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Volviendo sobre nuestros pasos:una mirada retrospectiva a laliquidación de los PresupuestosGenerales del Estado de 2007
El Ministerio de Economía publicó el 10 de marzo, un día después de laselecciones, la liquidación presupuestaria del año 2007. Podría pensarseque hubo cierta intencionalidad en que los datos no se publicasen enpleno debate electoral: habrían sido buena munición para los contrin-cantes. Pero tampoco estaría de más pensar que su publicación, un díadespués de los comicios y no unas semanas después —pongamos porcaso— intentó escamotear del debate público algo tan esencial como esla forma en que se gasta el dinero.Nos han acostumbrado a que el debate acerca de los PGE se constriñaal momento en que son presentadas las cuentas para el año siguiente.Con la premura que suelen suscitar tales acontecimientos terminamospor olvidar algo esencial: que la cuestión de cómo y en qué se gasta eldinero debería pre-ocuparnos todo el año. Por eso es bueno volversobre nuestros pasos y preguntarnos todas estas cuestiones, ahora queha sido liquidado el ejercicio del 2007. Además de para revisar las ci-fras, este
déjà vu 
permite devolver a la sociedad, aunque sea fugaz-mente,unasunto crucial.
Exenciones fiscales
En los análisis de los PGE no suele tenerse en cuenta uno de sus aspec-tos fundamentales: los gastos fiscales. Los gastos fiscales son los cos-tes reales que a las instituciones les supone dejar de ingresar grandessumas de dinero mediante el cobro de impuestos que por diferentescausas no son recaudados. Los gastos fiscales —o beneficios fiscales—pueden adoptar diversas formas: exenciones, gastos deducibles, reduc-ciones, bonificaciones, etc.Comoejemplo, las llamadas «vacaciones fis-cales» del Impuesto de Sociedades o las deducciones por Planes yFondos de Pensiones privados en el IRPF. Lo que no se nos cuenta esque el presupuesto de ingresos que se nos presenta en los PGE no esbruto, sino neto, es decir, que ya viene con el descuento de los gastosfiscales —que tampoco aparecen en el capítulo de gastos para que po-damos conocerlos y así poder compararlos con otros gastos—.
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Quiere esto decir que nos resulta muy difícil, por no decir imposible,saber la cantidad de dinero que el Estado deja de ingresar por esta ge-nerosidad con los que más tienen. Sería bueno establecer en qué me-dida se rebajaría la presión fiscal sobre los consumos ordinarios si serecaudaran estas cantidades. Algunas estimaciones fijan que sin estosbeneficios la capacidad de recaudación —o ingreso teórico—podría serun 40% más de lo disponible en los presupuestos.Son conocidas las exenciones fiscales de la Iglesia
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; también las muchasy variadas formas que las comunidades autónomas tienen de premiar alas empresas que deciden apostar por situar sus centros de trabajo e in-vestigación en unos sitios y no en otros (suelos más baratos, exencionesdel IBI, rebajas del IVA, etc.) o para evitar deslocalizaciones y despidos.Todas estas ventajas fiscales para el capital privado (los paraísos fisca-les no tienen por qué buscarse en Liechtenstein) tienen un elementocomún: todo lo que se deja de recaudar por esta discriminación positivatiene que ser soportado por las contribuciones que realiza la mayoría dela población y de las que difícilmente pueden zafarse (no olvidemos quela principal fuente de ingresos del Estado viene determinada por la re-caudación de impuestos —directos e indirectos—que soportamos encada una de las actividades económicas y de gasto que realizamos coti-dianamente).Estas exenciones fiscales son complementarias, en muchos casos, delas ayudas que reciben las grandes fortunas por parte de los poderespúblicos. El cuerpo responsable del control fiscal del Ministerio de Ha-cienda asegura que las grandes fortunas, que suelen tener la forma jurí-dica de sociedades de inversión variable —las llamadas «SICAV»—y delas cuales hay unas 3.250, aplican el 1% del Impuesto de Sociedades(una rebaja de 29 puntos sobre el general). Se estima que entre 1995 y1996 defraudaron al erario unos 6.000 millones de euros —y eso quepor aquel entonces
sólo 
había unas 250 sociedades—. En la actualidadestas sociedades gestionan un patrimonio de unos 33.000 millones deeuros y cuentan con unos 450.000 accionistas. La relación de la Iglesiacon los mercados financieros (aunque sea pecado) está trufada por lossinsabores de Gescartera y Afinsa, pero también por el regusto de suspropias SICAV en las que tiene un patrimonio de 17, 8 millones de eurosinvertidos, además de acciones en compañías como Telefónica, BBVA,Repsol, Ferrovial e Iberdrola (que disponen a su vez de otras tantasSICAV).En la campaña electoral de 2004 el entonces candidato a la presidenciadel gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, utilizó estos datos para atacaral PP. A principios de 2008 las SICAV no sólo han aumentado en número ytamaño de accionistas, sino que además han recibido el visto bueno de
