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No habían faltado iniciativas tendientes adar una legislación protectora a esta clase detrabajadores, pero ninguna de ellas había teni-do éxiío (
35
3; así, el proyecto del diputado Bun-ge, de 1916, que incluía a los domésticos entrelos 'beneficiarios de la ley 9688, y el de Rodrí-guez, de 1920, que les concedía el descanso
hebdomadario. Otros proyectos que contempla-
ban el problema del servicio doméstico en formaintegral fueron presentados en 1936 por el dipu-tado Muzio, en 1929 por C. G. Rodríguez y en1934 por Tiburcio Padilla. El proyecto de Có-digo del trabajo de Saavedra Lamas sólo con-templa a los trabajadores domésticos en cuantoal descanso dominical, cuya duración será de-terminada por el decreto reglamentario, y laprohibición de empleo antes de los 14 años de
edad.
La mayoría de las cartas orgánicas municipa-les o de las leyes provinciales que organizan elrégimen municipal argentino otorgan como fa-cultad de los Concejos Deliberantes el legislarsobre el servicio doméstico (
3e
). Pero tampocolas municipalidades se habían prodigado mu-cho en la materia, y sus iniciativas no habían pa-sado de ser meros proyectos. Una ordenanzasancionada por el Concejo Deliberante de laCapital Federal el 11/12/1937 fue vetada poiel intendente municipal (
37
).Pero el 14 de enero de 1956 se dictó el decre-
to-ley
326/56,
publicado
el 20 de
enero
del
mismo año, que fija los beneficios, obligaciones
y derechos para el personal que presta serviciosen casas de familia, decreto que posteriormentefue reglamentado por el número 7979/56, dic-
tado
el
30/4/1956
y
publicado
el
7/6/1956.
El artículo I
9
del decreto establece que seaplicará a las relaciones de trabajo que los em-pleados de ambos sexos presten dentro de lavida doméstica y que no importen para el em-pleador lucro o beneficio económico, no siendotampoco de aplicación para quienes presten susservicios por tiempo inferior a un mes, trabajenmenos de cuatro horas ¡por día o lo hagan pormenos de cuatro días a la semana para el mismo
empleador.
No se considerarán empleadas en el serviciodoméstico a las personas emparentadas con eldueño de casa ni las que deban exclusivamen-te cuidar enfermos o conducir vehículos, niaquellas que sean menores de 14 años.Los beneficios acordados al personal de ser-vicio doméstico esencialmente son los siguien-tes: a) reposo nocturno de 9 horas y descansodiario de 3 horas entre sus tareas matutinas yvespertinas;: b) descanso semanal de 24 horascorridas o en su defecto dos medios días por se-mana; c) un período continuo de descansoanual, con pago de la retribución convenida, de10 a 20 días hábiles según la antigüedad en elempleo; d) licencia paga por enfermedad dehasta 30 días en el año, debiendo el empleadorvelar por que el empleado reciba la atenciónmédica necesaria, que estará a cargo de este úl-timo; e) habitación amueblada e higiénica; f)alimentación sana y suficiente; y g) una horapor semana para asistir a los servicios de suculto.Por otra parte, el artículo 5* fija como
obli-gaciones
de los empleados domésticos guardarlealtad y respeto al empleador, su familia y con.vivientes; respetar a las personas que concurrana la casa; cumplir las instrucciones de servicioque se les impartan; cuidar las cosas confiadasa su vigilancia y diligencia; observar prescinden-cia y reserva en los asuntos de la casa de losque tuviere conocimiento en el ejercicio de susfunciones; guardar la inviolabilidad del secretofamiliar en materia política, moral y religiosa,y desempeñar sus funciones con celo y hones-tidad, dando cuenta de todo impedimento pararealizarlas, siendo responsables del daño que cau-saren por dolo, culpa o negligencia.La ley prevé además la justa causa de des-pido, el preaviso y la indemnización por anti-güedad, y establece la obligación del personalde muñirse de la libreta de trabajo.El decreto reglamentario crea un organismo jurisdiccional que mediante un procedimientoágil y expeditivo reduzca a sus justos límites lascuestiones que puede ocasionar la vigencia deldecreto-ley, y además de aclarar varios puntosdel mismo, fija diversas categorías de personaldoméstico, cuyas remuneraciones podrán conve-nirse libremente, en tanto superen los sueldosmínimos que establece (
38
).El decreto-ley 11.911/56, dictado el 4/7/ 1956 y publicado el 16 del mismo mes y año,establece el régimen de previsión para los tra-bajadores del servicio doméstico.El decreto prevé el reconocimiento de servi-cios anteriores y establece los siguientes bene-ficios; jubilación ordinaria, jubilación por inva-lidez, pensión y préstamos a los afiliados.Crea en la Caja Nacional del Personal delComercio y Actividades Civiles una sección quetendrá a su cargo la aplicación del decreto-ky,cuyo capital se formará con el aporte del 5
%
sobre el salario (pero en ningún caso podrá
(35) Copes, Raúl A., El
contrato de servicio doméstico,
en rex'ista "Derecho del Trabajo", Buenos Aires, 1943,
pág. 102.
