burwood”en el mar Argentino. Otras tantasáreas se encuentran en gestión enel marco de las Reservas NaturalesMilitares, Isla del Tala y Grabato enla provincia de Santa Fe, (aproxi-madamente 4.626 ha entre ambos),Baterías con 100 ha en Buenos Aires,el área del impenetrable en Chaco conaproximadamente 220.000 ha entrelo que será la protección Nacional y
Provincial. El incremento de super
-cie protegida entre el 2003 y 2007 esenorme, representa aproximadamenteunas 900.070 ha de mar y tierra a ser agregadas a nuestro sistema. Nues-tro país todavía cuenta con muchashectáreas de Bosques Nativos, poseeuna de las reservas de agua dulce másimportante del planeta, tiene una alta biodiversidad que es fuente potencialde medicamentos, un invalorable banco genético, una fuente potencialde alimento en el futuro; por eso
debemos reexionar para tomar deci
-siones estratégicas de tal manera quelas políticas de desarrollo no planteenuna dicotomía entre el desarrollo y laconservación.La principal actividad que sedesarrolla dentro de nuestras áreas protegidas hoy “el Turismo” ha sidollevada a cabo por el hoy Ministro
de Turismo Enrique Meyer, con una
visión estratégica que permitió queen la actualidad represente el 7%de nuestro PBI, sin haber afectadouna sola hectárea de nuestras áreas protegidas, fortaleciendo inversio-nes en infraestructura por más de 20millones de dólares en el corredor delos lagos, con un crecimiento en lavisitación prácticamente sostenido
de casi el 10% anual. El incremento
en las visitas, generó recursos pro- pios y se ha reinvertido en nuestrasáreas protegidas a través de adquisi-ción de equipamiento y generaciónde infraestructura para la atenciónal visitante. Los recursos propiosse generan a través del pago de losderechos de acceso y cánones recibi-dos por concesiones y/o permisos. Si podemos comprender que las áreas protegidas encierran no solo una va-liosísima biodiversidad sino tambiénmuchos valores indirectos, tantoéticos como estéticos, y económicosalgunos difícilmente cuantificablesen dinero pero no menos importan-tes, podremos crecer sin generar impactos irreversibles en nuestromedio. Los servicios ambientalesfundamentales como la provisión dealimentos, la regulación del clima, provisión de agua dulce, protecciónde los suelos, almacenamiento decarbono, entre otros, son clave paranuestra vida diaria.La meta que se ha propuestonuestro país como signataria dela CDB (Convenio de Biodiver-sidad) es alcanzar un 10% de lasuperficie protegida, todavía quedamucho por hacer y por avanzar, pero con un fuerte compromisode conservar la biodiversidad en post de las futuras generaciones.La Administración de Parques Na-cionales a través de cada uno de losagentes de conservación dispersosen nuestro territorio vela día a día por poder cumplir este compromi-so, conscientes que mucho tenemos por hacer desde lo público y desdelo privado para poder detener lasaltas tasas de pérdida de biodiver-sidad en nuestro planeta.
n
 Dra. Patricia Gandini Presidente de la Administraciónde Parques Nacionales
El bicentenario nos encuentra con una larga lista de
desafíos y reexiones en materia de medio ambiente
e instituciones.
 
2
 ecosdelparque@nahuelhuapi.gov.ar 
INsTITuCIONAL
Derecho de Montañadel Parque Nacional Nahuel Huapi
Dr. Angel Perticará - Dr. Jorge Olgín Aeoría Letrada - Parqe Nacional Nahel Hapi 
E
l Parque Nacional Na-huel Huapi, es un áreanatural protegida cla-ve dentro de la estrategia deconservación del patrimonionatural y cultural de la Argen-
tina. Este parque constituye el
origen espiritual y territorial delos Parques Nacionales.
El espíritu pionero del Par 
-que Nacional Nahuel Huapi semantiene hasta nuestros días;la amplia normativa gestadaen torno al turismo activo que procura conciliar los interesesde conservación con el disfrutedel área natural, es un claroejemplo de ello.