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En diciembre de 2005 la Comi-sión Europea pidió al Estado es-pañol que modificara el Acuerdocon la Santa Sede sobre AsuntosEconómicos, el Concordato de1979, al declarar ilegales lasexenciones al pago del IVA a de-terminadas entregas de bienesmuebles e inmuebles vinculadosa la actividad religiosa efectuadaspor comerciantes con destino a laIglesia católica. Las autoridadeseuropeas creen que se podríaestar aportando una ayuda esta-tal ilegal. Además de los ingresospor la vía del IRPF, el Acuerdo su-pone beneficios fiscales como laexención total y permanente de lacontribución territorial urbana; delas contribuciones especiales yde la tasa de equivalencia de lamayoría de sus inmuebles —como templos y capillas destina-dos al culto; edificios anejosdestinados a la actividad pasto-ral; la residencia de los obispos,de los canónigos y de los sacer-dotes; los locales destinados aoficinas; los seminarios destina-dos a la formación del clero; lasuniversidades eclesiásticas entanto en cuanto impartan ense-ñanzas propias de disciplinaseclesiásticas y los edificios desti-nados primordialmente a casas oconventos de las órdenes religio-sas. El Acuerdo recoge también laexención total y permanente delos impuestos reales o de pro-ducto, sobre la renta y sobre elpatrimonio y la exención total delos impuestos sobre sucesiones ydonaciones y transmisiones patri-moniales, siempre que los bieneso derechos adquiridos se desti-nen al culto, a la sustentación delclero, al apostolado y al ejerciciode la caridad. Puede bajarse el in-forme “La financiación de lasConfesiones religiosas en Es-paña”de Alejandro Torres Gutié-rrez (Profesor titular en eldepartamento de derecho públicode la Universidad pública de Na-varra) en el siguiente enlace:http://www.falternativas.org/base/download/96f5_05-07-05_Edi-cionExLibris.pdf 
 
los tribunales (en contra de la Inspección de Hacienda) y del Parlamento(que aprobó una reforma legal a favor de este tipo de sociedades).Cuando las diferentes regalías de la campaña electoral nos trajeron unabatería de reformas fiscales bien podían haber empezado por aquí. Losimpuestos indirectos —los que debería pagar toda la población por igual,independientemente de sus rentas—aumentan la presión fiscal sobre lasclases medias a causa de los beneficios, paraísos fiscales y reducción deimpuestos que se otorgan a las grandes fortunas y empresas. Los impues-tos directos—que gravan en función de los ingresos—y que deberían serprogresivos —que pagase más quien más tiene—se han convertido, a tra-vés de las diferentes contrarreformas fiscales —IRPF e Impuesto de Socie-dades, fundamentalmente—, en una herramienta que favorece sobre todoa quienes más ganan. Únicamente teniendo en cuenta las rentas genera-das por los contribuyentes en 2007 el resultado de la reforma adoptadapor el PSOE en 2006 se traduce en una reducción total de la posibilidad dedesgravación de los declarantes con ingresos altos y muy altos.
Exenciones fiscales y gasto militar
El pasado 8 de febrero de 2008 el Consejo de Ministros aprobó el RealDecreto 160/2008, por el que se aprobaba el Reglamento por el que sedesarrollan las exenciones fiscales relativas a la Organización del Tra-tado del Atlántico Norte (OTAN), a los Cuarteles Generales Internaciona-les de dicha Organización y a los Estados parte en dicho Tratado. Ya la Ley 38/1992, de 28 de diciembre del Impuesto sobre el Valor Aña-dido (IVA) establece en su artículo 9 que estarán exentas, en las condi-ciones que reglamentariamente se establezcan, la fabricación eimportación de productos objeto de los impuestos especiales de fabri-cación que se destinen:
A Organizaciones internacionales reconocidas como tales en Es-paña y a los miembros de dichas organizaciones, dentro de los lí-mites y en las condiciones que se determinen en los conveniosinternacionales constitutivos de dichas organizaciones o en losacuerdos de sede.
A las Fuerzas Armadas de cualquier Estado, distinto de España,que sea parte del Tratado del Atlántico Norte y a las Fuerzas Arma-das a que se refiere el artículo 1 de la Decisión 90/6407/CEE parauso de dichas fuerzas o del personal civil a su servicio o para elabastecimiento de sus comedores y cantinas.
Al consumo en el marco de un acuerdo celebrado con países terce-ros u organizaciones internacionales, siempre que dicho acuerdose admita o autorice en materia de exención del IVA.
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