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  ANDRES HOLGUIN ANTOLOGIA CRÍTICA DE LA POESIA COLOMBIANA1874 - 1974Nota preliminar
 La paradoja de la poesía consiste en que, al paso que no podemos definirla, nidescifrar su sutil misterio, sabemos sin embargo dónde está y dónde no está alleer un poema o unos versos.Su paradoja radica también en que aparece en las voces más dispares:Homero y Verlaine, San Juan de la Cruz y Francois Villon, Dante y AntonioMachado.Un primer intento, para aproximarnos a su esencia, podría consistir enpreguntarnos qué hay de común en aquellos que habitualmente aceptamoscomo grandes poetas. Pero nada más frustrante que ese intento: porque, parasituarnos solo en el caso colombiano, ¿cuál es ese común denominador en losacentos de Rafael Pombo y el "tuerto" López, Eduardo Castillo y León de Greiff,José Asunción Silva y Luis Vidales? Incluso en poetas coetáneos, ¿cuál es laesencia común en las obras de Silva y Guillermo Valencia, Aurelio Arturo yEduardo Carranza, Jorge Gaitán Durán y X-504? Podemos hacer, es cierto, una"historia" de la poesía colombiana. Pero ello implica que sabemos ya, poranticipado, qué es la poesía. Y, sin embargo, la definición nos escapa siempre.Cuanto más la perseguimos, más se nos aleja.Este extraño fenómeno se debe a algo connatural a la poesía misma. Es que -para retomar un planteamiento hecho por Henri Bergson sobre otras cuestiones- sólo podemos definir lo conceptual. La razón tiene límites muy precisos; y nonos sirve para aprehender lo que se desarrolla en la corriente viva del tiempo,que nos constituye. La poesía, como la vida, no es una abstracción, o un conceptomental. Es arte. Y ningún arte puede ser estrictamente definido. Nuestracapacidad conceptual, razonadora, queda referida a otras áreas: ciencia,filosofía. Podemos dar una explicación científica, filosófica, jurídica, histórica.Nada de ello roza siquiera esa zona donde se incuba, muy misteriosamente, lamejor poesía. De ahí la dificultad intrínseca a toda labor de crítica poética.Todo ello hace casi imposible el preparar una antología de la poesía: ennuestro caso, de la mejor poesía escrita en Colombia a partir de 1874.
 
Sólo queda, evidentemente, un camino, como siempre que se hace unaantología: guiarnos por nuestra intuición del fenómeno poético, que es oscuro,sin duda, pero que podemos descubrir en cada caso concreto, de manera directa,vivencial. Leyendo la poesía colombiana de estos cien años - leyéndola conamor, con pasión, con el fervor que en ella siempre hemos puesto - hallamosdistintas calidades, vertientes, signos. Llegamos a ella casi instintivamente. Perono se nos pida una definición, o una aclaración definitiva: la intuición estética esmejor guía que todo razonamiento, y se convierte, en última instancia, ensuprema forma de conocimiento.Son muchos los versos escritos en aquellos cien años. No es mucha la poesía.Creemos haber leído todo lo esencial: mucho nos sorprendería que estuvierapublicado un buen poema que desconociéramos. No lo decimos con vanidadsino como resutado de un largo amor hacia esta poesía nuestra, que nos haimpregnado desde la infancia; o desde antes. En tales circunstancias, todaexclusión ha sido voluntaria.Exclusiones? Sí, forzosamente. Al hacer esta "Antología crítica", este deleitosoviaje por nuestra poesía (primordial si no exclusivamente por nuestra lírica), esnecesario señalar nuestras preferencias, dar relieve a algunos grandes poetas,dejando muchos, muchísimos nombres por fuera, y, además, buscar en cadaautor lo más hondamente poético, desechando a la vez numerosos poemascélebres.Hemos querido hacer este recorrido con ojos siempre frescos. Replantearnoscada uno de los "problemas": Pombo, Fallon, Silva, Flórez, Maya, Pardo García,los integrantes de "Piedra y Cielo" y los más recientes. Y abocar cada uno deellos en esa forma: como un problema, como un enigma. Hasta dónde hay poesíaen Valencia? Cómo situar adecuadamente a Obeso y Castillo, a Gonzaloarango oQuessep? Hay auténtico lirismo en Luis Carlos López y en MariamercedesCarranza? Cuáles son, entre los últimos poetas, los que están creando una poesíaverdadera - verdadera a partir de su peculiar enfoque - , llamada a perdurar? Enrealidad, cada poeta - casi, cada poema - suscita una serie interminable deinterrogantes. Esta Antología es el intento de dar respuesta - desde nuestroángulo muy personal también - a esos interrogantes.No solo son innumerables los libros de versos que se han escrito en estoscien años sino que son muchísimas las antologías que se han hecho
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Puede consultarse la "Bibliografía de la Poesía Colombiana"hecha por Héctor H. Orjuela así como la obra titulada "LasAntologías Poéticas de Colombia", del mismo autor. Ambos volúmeneshan sido publicados por el Instituto Caro y Cuervo (1971 y 1966,respectivamente).