El fenómeno que hoy co
-nocemos como turismo activo
oreció con particular intensi
-dad en San Carlos de Bariloche,
diversicando su oferta turística
y convirtiéndola en la capitalnacional del turismo de aventu-ra, al punto que prácticamentetodas las disciplinas que se en-globan dentro de este fenómeno pueden practicarse con éxito enel entorno natural que enmarcaa dicha ciudad. Lo anterior serepite, aunque en la provinciade Neuquén, con epicentro enlas ciudades de Villa La Angos-tura y Villa Traful.
El veloz desarrollo del tu
-rismo alternativo dentro delParque Nacional Nahuel Hua- pi, si bien ha generado más ynuevos puestos de trabajo yoportunidades de negocio parael empresariado local, tambiénha incrementado sensiblementela cantidad de nuevas activida-des turístico-deportivas que sedesarrollan dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi y el nú-mero de personas que accedena los lugares mejor guardadosdel área.
En suma, el nuevo turismo
activo nutrido de actividadesnovedosas y heterogéneas, haaumentado sensiblemente elatractivo turístico del Parque Nacional, a la vez que planteanotables cuestiones jurídicas.Conscientes de ello, el Par-que Nacional Nahuel Huapiha desarrollado una políticaturístico-ambiental sosteniday deliberada tendiente a maxi-
mizar los benecios sociales,
ambientales, económicos yculturales que ofrece el turismoactivo para las comunidadesvinculadas al Parque Nacionaly disminuir los impactos am- bientales negativos a límitessostenibles.
En este marco de acción
se ha gestado una frondosa y pionera legislación de turismoactivo y de montaña, mayor a lagenerada en cualquier otro ám- bito gubernamental del país.
Estas normas, son fruto delas estrategias de planicación
de los espacios naturales pro-tegidos a escala nacional y delParque Nacional Nahuel Huapien particular.Hoy la más extensa regula-ción jurídica del turismo activoy el montañismo proviene de lanormativa de la Administraciónde Parques Nacionales.La estrella polar que ha
Importantes inauguracionesen Puerto Blest e Isla Victoria
Se inauguró el pasado vier-nes 14 de mayo en Puerto Blestla obra de los Senderos y Mira-dores a Cascada los Cántaros,y en la Isla Victoria La Casahistórica de Anchorena.Ambos proyectos fueronfinanciados con fondos BIDAPN 1648/OC-AR, pertene-cientes al “Programa de Mejorade la Competividad del Sector Turismo en Áreas Piloto”.
El evento contó con la pre
-sencia del Secretario de Turismo
de la Nación, Sr. Enrique Meyer,
el Ministro de Turismo de laProvincia de Río Negro, Omar Contreras, los Intendentes delas localidades de Dina Huapi,Pilcaniyeu y Villa La Angosturay el Intendente del Parque Na-cional Nahuel Huapi, Lic. JuanSalguero.Unos 80 invitados participa-ron del encuentro acompañado por el Coro Juvenil Municipal,que bajo la dirección de Laura
Estévez brindó un especial marco
a las inauguraciones.
Las obras:
En el conocido sendero que se
inicia en el muelle frente a Puerto
Blest y naliza en el Lago Cán
-taros, se construyó un recorridorítmico, modulado, para tornarlo previsible y que el paseante pueda
disfrutar del paisaje. En el muelle
se realizó un área de espera, sereconstruyeron los 4 miradores yen la “Plaza Milenaria” cerca del
lago Los Cantaros se unicó el
sendero del alerce milenario conel de la costa del lago.