(36) Op.
cit.
en nota anterior, pág. 102.
(37) Lascaóo, Guillermo,
El contrato de trabajo de ser-vicio doméstico. Un interesante proyecto,
en revista "De-
aecho del Trabajo", Buenos Aires, 1949, pág. 117.
(38) Pinto, Manuel,
Normas para el personal de ser-
vicio doméstico y Reglamentación del estatuto del servicia
doméstico,
en revista "Derecho del Trabajo", Buenos Aires,1956, págs. 117 y 363, respectivamente; y Ramírez Gron-da,
Tratado de Derecho del trabajo,
dirigido por Devealí,
t.
III, pág. 685.
 
aportarse sobre una suma inferior al mínimo
 jubilatorio vigente) a cargo de los afiliados, con
la contribución del 7 % a cargo de los emplea-
dores y además con el importe de las multas
y los intereses o rentas que se obtengan (
39
).En el campo internacional cabe recordar que
en julio de 1953 se celebró en Ginebra, orga-
nizada por la O.I.T. (*°), una reunión de ex-
pertos para tratar el estatuto y las condiciones
de trabajo del personal doméstico. A dicha re-
unión asistieron doce expertos de nueve países,
cuyas opiniones representaban los puntos de vis-
ta de empleadores, trabajadores y funcionarios.
Por unanimidad decidieron recomendar la
necesidad de instituir, con carácter urgente, una
reglamentación internacional sobre el estatuto
y las condiciones de trabajo del personal do-
méstico.
Presentaron además una serie de recomen-
daciones relativas a diferentes cuestiones, tales
como: descanso semanal mínimo de un día com-pleto o de dos medias jornadas, compensación
de las horas extraordinarias de trabajo median-
te remuneración suplementaria o tiempo libre,
remuneración mínima, licencias y estabilidad encaso de maternidad, edad mínima para la admi-
sión en estos trabajos, jornadas de trabajo re-
ducidas para los jóvenes, formación profesional,
etcétera.En lo que se refiere a la protección de la sa-
lud del trabajador doméstico, propusieron la ex-
tensión a los trabajadores domésticos de los
regímenes de seguro de enfermedad. También
insistieron en que dichos trabajadores deben be-neficiarse con los regímenes de seguridad social
vigentes en cada país.
Ya anteriormente el Comité Interamericano
de Iniciativas en Materia de Seguridad Social,
en la reunión celebrada en Santiago de Chile
en 1942, consideró entre otras cosas que "es
urgente establecer la aplicación del seguro so-cial a... los servicios domésticos... a fin de
protegerles en su integridad biológica y econó-
mica".
Una aplicación parcial de este principio fue
realizada en el Uruguay mediante la ley de ac-cidentes de trabajo y enfermedades profesiona-les, sancionada el 10 de febrero de 1941, y cuyo
artículo 3' dclara expresamente que sus dispo-
siciones serán aplicadas: e) al personal del ser-
vicio doméstico (
41
).
(39)
Deveali,
Mario,
El
régimen
de
previsión
•para
el
•personal del servicio doméstico,
en revista "Derecho delTrabajo", Buenos Aires, 1956, pág. 434.
(40) Rev. "Informaciones Sociales", Ginebra 19/10/ 
1951,
pág. 298.
(41)
Ley uruguaya sobre responsabilidad -por accidentesdel trabajo y enfermedades profesionales,
en revista "De-
recho del Trabajo", Bs. As., 1941, pág. 295. De Ferrari,
Francisco,
El nuevo Derecho sobre accidentes del trabajo,
Montevideo, Claudio García, 1942.
