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vocar en el objeto, una singular impresión esté-
tica. Más aún, en que un solo color, pudiendo
ser la esencia de un producto, el reconocimien-to del derecho a su exclusividad, atentaría a lalibertad de comercio e industria. Y si es elprocedimiento de coloración el que reviste ca-
rácter original y novedoso, es la ley de pa-
tentes de invención la que sustituye el dere-cho en este aspecto del autor. Lo contrarioacontece, cuando se trata de una combinaciónde colores, pues según como fueren maneja-dos, le da al objeto un indiscutible tinte deoriginalidad, sujeto, entonces, a tutela legal.2)
Novedad.
El segundo requisito que se
exige para que los dibujos y modelos sean re-
gistrados, es que sean novedosos. Se trata deun recaudo de carácter cronológico, toda vezque el mismo requiere que la creación no seencuentre ya registrada a nombre de otro obien, no haya pasado al dominio público antesde la fecha de su depósito. Esta situación estávinculada estrechamente con las
anterioridades,
que se encuentran sometidas a un cierto nú-mero de reglas y cuya apreciación conciernesoberanamente al juez, quien está facultado paradecidir, entre otras cosas, acerca de si un dibu- jo no es nuevo porque las modificaciones quepresenta en relación a otros anteriores son de
poca
importancia
o
porque
los
elementos
que
lo integran, considerados aisladamente, perte-
necen
al
dominio
público.
La novedad, en tales condiciones, puede ser
absoluta
o
relativa, vale decir,
según
que los
antecedentes oponibles al registro de un dibujoo de un modelo puedan o no ser invocados sin
límites
de
tiempo
ni de
espacio.La mayor parte de las legislaciones con ex-cepción de Francia y Bélgica, admiten el aludi-do requisito, pero se inclinan por una u otrade las citadas novedades. Así, Alemania, Estados
Unidos,
Inglaterra y
Suiza,
entre
otros
países,
aceptan la novedad relativa. En tanto que Ita-
lia y España, lo hacen por el sistema de nove-
dad absoluta.
Nuestro país, sin dejar de haber adoptadoel sistema de la novedad absoluta, admite, sinembargo, determinadas excepciones al principio
general, como lo veremos más adelante.
Acorde con lo expuesto Alemania preceptúaque la novedad se pierde sólo cuando la pu-
blicación
y el uso
anterior
a la
creación
se
hayan
realizado
en el
mismo país. EstadosUnidos, a su vez, determina que el objeto ca-
rece
de
novedad cuando
ha
sido conocido
o
empleado en el país o patentado o descriptoen publicaciones impresas en el país o en elextranjero antes de la fecha de su invencióno bien, por el uso público o por la venta enlos Estados Unidos hasta más de dos años de
la presentación de la solicitud.
A su turno, Inglaterra dispone que todo hechoproducido fuera del territorio del Reino Unidono es destructivo de novedad.Finalmente, Suiza instituye que la publica-ción y el uso sólo son destructivos de la no-vedad si se producen antes del depósito en
el país.
Italia y España al inclinarse por el sistemade la novedad absoluta establecen de una ma-nera general que la publicación y el uso ante-rior al depósito tanto en el país como en elextranjero destruyen la novedad.Francia y Bélgica, son unos de los pocospaíses que no aceptan la novedad como requi-sito para obtener el registro del dibujo o mo-delo. El primero, en efecto, consigna en elartículo 3 de la ley de 1909 que "la publicidaddada a un dibujo o modelo con anterioridad asu depósito por venta o por cualquier otro me-dio, no entraña la caducidad ni del derechode propiedad, ni de la protección especial queacuerda la ley". En tanto que el segundo, alatribuir su doctrina jurisprudencial de una ma-nera constante un carácter esencialmente decla-rativo al depósito previsto por su ley, es lógicopensar que la publicidad o el uso antes deaquél, no destruye la novedad. Sin embargo,la jurisprudencia belga es incierta al tender aadmitir que la explotación comercial o la ventaantes del depósito aniquila la novedad al con-siderar que ello implica el abandono de partedel autor de su derecho privado.Nuestra ley, conforme dijimos, si bien seinclina por el sistema de la novedad absoluta,lo limita, empero, mediante determinadas ex-cepciones, por lo que cabe afirmar que nuestralegislación ha adoptado, en verdad, un sistemaespecial que se distingue de los demás de sugénero. Al respecto el artículo
de nuestrotexto apunta que: "No podrán gozar de losbeneficios que otorgue este decreto:"a) Aquellos modelos o diseños industrialesque hayan sido publicados o explotados pública-mente, en el país o en el extranjero, con ante-rioridad a la fecha del depósito. . .".El mismo inciso en su parte "in fine" anota
dos excepciones
a dicho principio:1) La referente a los dibujos y modelos de-positados o patentados en el extranjero. Puesconsigna que sólo carecerán de novedad cuandohayan sido explotados industrialmente en nues-tro país por un tercero, antes de solicitarseel registro en el país de origen.2) La que atañe al dibujo o modelo exhibidoen exposiciones o ferias realizadas en este paíso en el exterior, a condición de que el respec-tivo depósito se efectúe dentro del plazo de 6meses a partir de la inauguración de la ex-posición o feria.Para la exégesis del texto apuntado y paraevitar repeticiones innecesarias, nos remitimos
 
a lo que expusimos sobie la novedad al tratar
la voz "Patentes de invención" (
9
).