En cuanto a la recuperaciónde los edicios históricos de la
Isla Victoria y con la necesidad derestaurar el bien patrimonial, se re-construyeron y reemplazaron loselementos compositivos deteriora-dos y faltantes, para llevarlas a suestado original. De esta manera se
 pone en valor a los edicios como
museo de sitio donde se ofrecerá alos visitantes residentes y turistasinformación sobre los sistemasconstructivos generales de la épo-ca, los modos arquitectónicos ylos estilos de vida de los primeros pobladores blancos. Los sanitariostambién fueron adaptados para eluso de personas con movilidadreducida.Con estas obras se continúacon los proyectos de restauracióniniciados años atrás, que mejoranlos centros turísticos emblemáticosdel Parque, optimizando la calidadde los recorridos, para que el visi-tante disfrute y conozca plenamen-te los bienes naturales y culturalesde esta Área Protegida.
n
guiado desde los comienzosla tarea normativa del Parque Nacional Nahuel Huapi enmateria de turismo activo y demontaña tiene varias aristas, en primer lugar se propone lograr una armonía entre la oferta y lademanda creciente de naturale-za impoluta, favoreciendo conello el desarrollo sustentable,
Laguna Toncek y refugio Frey Foto: Nehuén FunesSendero al Refugio Frey Foto: Nehuén Funes
además procura garantizar lacalidad de la experiencia del vi-sitante y proteger la integridadfísica y patrimonial del crecien-te número de consumidores yusuarios.
n
Contacto: perticara_angel@hotmail.com
Lic. Lara Margtti  Área de Edcación Ambiental y Difión Intitcional Parqe Nacional Nahel Hapi 
Contacto: lmarguti@apn.gov.ar 
 
3
ecosdelparque@nahuelhuapi.gov.ar 
CONsERvACION 
La contaminación por especies,un nuevo capítulo: Didymo.
E
n febrero pasado (es casidecir ayer) fue detectadaen el Río Futaleufú enChile la presencia de un alga
inusual para el lugar. En un
comienzo se pensó que lo que seveía era un desecho proveniente
de algún euente de líquidos
cloacales, ya que esta alga crecesobre las piedras de los fondosde los arroyos y ríos, formandogruesas capas de aparienciadesagradable, lo que le valióla denominación de “moco deroca” o “alga papel higiéni-
co”. Esta observación llamó la
atención y generó preocupaciónen usuarios del río, quienesdieron intervención a técnicosy autoridades.Se trata de una diatomeaunicelular y microscópica,
 Didymosphenia geminata
, co-nocida como Didymo, capaz de producir grandes proliferacio-nes que cubren hasta el 100%del fondo de los ríos, con unespesor de hasta 20 cm, provo-cando cambios físico-químicosen las aguas, alteraciones en lasespecies de fauna nativa, comolos insectos asociados a losToda novedad o inquietud relacionada con este tema por favor nodudar en consultar o informar a la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi. De nosotros depende impedir, o por lo menosminimizar, los efectos potenciales de la llegada de Didymo.fondos de los cauces y algunos
 peces, y modicando todos los
 procesos a nivel de ecosistema.
En años recientes los arroyos
de Nueva Zelanda, América
del Norte, Europa y Asia fue
-ron escenario de desarrollosmasivos de esta especie. Losimpactos producidos en NuevaZelanda, por ejemplo, demues-tran que se trata de una especieinvasora agresiva, con impactosmuy fuertes en lo ecológico,económico, social, hidroener-gético, recreacional y estético. No creemos equivocarnos sidecimos que prácticamenteinutiliza un cuerpo de agua alque coloniza.La dispersión de Didymoes frecuentemente atribuida aquienes realizan actividadesrecreativas en aguas, quienesinadvertidamente la transportanen su equipamiento, ropa o ele-mentos como botes o señuelosde pesca y waders. Una solacélula microscópica del algaes todo lo que se necesita parainiciar una nueva colonia en unanueva cuenca.Teniendo en cuenta que unavez establecida en un ambientesu erradicación o control sonmuy difíciles y sólo posibles enmuy pequeña escala, es impe-rioso estar atentos para una de-tección temprana, y fundamen-talmente ser muy cuidadososcon el manejo de equipos quese transportan de un lugar a otro,especialmente los que provienendel extranjero donde ya se haestablecido esta alga.
