a lo que expusimos sobie la novedad al tratar
la voz "Patentes de invención" (
9
).
3)
Industrialidad.
El tercero de los requisitos
necesarios para el otorgamiento del registro
de los dibujos y modelos es el de su industria-
lidad. Al margen del valor estético de la crea-ción, aquéllos deben ser concebidos para ser
utilizados industrialmente, vale decir, aplicados
a productos de la industria o del comercio. Enotros términos, los dibujos y modelos quedan
fuera del ámbito jurídico que nos ocupa, si no
tienen una aplicación práctica. Lo contrario,
haría imposible circunscribir los dibujos y mo-
delos a límites precisos y definidos por sus in-
finitas aplicaciones ulteriores, previsibles e
imprevisibles, lo que los haría necesariamente
carecer de los atributos esenciales de todo obje-to destinado a ser protegido legalmente.
Por eso nuestra
ley
/especifica expresamente
en el artículo I
9
que "la tutela se ejerce sobrelos
diseños o dibujos industríales",
añadiendo
el artículo 3
?
que "a los efectos de este decreto,
se considera modelo o diseño
industrial
las
formas o el aspecto
incorporados o aplicados a
un -producto industrial
que le confieran carác-
ter ornamental".
Quedan, pues, fuera del dominio que nos
ocupa, aquellas obras que su autor no ha des-
tinado a una aplicación práctica. Mas no siem-
pre se puede discernir la verdadera intención
del autor, pues el destino es un hecho íntimo
que se hace cierto y evidente a los tercerossólo cuando se ha realizado. La cuestión se
reduce, de tal modo, a la comprobación del
hecho material ejecutado para que comience a
regir la tutela de la ley de dibujos y modelos.Las leyes de los Estados Unidos, Inglaterra
y Francia, entre otras, tienen en cuenta tam-
bién el requisito de la industrialidad para el
registro de dibujos y modelos. Así, la primera,
estima que es patentable sólo el dibujo, nuevo,
original y ornamental para un
producto indus-
trial.
La segunda exige, a su vez, entre otros
recaudos, que los elementos de forma, de con-
figuración o de ornamentación deben ser apli-
cados a un objeto mediante un procedimiento o
un
medio industrial.
La tercera establece, en
fin, que la ley es aplicable a todo dibujo nuevo,
a toda forma plástica nueva o a todo
objeto
industrial.
4)
Ornamentalidad.
El carácter ornamental
de los dibujos o modelos es otro de los requi-
sitos que nuestra ley exige para que sean re-
gistrables. Así lo preceptúa el artículo 3
9
al
establecer expresamente de que "se considerará
dibujo o modelo para la ley cuando la forma
o el aspecto incorporados o aplicados a un
producto industrial le confieren
carácter orna-
mental".
La tutela de la ley sólo se extiende,
de tal
modo,
sobre
las
creaciones
de
forma
plástica que tienden a satisfacer, por consi-guiente, el sentido estético al darle al objeto
un
nuevo
aspecto,
el que toma así una
fiso-
nomía propia y característica. En tal sentido,
son dibujos los jaspeados, las múltiples combi-
naciones de telas, los 'vacíos y los rellenos obte-
nidos al combinar los hilos que reproducen los
contornos de un objeto, etcétera.
La configuración ornamental del objeto para
ser amparada debe ser además
ostensible.
No
hay tutela, pues, si los dibujos y modelos no
son exteriores y visibles. En otros términos, re-
conocibles. Por eso se ha aseverado que un siste-
ma de hilos metálicos para sostener el armazón
de un sombrero de señora no puede constituir
un dibujo industrial, porque está destinadoa ser cubierto por la tela y desaparecer de la
vista.
La ornamentación debe recaer también sobre
una
forma concreta y determinada.
Encontrán-
dose destinado el dibujo o modelo a dar al
objeto un sello particular o una fisonomía ori-
ginal debe traducirse por una forma concreta
y determinada que impresione los sentidos y
que no sea solamente la traducción de unaoperación intelectual, ni la causa, manera o
tipo de fabricación.
Así lo
sustentaron
los
\tribiinales
france-
ses
(
10
). al negar protección a un modelo de
"Journal-Casse", cuya originalidad consistía en
una coordinación de trazos verticales y hori-
zontales, es decir, una suerte de regladura pro-
pia para facilitar sobre el papel la aplicación
de un cierto método de trabajo. No se trataba,
por tanto, de crear una forma, interesante por
su representación gráfica o plástica, sino de
poner en práctica una concepción intelectual,un procedimiento de cálculo. Por eso tambiénno se protege el procedimieno del adamascado,
sino su efecto sobre una tela una vez obtenido.
De
igual
modo, es ajeno a la ley el
modo
pata
obtener o reproducir el dibujo o el modelo, ya
se hayan ejecutado a mano o con procedimien-
tos mecánicos.
La
idea
tampoco
es
amparada
aun
cuando
recaiga
sobre
creaciones
relativas
al
gusto,
pues
todos los concurrentes pueden adoptar la mis-
ma
idea,
con la
condición
de variar el
dibujo
o el
modelo
tutelado.
Indudablemente,
cuando
la
obra
permanece
en el estado de una
concep-
ción abstracta no es protegida. Es necesario
que pase del mundo de las ideas al mundo de
las formas. La ley tutela, así, la materialización
del pensamiento, que es la obra. Es lo que
constituye, por otra parte, la representación
concretade la
idea.
Pues
el
autor
no
puede
obtener
protección
sino
por la
forma
concreta
que ha impreso a su creación y no por la id
(9)
Enciclopedia Jurídica Omeba.
CIO) Tribunal Corr. du Mens, 26 de mayo de 1921.
Ann. 22-1-50.