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diálogo
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abril-mayo 2008
D
ebí haber hecho caso de la sabiduría de Yogi Berra, lograda através de años y golpes como receptor de los Yankees de NuevaYork, que estipula que “it ain’t over until it’s over”. Me apresuré enel editorial del pasado mes a cantar victoria, tras asistir al concierto de laSinfónica Juvenil de Venezuela en el Teatro de la Universidad, frente alimpetuoso mes que nos habían prodigado las primarias locales y la huelgadel magisterio. Error, el juego no había acabado. Faltaba la segunda delnoveno, como anuncia Rubén Blades en el melodrama salsero “Decisiones”.El marzo loco nos deparaba aún importantes decisiones del Departamentode Justicia Federal y su oficina aquí en Puerto Rico que desatarían unvendaval sin rumbo en el país. John B. Thompson, el admirado sociólogo inglés, nos habla del roldecisivo del escándalo en la política contemporánea. La “susceptibilidadal escándalo” acecha continuamente al mundo político y, en épocas detecnologías ubicuas, la comunicación del escándalo adquiere vida propia,a menudo más aleccionadora que el hecho en sí. ¿Cómo nos enteramos,cómo se narran los eventos y producen sus imágenes, cómo se configurala opinión en tiempos de “intimidad pública”?, son varios de los ángulostratados por el Taller de Estudiantes y por la redacción y colaboradores de
Diálogo
.En la dramaturgia de poder y ocultación, de protagonismosmediáticos con su compulsión de visibilidad y de escarnio a toda costa,el escándalo, dice Thompson, incita múltiples respuestas. Es por ello unacto performativo. Tres factores lo movilizan: sexo, dinero y poder. Estosestimulantes no se refieren únicamente a los imputados, también a losacusadores. Una de las expresiones públicas más crasas ante el escándaloes la del discurso activista que arrima la brasa a la sardina ideológicao electorera. Más sinuosa y compleja es la respuesta del discursomoralizador, que se complace en la condena y en el anuncio de hoguerasejemplarizantes. No hay sino que releer a
Los Miserables
de Víctor Hugopara advertir que en las figuras inquisitoriales anidan peores terrores ysecretos.Las rutas del dinero pueden apuntalar o debilitar los casos de fiscalíay defensa. Esto ya se verá, pero lo que reclama escrutinio con premura esla ley de financiamiento electoral, como señala Ángel Rosa. Con las visitasa Puerto Rico de los candidatos primaristas norteamericanos para pasarel cepillo, nos preguntamos si lo que ahora se anuncia como un crimeninaudito es pecado compartido y naturalizado en una cultura política que mirapara otro lado cuando conviene y levanta dedos acusadores por el mismointerés. También el batacazo de marzo debe movernos a preguntarnos porla excesiva duración de las campañas. No hay derecho de que estemos encampaña perpetua y que, por ejemplo, nuestro cuadrante radial AM estédedicado en gran medida al dime y direte pre, durante y post elecciones.Es quizás aún muy pronto para tener un cuadro claro de lasaristas del pliego acusatorio y del impacto sobre los ritos electorales, lanaturaleza de la relación con Estados Unidos, sobre la confianza pública yel papel de los medios en la representación del evento. Hay mucho quehacer, y algunos en los medios y en la Universidad lo están haciendo,para documentar, investigar críticamente y evaluar con sensatez.
Portada
incursiona en ciertos armazones políticos, culturales, legales y mediáticosque se erigen para interpretar la secuencia dramática. De más está decirque se trata de límites confusos en cuya adjudicación a menudo intervienenamnesias repentinas e intereses cortoplacistas. Las elecciones, aquí yallá, están a la vuelta de la esquina, y los procesos se aceleran o retrasandependiendo de lo que está en juego. No es todavía hora de recoger losbates. La última del noveno no acaba.La que está prendida, bueno al menos esas son las intenciones delComité Olímpico Internacional, es la antorcha olímpica. Hermes Ayala juegaa las damas chinas con el deporte, la política, la religión y la cultura de los
celebrities
en su pieza sobre las Olimpiadas de Beijing. ¿Se abrirá o cerrarála muralla? O, más bien, a quién le toca hacerlo. En una combinaciónpostmuro de Berlín, el Partido Comunista Chino comparte logo olímpico conMicrosoft, Coke y Nike (o sus facsímiles razonables).A propósito de los cinco años de la invasión de Estados Unidosa Irak, Manolo Coss, Argeo Quiñones y Daniel Altschuler destacan desdeópticas diferentes, reflexiones sobre el gasto, los intereses geopolíticos, losnacionalismos y el desperdicio de energías y recursos que estarían mejorusados para revitalizar el planeta. Hay otros aniversarios más gozosos,como el de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico,que cumple 35 años con programa cultural y con fiesta en el Normandieel 3 de mayo a la que están todos invitados. En la bitácora universitariaaparece también la presentación del presupuesto de la UPR para el añofiscal 2008-2009, que estipula prioridades en el programa de acreditacionesy de construcción de infraestructura y presenta una iniciativa para incidir enel surgimiento y apoyo de un mayor número de vocaciones universitariasexitosas
en el sistema público de enseñanza
. Zona Cultural
es territorio de crímenes domésticos y mesa deautopsia a propósito de nuevos libros de Vanessa Vilches y de MartaAponte y de las estupendas reseñas de la misma Marta y de MalenaRodríguez Castro. También es esquina para distribuir un manifiesto de Juan Carlos Quintero Herencia quien, desde su cueva en Maryland, hablasobre la condición de la opinión y la crítica en Puerto Rico. El Santurcedel manglar y del cangrejo, pero también el de las casonas, el de MartínPeña y los milicianos mulatos en la defensa de 1797 ante los ingleses, estransitado por María Teresa Martínez. Mientras, Manuel Álvarez Lezamarecorre la más reciente edición de CIRCA, la galería extendida que rediseñadesde hace tres años lo que es arte en Puerto Rico. Completan esta entregade abril el
In Memoriam
de Mara Negrón a un querido amigo de Puerto Rico,y el poder de la poesía en Laura Gallego y en los poetas de Medellín paravivir, como lo hace Paco Vidarte, a pesar de la muerte.Nos vemos en la próxima edición. Quizás José Luis Ramos Escobarhaya podido salvar alguna brújula después de su más reciente novela yaclaremos horizontes después de la resaca de marzo.
Silvia Alvarez Curbelo
Junta Editorial de Diálogo
Los Idus de marzo (REDUX)