Ya con anterioridad, en el Uruguay, la ley7305 del 19 de noviembre de 1920 había con-
cedido a los trabajadores domésticos un día por
semana de descanso. Según establece el decreto
reglamentario, tal descanso podrá consistir en 24
horas consecutivas o bien en dos períodos de
12 horas consecutivas cada uno. En este último
caso comenzarán a correr entre las 8 y las 14horas. En los supuestos excepcionales de tra-
bajo durante los días de descanso deberá otor-
garse o un descanso compensatorio o una retri-
bución igual al doble de la normal. Puede con-venirse por acuerdó de partes que la mitad del
descanso semanal se acumule a efectos de gozar
de vacaciones cada tres, seis o doce meses.
El proyecto del Código del trabajo del mismo
país, aprobado por la comisión designada por
el Poder Ejecutivo en mayo de 1951 (
42
), de-
dica el título III del libro III, que contempla
los regímenes especiales de trabajo, al servicio
doméstico. Este, en doce artículos (224 a 235)
define el contrato del trabajo doméstico, regia
la indemnización por despido, fija las obligacio-
nes a cargo del patrono y del doméstico, limita
la jornada de trabajo al conceder un descanso
de 12 horas continuas como mínimo después de
la jornada y otro de 2 horas durante la misma,
etcétera.
La República Dominicana tiene una ley, de-
nominada "ley sobre vacaciones de los servidores
domésticos" (
43
), que otorga a los mismos un
descanso semanal desde las 2 de la tarde hastala hora habitual de entrada a su trabajo al día
siguiente, pero admite sustitución mediante unaremuneración. La ley fija además las sanciones
para casos de incumplimiento y admite la posi-
bilidad de denuncia de la infracción por parte
de los interesados o de sus familiares, directos y
mayores de edad.
El Código del trabajo de Chile, en el libre1, título XX, párrafo 7
9
, establece que el tra-
bajo de los empleados domésticos no estará su-
 jeto a horario, sino que dependerá de la natu-
raleza de la labor, debiendo concederse un des-canso mínimo diario de 9 horas. Se les reconoceademás, después de haber prestado servicios unaño, el derecho a 15 días anuales de descanso
retribuido.
En el Perú una resolución suprema de 1928
y un reglamento de 1901 (*
4
) contemplan e)trabajo doméstico, pero con normas poco preci-
sas. Sin embargo, dos disposiciones son intere-
santes: la que fija un plazo de preaviso de 15
(42) Uruguay, Comisión del Poder ejecutivo, Proyecto
de código del trabajo,
Montevideo, Imprenta Nacional,
1951,
pág.
83.
(43) Bernaldo de Quilos, Jusn, EJ
trabajo doméstico y
la legislación comparada,
en revista "Derecho dci Tía-bajo", Buenos Aires, 1944, pág. 55.
(44) Patrón Faura, Pedro, Legislación
de la mujer 
 peruana,
Lima, 1947, pág. 69.
 
días para la ruptura del contrato, sea por la par-
te del patrono como del trabajador, y la que
establece que las reclamaciones de los servidores
domésticos por salarios devengados deben for-
mularse ante las autoridades de policía.
En España, la ley del 19/7/1944 extiende
obligatoriamente a los trabajadores del serviciodoméstico los beneficios de los seguros sociales,pero dicha ley no se aplica, puesto que no se ha
dictado su reglamento de aplicación (
45
).
Italia, en su ley de protección a la materni-
dad, ampara también a las trabajadoras domés-
ticas, a las cuales una ley posterior, número 35
del 18/l/í952(
48
), ha extendido los benefi-
cios del seguro obligatorio contra las enferme-
dades. Para gozar del amparo de esta ley es
necesario que esta clase de trabajadores preste
su actividad durante 4 horas diarias por lo me-
nos en la casa del mismo empleador. Las contri-
buciones semanales y de monto uniforme esta-
rán completamente a cargo del empleador.
En los Estados Unidos de Norteamérica la
reglamentación de los horarios, la jornada de
trabajo y las otras condiciones de empleo son
de jurisdicción de los Estados, salvo cuando se
trate de ramas de actividad económica que abar-
can a más de un Estado. En general, las leyes
de trabajo de los diversos Estados no se aplican
a los trabajadores del servicio doméstico y en
muchos casos los excluyen expresamente de su
amparo.