Esta especie ha sido encon
-trada en ambientes disturbados
 por la inuencia humana, en
los cuales puede ser altamentecompetitiva y exitosa. Así, po-dría convertirse en un problemamayor si se instalara en lugares
en donde la inuencia humana
creciera. Las pérdidas econó-micas derivadas de Didymo semiden en millones de dólares,tanto por el deterioro de losambientes de uso pesquero orecreativo, como por oclusiónde canales o máquinas en usi-nas de producción de energía,entre otros.Algunas precauciones atener en el manejo de equiposusados en la práctica de activi-dades en aguas:
Chequeo:
antes de abandonar elrío o lago, buscar restos de algasy sedimentos en los equiposy embarcaciones, y retirarloscuidadosamente en el sitio. Siencuentra restos después dehaberse retirado, tratarlos y posteriormente depositarlos enla basura, no en los desagüesdomiciliarios.
 Limpieza:
remojar y refregar todo lo que estuvo en contactocon el agua por lo menos duran-te un minuto en: una soluciónde lavandina al 2% (un vaso pequeño o 200 ml en 10 litros deagua), o en una solución de salal 5% (50 gr de sal en 10 litrosde agua), o en una solución dedetergente al 5%. Todas las su-
 percies deben estar en contacto
con la solución limpiadora. Otraopción es colocar en remojodurante al menos un minuto enagua muy caliente por encimade 60º C, o durante 20 minutosen agua caliente por encima de45º C (incómoda al tacto).Los equipos que absorbanagua (chalecos salvavidas, botas de pescador, waders)deben dejarse en remojo almenos 30 minutos, en algu-nas de estas soluciones, paraasegurar su limpieza.
 Secado:
esta opción debe prac-ticarse si la limpieza no es po-
sible con los otros métodos. El
secado matará a didymo, perosi el material queda ligeramen-te húmedo puede sobrevivir durante meses. Para asegurar-se que las células mueran por este procedimiento, el equipodebe estar completamenteseco al tacto, por dentro yfuera, y se debe dejar pasar almenos 48 hs. antes de volver a utilizarlos.
n
Pobladores criollos e indígenas de las áreasprotegidas de Norpatagonia: su historia y acontecer
Dra. Jlieta Wallace, Lic. Pala Tato y Lic. Lara Margtti Programa de Dearrollo de Pobladore y Comnidade de Peblo Originario - Parqe Nacional Nahel Hapi.
Antes de la llegada del hom- bre blanco, la Patagonia ya estabahabitada por diferentes pueblos,cuyo origen se remonta, por lo menos, a 13.000 años atrás.Cada grupo poseía un particular modo de vida, adecuado a losdesafíos que implicaban vivir enun determinado tipo de ambiente,modelando los paisajes habitadosy haciendo uso de los recursosnaturales disponibles.A principios del siglo XX,y en concordancia con la polí-tica de expandir y consolidar 
la frontera del Estado-Nación,
la región patagónica comienzaa poblarse por la llegada decolonos europeos, chilenos ycriollos que se asientan en tie-
rras scales, donadas en forma
gratuita a quienes las solicitarany cumplieran con determinadascondiciones: debían comprome-terse a realizar la explotaciónagrícola y ganadera de la tierraque ocupaban. Algunos deestos inmigrantes provenían defamilias que buscaban nuevoshorizontes para evadir la pro-funda crisis socio-económica en
que estaba envuelta Europa. En
otras situaciones se otorgaronconcesiones particulares enarrendamiento, venta o remate público, o, incluso esas conce-siones fueron formalizadas bajo
la gura de “tenedores preca
-rios de las tierras”. Pero soloen algunos casos, los colonosaccedieron a la propiedad dela tierra, transformándose en propietarios privados.
