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EL REALISMOJURÍDICO
NORTEAMERICANO
No tengo ningún deseo de comprobar los dogmas de estas escue-
las ni de
seguirlas
más
lejos.
Su
valor aquí
es
limitado
y, sin
embar-go, grande dentro de su limitación: tomadas en conjunto reafirmanrepetidamente
la
complejidad
del
derecho.
Cada
escuela aspiraba
a
hallar
una única
definición
de
todo
lo que
fuera significativo
para
el
derecho. Cada escuela concluía con una definición que subrayabaalgunas
fases
mientras pasabaporaltoominusvaloraba otras.
Cada
una
deellas poseíaunadefinicióncon la queservía perfectamentea
sus
objetivos, sobre todo en manos de pensadores imaginativos.
Pero
una atención en exceso atenta a cada una de las
definiciones
—en
sus
aspectos
de
exclusión—
durante excesivo tiempo, hubiera resul-tado finalmente
estéril.
Y entiendo que una de
las
lecciones quePound ha extraído de su estudio de estas y de otras escuelas es la de
insistir
más en lo que comprende
la
idea de derecho que no en loquedebesermantenido
fuera
de
la
misma.
LOSPRECEPTOS
COMO NÚCLEO CENTRALDE LA MAYOR PARTE DEL PENSAMIENTO
JURÍDICO
MediantelasíntesisdePounddeestos puntosdevistaes denotar, además, la palabra «preceptos»
[precepts].
Esto es tradicio-nal. Cuandoloshombres hablanopiensan sobre derecho, hablanypiensan sobre
reglas.
Entiendo que la palabra «preceptos» tal como
viene
utilizada por Pound, por ejemplo, es más o menos sinónimade reglas y principios, siendo
los
principios más amplios en objeto
y
proporcionalmente
más vagos en connotación, con una tendencia
a la
idealización
de
alguna parte
del
statu quo
de
cada
época deter-minada. Y pienso que, si uno lee a Pound, encuentra que los pre-ceptos son
centrales
en supensamiento sobreelderecho.Alladodereglas y principios
—¿puedo
insinuar que al lado de los preceptos
propiamente
dichos?—
subrayaporejemplo
la
existenciade«crite-rios»
[standards]
como parte del contenido sustancial del derecho.Los criterios parecen ser estas vagas pero útiles imágenes con lasque uno suele acercarse a un amplio y variado campo de conducta
para
medir los derechos de una situación particular: una concepciónde lo que un hombre razonable haría en tales circunstancias, o deaquello que la buena fe requiere, e imágenes similares a estas.
Pero
un
standard
(como un concepto; como cualquier término de clase,
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REALISMO JURÍDICO
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impreciso
o riguroso)
funciona principal
o
exclusivamente como
par-
te
de un precepto. Consecuentemente, pertenece en gran medida almismomundo. Se halla también
asentado
en preceptos. Pero Poundmenciona como derecho a más
cosas
que los preceptos y criterios.
Al
mismo tiempo que los criterios subraya asimismo ideales como
el
de «la finalidad» del derecho. Entiendo que estos son sustancial-mente criteriosde unaescala especialmente vagaymayestática: cri-terios,
tal
vez,
para
ser
aplicados
a las
reglas
más que a las
transac-ciones
individuales.
2
Pound subraya finalmente
—y
encontramosaquí una clase de fenómenos muy
distinta—
«las técnicas tradicio-nalesdedesarrolloyaplicación»de lospreceptos. Solamentea un
hombre
dotado
con penetración se
le
habría podido ocurrir la adición
a las
fórmulas verbales
y
verbalizadas (aunque vagas),
las
imágenesconceptuales anteriormente reseñadas, de este elemento
de prácticas,
de hábitos y técnicas de acción, de
conducta*
Pero solamente unhombre parcialmente inmerso
aún en el
pensamientojurídico-norma-
tivo
tradicional de una época que ya está periclitando habría
podido
centrar la atención en esta conducta, ampliar su referencia y, al mis-mo tiempo, minimizar su importancia tratándola como una
fase
deaquellas meras
fórmulas
verbales: de los
preceptos.
3
No deseo argu-mentar este punto. Resultará o no
atractivo,
y la discusión sería depoca utilidad. El uso que se hace de esta idea en los escritos de Pound,
y
no
sólo
en las
frases
del
párrafo anterior
—que
hubieran podido
seraccidentales—,
trae vigorosamentea la luz laslimitacionesde
las
re-
glas,
de los preceptos, de las
palabras,
cuando en la reflexión sobre elderecho
se las
convierte
en el
enfoque,
en el
centro
de
referencia.*
GARANTÍAS, DERECHOSEINTERESES:UNAIDEAENDESARROLLO
Estas limitaciones aparecen,
por
cierto,
a
través
del
análisis tra-dicional del derecho en términos de intereses, derechos y garantías
[remedies].**
El desarrollo del análisis requiere una
corta
digresión,
*Llewellyn
usa dos términos:
behavior
y
conduct.
Traduzco,respectivamente,por «conducta» y «comportamiento». El
segundo
término,
conduct,
tiene
en algu-
nas
ocasiones
unmatizintencional del que
carece
e*
primero. Véase
infra
la
nota
23,de
Llewellyn.
(N. del t.)
**
En el
derecho norteamericano,
el
término
remedy
tiene siempre
una
connota-
ción
procesal
y es másamplioquenuestro equivalente
«garantía
jurídica».
El
derecho