1INTRODUCCIÓNLa Restauración abarcó un período de la historia española que se inicia con la entronización de AlfonsoXII en 1974 y que se extiende hasta el inicio de la Dictadura de Primo de Rivera en 1923. Se tratapues, de un período ciertamente extenso en el devenir de la historia contemporánea de nuestro país.Como casi siempre, también en la Restauración, las elites económicas y políticas marcaron el ritmo delos acontecimientos. Personalmente, soy de los que cree que el interés económico predetermina lamayor parte de las variables concurrentes en los distintos procesos de mutación histórica, ya sean éstosderivados de revoluciones pacíficas o de revoluciones violentas. Es evidente la correlación existenteentre la oligarquía económicamente dominante y las políticas gubernamentales practicadas a lo largo delos 47 años que ocupa el sistema político que se sustenta en la Restauración borbónica.En este breve estudio he pretendido articular un texto argumentado sobre la influencia que ejerce partede esta oligarquía económica en la praxis política de aquel tiempo. Las elites económicas que tuvieroncapacidad de influencia representan opciones mucho más plurales que las expuestas en este trabajoaunque su acotación me permite pormenorizar en su análisis. He intentado contextualizar el transcurrirhistórico general acaecido a lo largo del periodo aunque he optado por excluir otro tipo de elites másagrarias u otras industriales o financieras localizadas en otras regiones españolas. Me he centrado en laaportación de la elite económica industrial catalana que, aunque indisociable del conjunto oligárquico,presenta una serie de características que la califican como identitaria. En una España todavía muy ruralson ellos, los industriales catalanes, los primeros en introducir mentalidades derivadas de la RevoluciónIndustrial que tantos e importantes cambios habían producido en otras sociedades de nuestro entorno.No es fácil que un conjunto de emprendedores e innovadores consigan influenciar políticamente en unasociedad muy ruralizada donde los intereses terratenientes han predominado históricamente.La industria catalana pronto padece la intransigencia de sus condicionantes internos. Aunque punta delanza de la industrialización española, se trata de un sistema industrial anquilosado, dependientetotalmente de una demanda demasiado concentrada en el interior de la península y sin posibilidades deexpansión. Por contra, su base tecnológica debía ser importada. Es una industria muy centrada en eltextil puesto que otro tipo de industria más pesada -por ejemplo la minería, la siderurgia, la metálica-topa con una total carencia de materias primas autóctonas. La fuerza del agua y la electrificaciónayudan a aumentar el potencial industrial catalán.La influencia catalana se centra sobremanera en la política fiscal. Durante toda la Restauración, lapolítica arancelaria y comercial atiende a los intereses industriales catalanes. El proteccionismo domina