3)
Industrialidad.
El tercero de los requisitos
necesarios para el otorgamiento del registro
de los dibujos y modelos es el de su industria-
lidad. Al margen del valor estético de la crea-ción, aquéllos deben ser concebidos para ser
utilizados industrialmente, vale decir, aplicados
a productos de la industria o del comercio. Enotros términos, los dibujos y modelos quedan
fuera del ámbito jurídico que nos ocupa, si no
tienen una aplicación práctica. Lo contrario,
haría imposible circunscribir los dibujos y mo-
delos a límites precisos y definidos por sus in-
finitas aplicaciones ulteriores, previsibles e
imprevisibles, lo que los haría necesariamente
carecer de los atributos esenciales de todo obje-to destinado a ser protegido legalmente.
Por eso nuestra
ley
/especifica expresamente
en el artículo I
9
que "la tutela se ejerce sobrelos
diseños o dibujos industríales",
añadiendo
el artículo 3
?
que "a los efectos de este decreto,
se considera modelo o diseño
industrial
las
formas o el aspecto
incorporados o aplicados a
un -producto industrial
que le confieran carác-
ter ornamental".
Quedan, pues, fuera del dominio que nos
ocupa, aquellas obras que su autor no ha des-
tinado a una aplicación práctica. Mas no siem-
pre se puede discernir la verdadera intención
del autor, pues el destino es un hecho íntimo
que se hace cierto y evidente a los tercerossólo cuando se ha realizado. La cuestión se
reduce, de tal modo, a la comprobación del
hecho material ejecutado para que comience a
regir la tutela de la ley de dibujos y modelos.Las leyes de los Estados Unidos, Inglaterra
y Francia, entre otras, tienen en cuenta tam-
bién el requisito de la industrialidad para el
registro de dibujos y modelos. Así, la primera,
estima que es patentable sólo el dibujo, nuevo,
original y ornamental para un
producto indus-
trial.
La segunda exige, a su vez, entre otros
recaudos, que los elementos de forma, de con-
figuración o de ornamentación deben ser apli-
cados a un objeto mediante un procedimiento o
un
medio industrial.
La tercera establece, en
fin, que la ley es aplicable a todo dibujo nuevo,
a toda forma plástica nueva o a todo
objeto
industrial.
4)
Ornamentalidad.
El carácter ornamental
de los dibujos o modelos es otro de los requi-
sitos que nuestra ley exige para que sean re-
gistrables. Así lo preceptúa el artículo 3
9
al
establecer expresamente de que "se considerará
dibujo o modelo para la ley cuando la forma
o el aspecto incorporados o aplicados a un
producto industrial le confieren
carácter orna-
mental".
La tutela de la ley sólo se extiende,
de tal
modo,
sobre
las
creaciones
de
forma
plástica que tienden a satisfacer, por consi-guiente, el sentido estético al darle al objeto
un
nuevo
aspecto,
el que toma así una
fiso-
nomía propia y característica. En tal sentido,
son dibujos los jaspeados, las múltiples combi-
naciones de telas, los 'vacíos y los rellenos obte-
nidos al combinar los hilos que reproducen los
contornos de un objeto, etcétera.