Paralelamente, hacia nes del
siglo XIX comienzan a crearse
en países de Europa, Canadá yEstados Unidos, espacios para
 preservar la flora y la fauna através de la conservación de áreas
restringidas al uso humano. En
nuestro país, con la donación de
una fracción de tierra al Estado
 Nacional que realizara el PeritoFrancisco P. Moreno en el año1903, se inicia la creación de lasáreas protegidas argentinas. Perolos parques no quedarían concre-tados hasta la promulgación dela ley 12.103, el 9 de octubre de1934, cuando se crea el Serviciode Parques Nacionales, entrecuyos objetivos se enunciaba ex- presamente la prohibición de talar árboles, matar animales silvestresy alterar los cursos de agua.Queda claro que al momen-to de la creación de los primeros parques nacionales, ya vivíanen esos territorios pueblos origi-narios y pobladores, anteriores
a la conformación del Estado-
 Nación. Dada la preexistenciade estos pobladores, al formarseel Servicio de Parques Naciona-les se legitima la ocupación delos colonos asentados en esastierras y que no eran propieta-rios privados, a través del otor-gamiento de Permisos Precariosde Ocupación y Pastaje, queconcedían la tenencia de una
supercie de tierra en carácter 
 precario y sujeto a una serie decondiciones que regulaban lasactividades ganaderas y agríco-las. Debería transcurrir muchotiempo para que los pobladoresy comunidades indígenas quehabitan las áreas protegidasfueran reconocidos como parteintegrante de las mismas.La conservación de la na-turaleza en Argentina fue con-cebida desde un paradigma queno incluía a los seres humanoscomo parte intrínseca de lanaturaleza. Desde esa concep-ción, la administración de áreas protegidas de Argentina, fuevariando sobre qué aspectos dela conservación se ponía el énfa-sis, pero siempre manteniendo eleje de que lo humano no forma
 parte de lo natural. Es así que al
crearse las primeras áreas prote-gidas del país, las cuales seríanun instrumento para el fortaleci-miento de la presencia estatal enzonas fronterizas, cumpliendode esta forma con propósitosgeopolíticos, los principales ob- jetivos de conservación fueronsalvaguardar como patrimonio público valores escénicos ex-
cepcionales en el mundo. En
cambio para la década del 50,los Parques Nacionales ponen
el acento en el valor cientícode la conservación de la ora
y de la fauna y en impulsar elturismo nacional. La idea deconservación entre las décadasdel ‘60 y ’70, consideró funda-mental, la protección de mues-tras ‘prístinas’ de naturaleza bajoel concepto de incompatibilidadcon las actividades humanas.
En todos esos años, las políticas
de conservación excluían eltratamiento del componente hu-mano en los parques nacionales,conduciendo esto a situacionesde vulnerabilidad en relación alos aspectos sociales, culturalesy económicos de los pobladoresde las áreas protegidas.Con la crisis ambiental anivel mundial, a partir de los‘80 comenzó a vislumbrarse unnuevo paradigma, el de Desarro-llo Sustentable, a través del cualse comienza a comprender quedesarrollo y conservación son dosaspectos de una misma problemá-tica. Las áreas protegidas, debie-ron adaptarse a esta visión másabarcadora de la relación entrelos seres humanos y los procesosnaturales. A partir de este mo-mento, los vecinos que habitabandentro o en el entorno de las áreas protegidas comenzaron a conside-rarse, también, actores claves, yaque los territorios administrados por los Parques no pueden enten-derse desvinculados de las zonas
que los rodean. Esta necesidad
de sentirse parte, muchas vecesexpresada directamente por estosactores sociales vinculados a las
áreas protegidas, se ve reejada
en el reconocimiento de los de-rechos de los pueblos originarios
Lic. Carlo Dprez Diiión Manejo de Recro - Parqe Nacional Nahel Hapi 
Contacto: cduprez@apn.gov.ar 
(continua en pág. 4)

Activity (3)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
tapago liked this
tapago liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->