Las disposiciones de leyes del trabajo que se
aplican a los trabajadores domésticos son las si-
guientes (
47
):
En Washington se fija el horario máximo se-
manal en 60 horas para ambos sexos, salvo casos
de necesidad excepcional.
Alaska establece salarios mínimos diferentes
para el trabajo por hora o por semana, y Wis-
consin lo hace en cuanto a los salarios y a lasasignaciones por subsistencia y alojamiento, se-
gún la importancia de las ciudades.
En Nueva York se pagan indemnizaciones por
despido cuando el mismo empleador tiene a su
servicio cuatro o más personas.
El seguro por accidente del trabajo es volun-
tario para esta clase de trabajadores en 34 Es-
tados; la legislación de 9 y del Distrito Fedei-a]
los excluye de sus beneficios, y en algunos otros
(ejemplo: Nueva York y California) lo esta-
blecen con carácter obligatorio cuando el traba-
 jador se desempeña un .mínimo de horas sema-
(45) Bernal Martín, Salvador,
Servicio doméstico y se- guridad social,
en "Cuadernos de Política Social", 1951,
n? 10, pág. 43.
(46) Levi, Lionello y Lughetti, Alberto,
Códice delle
leggi
sul
lavoro;
Ser.
suplemento,
Milán,
Giuffré,
1952.
(47) Miller, Frieda, EZ
trabajo doméstico en los EE.
I/U., en "Revista Internacional del Trabajo", Ginebra.
«ctubre 1952, pág. 356.
nales (48 y 52) al servicio del mismo emplea-
dor.
La legislación en materia de seguridad so-
cial, en cambio, se aplica a las personas, sean
o no trabajadores, de cualquier Estado que lle-nen los requisitos fijados para obtener las sub-
venciones federales; así, pues, los trabajadores
domésticos pueden ser titulares de asignaciones
que si bien muy reducidas e insuficientes para
subvenir por sí solas a las necesidades del bene-
ficiario, siempre son una ayuda. Además, la en-
mienda de 1950 a la ley de seguridad social
(que es de 1940), al extender su aplicación a
varios grupos más de profesiones, incluye al ser-
vicio doméstico, y así da mayor liberalidad a la
concesión de prestaciones y proporciona a los
trabajadores ancianos más facilidades para aco-
gerse al seguro.
Para tener derecho a participar en el seguro,,
los trabajadores domésticos tienen que habei
estado empleados, por lo menos durante 24 días
de un trimestre, al servicio del mismo empleador,
y haber percibido un mínimo establecido como
salario. Para obtener derecho a las prestaciones
se requiere haber contribuido un mínimo de
seis trimestres y tener 65 años de edad. Entre
los 65 y 75 años pueden seguir ganando un
salario limitado sin sufrir descuentos en las pres-
taciones, y después de los 75 años pueden ganar
un salario de cualquier cuantía sin sufrir des-
cuento alguno.
Si fallece el beneficiario se conceden presta-taciones al cónyuge y a los hijos menores de
18 años.
En Alemania el personal doméstico, además
de gozar del amparo en caso de maternidad, está,
expresamente contemplado en el Código Civil
del
Imperio
del
18/8/1896.
En los
artículos
611/30, que se refieren al contrato de servicioen sentido amplío ("Pienstvertrag") se regula
implícita o explícitamente también el contrato
de trabajo doméstico. Entre las disposiciones que
se refieren expresamente a esta clase de contra-
to, merece ser recordado el artículo 17, según
el cual en el caso de una relación dé servicio
permanente que absorbe completa o principal-
mente la actividad profesional de la persona
contratada, si ésta ha sido admitida en la co-
munidad hogareña, el empleador tiene que pro-
porcionarle asistencia médica durante el plazo
de 6 semanas. Otras disposiciones se refieren a
la retribución, a la resolución del contrato, al
preaviso y al certificado de trabajo (
4S
).
En Suecia desde 1944 se halla en vigor una
ley sobre "asistentas del hogar" por la que se
rigen las condiciones de trabajo de las emplea-
(48) De Semo, Gregorio, Contrató
speciali di lavoro:
il contratto di lavoro doméstico,
en "Trattato di Dirirto,
del lavoro", dirigido por Borsi y Peroolesi, Padua, Cedaro,
1938,
t. I, pág.
502.
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