La configuración ornamental del objeto para
ser amparada debe ser además
ostensible.
No
hay tutela, pues, si los dibujos y modelos no
son exteriores y visibles. En otros términos, re-
conocibles. Por eso se ha aseverado que un siste-
ma de hilos metálicos para sostener el armazón
de un sombrero de señora no puede constituir
un dibujo industrial, porque está destinadoa ser cubierto por la tela y desaparecer de la
vista.
La ornamentación debe recaer también sobre
una
forma concreta y determinada.
Encontrán-
dose destinado el dibujo o modelo a dar al
objeto un sello particular o una fisonomía ori-
ginal debe traducirse por una forma concreta
y determinada que impresione los sentidos y
que no sea solamente la traducción de unaoperación intelectual, ni la causa, manera o
tipo de fabricación.
Así lo
sustentaron
los
\tribiinales
france-
ses
(
10
). al negar protección a un modelo de
"Journal-Casse", cuya originalidad consistía en
una coordinación de trazos verticales y hori-
zontales, es decir, una suerte de regladura pro-
pia para facilitar sobre el papel la aplicación
de un cierto método de trabajo. No se trataba,
por tanto, de crear una forma, interesante por
su representación gráfica o plástica, sino de
poner en práctica una concepción intelectual,un procedimiento de cálculo. Por eso tambiénno se protege el procedimieno del adamascado,
sino su efecto sobre una tela una vez obtenido.
De
igual
modo, es ajeno a la ley el
modo
pata
obtener o reproducir el dibujo o el modelo, ya
se hayan ejecutado a mano o con procedimien-
tos mecánicos.
La
idea
tampoco
es
amparada
aun
cuando
recaiga
sobre
creaciones
relativas
al
gusto,
pues
todos los concurrentes pueden adoptar la mis-
ma
idea,
con la
condición
de variar el
dibujo
o el
modelo
tutelado.
Indudablemente,
cuando
la
obra
permanece
en el estado de una
concep-
ción abstracta no es protegida. Es necesario
que pase del mundo de las ideas al mundo de
las formas. La ley tutela, así, la materialización
del pensamiento, que es la obra. Es lo que
constituye, por otra parte, la representación
concretade la
idea.
Pues
el
autor
no
puede
obtener
protección
sino
por la
forma
concreta
que ha impreso a su creación y no por la id
(9)
Enciclopedia Jurídica Omeba.
CIO) Tribunal Corr. du Mens, 26 de mayo de 1921.
Ann. 22-1-50.
 
generadora, la cual pertenece al fondo común
de la humanidad. Por las mismas razones, no
se encuentran amparados los efectos del muaré,del jaspeado, del adamascado, sino solamente enrelación a un objeto definido al cual ellos leotorgan una fisonomía propia y nueva, porque
no se monopoliza un tipo de fabricación, sino
un objeto particular presentado bajo un aspecto
concreto.
Las
leyes de los Estados Unidos, Inglaterra
 y Francia,
exigen sobre el particular que los
dibujos o modelos para ser protegidos deben
satisfacer, entre otros requisitos, el de ser orna-mentales o bien el de revestir una forma plás-
tica,
con lo cual
ponen
de
resalto
que
sólo
extienden su tutela a aquellas creaciones que
ofrecen
en su
conformación
el
carácter
señalado.
5)
Moralidad y buenas costumbres:
Nuestra ley exige como último requisito, se-
gún así lo dispone el inc. e) del artículo 6, que
el dibujo o modelo no sea contrario a la moral
y a las buenas costumbres. Es evidente, que si
la creación no cumple con el recaudo señalado,
no puede ser objeto de registro. Y el mismo
debe
ser
examinado
de
acuerdo
con el
nivel
de la moralidad media apreciada por un "buen
padre
de
familia"
y no con
ciertos
principios
admitidos
generalmente por
quienes
tienen
in-
tereses
creados
en
mantenerlos.
Pero
sea
como
fuere,
lo cierto es que la
valoración
de tal re-
quisito,
corresponde
con
entera amplitud
a los
tribunales que juzgarán de acuerdo ai tiempo y
lugar
de su
pronunciamiento.
E)
Distinción con otras figuras jurídicas
1)
Con las obras de arte aplicadas a la indus-
tria.