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Sin embargo, muy pocas de éstas son realmente aprovechables. Lasclasificaciones son deficientes, cuando no arbitrarias o radicalmente erróneas.Escuelas y corrientes están por definir todavía. Hay que inventar o bautizarmovimientos.La crítica literaria es igualmente abundante y engañosa. Es mucho lo que seha escrito sobre poesía. Pero muy poco lo que hoy podemos utilizar. Las obrasde conjunto, sobre la literatura o la poesía colombiana, son escasas. Lamonumental de don Antonio Gómez Restrepo ha perdido vigencia, comoenvejecida prematuramente. Hay páginas luminosas del maestro Rafael Maya.Javier Arango Ferrer publicó una síntesis penetrante, aunque no siempreacertada en materia poética. Hay ensayos críticos aislados, sobre determinadasfiguras. No es mucho, en realidad. También, dentro de todo ello, tenemos queguiarnos por nuestra intuición - intuición, empero, fundada en el conocimientode todos los textos indispensables - , para señalar tendencias, formar grupos,establecer valores...Pensamos que nuestro concepto sobre la poesía, o, más exactamente, nuestraintuición sobre lo poético, aparecerá claramente al lector una vez que recorralos poemas escogidos y las notas que les sirven de comentario - sobre todo, si sufervor por nuestra lírica hace que nos acompañe hasta el final... Pero no es algoque podamos darle por anticipado, en unas pocas líneas. Será necesario que ellector se acerque con nosotros, pausadamente, a estas formas misteriosas ypuras - versos o prosas poemáticas - a través de las cuales unos seres singulareshan tratado de expresar su emoción - su amor, su arrobo, su angustia, su tedio,su desgarramiento, su nostalgia- y también su visión del mundo y del hombre.Dice Dilthey que el mismo enigma se propone al filósofo, al poeta y al místico.Y es cierto: el "objeto" no difiere. Es el misterio del yo y del extraño universo quehabitamos. No intentemos definiciones, ni de ese enigma ni de esa formatransparente en que los poetas se expresan: la poesía. Veamos más bien, demanera concreta - analizando experimentalmente el "fenómeno" - cómo se hapresentado ese enigma a los poetas colombianos en estos cien años. Y cómo hanintentado resolverlo; o, al menos, expresarlo.Ello nos conduce hacia los poemas. Al hacer esta Antología, hemos optadopor un criterio de mucho rigor estético. Sin embargo, en los tres capítulos finalesmodificamos un tanto esta actitud, para la selección de los poetas y el análisis delas obras, teniendo en cuenta que la creación lírica posterior a 1950 es muydesconocida y que sobre ella se ha ejercido en menor medida la crítica. Estecambio de criterio nos parece aconsejable para un mejor conocimiento ydifusión de los últimos poetas y tendencias líricas.
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