cen al igual que nuestro Código civil la
regla
dies non interpellat pro homine.
Por el contrario, los Códigos alemán (ar-
tículo 284), brasileño (art. 960) y suizo delas obligaciones (art. 102) prescriben que
el vencimiento del plazo estipulado produce
la mora sin necesidad de interpelación. Rez-zonico señala la tendencia de las legislacio-
nes modernas a suprimir el requisito de la
interpelación (
23
).
Forma.
El requerimiento no exige en nues-
tro Derecho positivo formalidad algunapara ser válido. La doctrina es pacífica en
este sentido. El requerimiento puede ser
hecho por cualquier medio que suponga unaexigencia de cumplimiento al obligado, por
carta, telegrama o por medio de un escri-
bano público. No hay exigencias legales a
este respecto. Pero no debe olvidarse que el
requerimiento debe ser objeto de prueba
en caso de ser negado, prueba que puede
verificarse por todos los medios legales por
ser un
hecho.
(V.
MEDIOS
DE
PRUEBA)
.
Empero, Planiol-Ripert no parecen com-
partir esta tesis, sobre la que ya se dijo hay
asentimiento general, pues para ellos en
materia civil no bastaría una carta aun cer-
tificada, o un telegrama, por no ser equiva-
lentes al requerimiento, el que para consti-
tuir en mora al obligado deberá hacerse por
un oficial público o mediante notificación
judicial (
24
).
Tal criterio no parece de ninguna manera
aceptable. Si el requerimiento formulado al
obligado, es concreto y hábil en cuanto a
lugar y tiempo, de ser probado fehaciente-
mente, lo habrá constituido en mora sin
duda alguna.
Requerimiento extrajudicial.
Como se ha
dicho, es el realizado por cualquier medio,
fuera del requerimiento judicial, ya sea por
carta,
telegrama
y aun
verbalmente
(
2r>
).
Requerimiento judicial.
Es el realizado
por mandato de la autoridad judicial. Tal
la intimación de pago en el juicio ejecutivo
o la notificación de la demanda en el juicio
ordinario. Este tipo de requerimiento ava-
lado por la intervención judicial puede pro-
barse con certeza y por definición nada más
concreto, que una demanda como requeri-
miento expreso y terminante.
La doctrina concuerda en señalar que el
requerimiento así formulado es válido aun-
que la demanda se haya interpuesto ante
un juez incompetente. Empero, ¿si la noti-
ficación es procesalmente nula, es válido el
requerimiento? Parécenos que sí. Si la no-tificación de la demanda constituye unaexigencia hábil de pago, aun en virtud de
las copias de documentación que se acom-
pañen a la misma, su nulidad por defecto
procesal no acarrea la nulidad del requeri-miento y es válida la constitución en mora.
Ya Planiol-Ripert señalaban que la juris-
prudencia francesa otorgaba en materia de
requerimiento más importancia al alcance
que a la forma (
2(i
).
El requerimiento y el Estado.
Señala Rez-
zonico que siendo el Estado el deudor, a los
efectos de la interpelación hay que haceruna distinción. Si actúa como poder público,
por ejemplo al cobrar aranceles aduaneroso impuestos, siendo ese cobro indebido, la
simple interpelación extrajudicial o aun el
reclamo formulado por la vía administra-
tiva no son recursos suficientes para cons-
tituirlo en mora, siendo necesario por consi-
guiente la interpelación judicial.
En caso de actuar como persona de De-
recho privado se aplican las reglas gene-
rales.
La interpelación y las excepciones al prin-
cipio. Mora convencional.
El artículo 509 del
Código civil, luego de estblecer la regla ge-
neral, determina la existencia de dos excep-
ciones a la misma.
El inciso I
9
prescribe que no se requerirá
interpelación cuando "se haya estipulado
expresamente que el mero vencimiento del
plazo lo produzca". Este precepto concuerda
con otra regla general establecida en nues-
tra legislación civil, la señalada por el ar-
tículo 1197, vale decir que la voluntad de
las partes es su ley y por consiguiente les
es permitido pactar que el solo vencimientodel plazo convenido produzca la mora y por
ende sus consecuencias, sin que el acreedor
deba formular un requerimiento especial.No hay una fórmula sacramental a la
que deba recurrirse para concretar esta ex-
cepción. Por el contrario, puede surgir del
texto del contrato en forma implícita, por
ejemplo al establecerse que el pago debe
ser puntual o que el deudor deberá concu-rrir todos los meses al domicilio del acreedor
a efectuar los pagos.En caso de haberse pactado expresamenteque el deudor incurrirá en mora sin nece-sidad de interpelación, cualquier decisión ju-
dicial deberá ajustarse a esa convención,
pero en el caso de estar implícita en el
texto de un contrato, su existencia será
determinada en definitiva por una decisión
judicial, siendo como toda excepción su in-
terpretación restrictiva (
27
).
La Sala A de la Cámara Nacional de Ape-
laciones en lo Civil resolvió que: "La mora
sin necesidad de requerimiento surge cuan-
do se infiere de lo pactado en la obligación
que el mero vencimiento del plazo la produ-
ce (art. 509, inc. 1<?, Cód. civil), ello no es
(23) Rezzónico, ob.
cit.,
en nota pág.
(24) Planiol-Ripert, ot>. cit., H9 772.
(25)
La Ley,
tomo 105, pág. 545.
(26) Planiol-Kipert, ob. cit., n» 772.
(27) Llerena, ob. cit., pág. 407.