Establecer la
separación
entre
los
dibujos
y modelos ornamentales y los de arte aplicados
a la industria, resulta una cuestión de gran
interés
práctico.
Pues
el
lugar
de
dichas
obrasno es fácil de determinar jurídicamente, dado
que el arte aplicado a la industria tiende a eli-
minar
las
fronteras
con el
derecho
de
autor,
al
inclinarse
hacia
la
propiedad
industrial
más quea la artística, ya que el modelo por su forma
nueva
y
racional
no
sólo
satisface
el
sentido
estético
sino
que
contribuye
también
al
ade-
lanto
técnico.
Existen,
empero,autores
(
n
) que
consideran que las obras de bellas artes apli-
cadas
no
deben
gozar
de
amparo como obras
artísticas,
según lo
otorga
el
derecho
de
autor,
por el hecho circunstancial de su utilización
práctica
o por su
destino
industrial;
o
bien,
en-
tienden
otros
(
12
),
que los
dibujos
o
modelos
industriales y las obras de arte aplicadas son
conceptos sinónimos. Pero lo cierto es, quela propiedad de un dibujo o modelo orna-
mental no es protegida de la misma manera ycon el mismo alcance que la de un dibujo o
modelo artístico. Nuestra ley 11.723 sobre la
producción intelectual legisla y extiende la pro-
tección de los modelos y obras de arte aplicadasa la industria durante la vida de su autor y
a sus herederos o derechohabientes durantecincuenta años más. En tanto que el decreto-
ley n
9
6673/63, ratificado por ley 16.478, so-
bre diseños y modelos industriales, los amparan
en relación con el objeto al cual se aplican
o se adaptan y dentro de un término máximode quince años. De aquí que para delimitar jurídicamente las obras ornamentales y las de
arte aplicadas a la industria, existan distintoscriterios doctrinarios y se hayan creado diversos
sistemas legislativos en base a dos teorías: la
de la
dualidad 
y la de la
unidad del arte.
Dos grandes corrientes podemos señalar, pues,
al respecto, cuyo análisis y crítica haremos pos-
teriormente: una que admite la diferenciación
de dichos dibujos y modelos y otra que la ex-cluye. A nuestro juicio, en vez, ambas corrien-tes deben descartarse, por cuanto entendemos
que la solución jurídica de la cuestión en es-
tudio, no se encuentra en la separación o en
la fusión del arte con lo que no lo es, sino
que debe surgir de la originalidad de las refe-
ridas obras, conforme lo puntualizaremos al emi-
tir nuestra opinión.1.
Corriente que admite la diferenciación
A)
Doctrinaria:
1.
Opinión que se basa en el modo de repro-
ducción de la obra.
El dibujo o modelo debe
considerarse ornamental y, por consiguiente,
amparado mediante las normas de la propiedad
industrial cuando se obtenga por medios mecá-
nicos. Si el dibujo o modelo exigen un trabajoa mano serán, por el contrario, obras de arte
protegidas por los preceptos de la propiedad ar-
tística (
1S
).
2.
Criterio que se funda en el destino de la
obra.
La obra inmaterial que tenga una finali-
dad artística será protegida por la ley relativa
a las obras de arte. Cuando se encuentra desti-nada a la ornamentación de los productos in-
dustriales será, en vez, amparada por la ley
concerniente a los dibujos y modelos ornamen-
tales.
"Este sistema, dice Pouillet (
14
), admite que
un dibujo aunque fuera artístico, desde el ins-
(11) Mendilaharzu, Eduardo F.: "Las artes aplicadas
a la industria ante las convenciones internacionales en
materia
de
derecho
de
autor",
Rev.
La
Ley,
t. 77,
sec.
doctr., pág. 817.
(12) Desbois, Henri:
Le droit d'auteur,
n? 98, pág.
118.
(13) M'eiss, N.:
Traite
ihéorique et pratique du droit intemational -privé,
t. II, pág. 292; Pataille et Huguet:
Cade International de Propriété Industrielle artistiq-ue et 
litteraire, pao.
72;
De
Couder, Rubén:
Dlctionnaire:
 Dessins de fabrique
n? 30.
(14) Pouillet, Eugene:
Ob.
cit.,
n? 24, págs. 40 y 41.
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