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Comunidades virtuales de aprendizaje: entre las posibilidades y las dudas
IV Congreso Internacional Educared. “Educar en comunidad”
Título
Comunidades Virtuales de Aprendizaje: entre las posibilidades y lasdudas.
Datos del autor 
Nombre y apellidos:Iñaki Murua AnzolaCorreo electrónico:inakimurua@gmail.comCentro de trabajo:Ciudad:Bilbao
Tema
Comunidades virtuales de aprendizaje.
Resumen
Si unimos de la evolución de las redes telemáticas, y las TIC en general, y el rol quepueden desempeñar las comunidades de aprendizaje en el aprendizaje a lo largo de la vida,llegamos a las comunidades virtuales de aprendizaje o, como prefieren otros autores, lascomunidades de aprendizaje en entornos virtuales.Son una posibilidad real, con ejemplos de éxitos y fracasos, que pueden tener unpapel importante en la formación de profesores y agentes educativos en general. Sinembargo, la experiencia nos dice que el uso excesivo del término hace que no todo lo quese presente como tal lo sea, y que existen algunos claroscuros y dificultades que convieneconsiderar para limitar, en la medida de lo posible, fracasos y decepciones. Que sea uncampo que ofrezca múltiples posibilidades no debe hacernos obviar las dificultades.
 
Comunidades virtuales de aprendizaje: entre las posibilidades y las dudas
IV Congreso Internacional Educared. “Educar en comunidad”
Comunicación
Introducción
Existen dos aspectos que, unidos, apuntan de modo nítido a las comunidadesvirtuales de aprendizaje (CVA en adelante). En primer lugar, es indiscutible que las redestelemáticas en general, e Internet sobre todo, han transformado de modo radical nuestrasvidas; las plataformas, los entornos virtuales, nos ofrecen amplias vias de socialización y derelación interpersonal, de un modo que hasta hace pocos años apenas podíamos siquierasospechar. Por otra parte, si nos referimos a grupos de adultos debemos considerar el rol delas comunidades de aprendizaje en la medida que nos ofrecen una inmejorable oportunidadde compartir conocimientos, experiencia, problemas o dudas dado el bagaje que solemostener las personas (Kaplun, 2005).De hecho, ha sido la idea de comunidad una de las bases de configuración deInternet (Cabero, 2006). Así, “en la red se pueden alcanzar altos niveles de interacción entrepersonasde modo que “surgen oportunidades para conformar grupos humanos (…)comunidades cuya vinculación no procede de compartir un mismo espacio físico sinointereses y objetivos comunes” (García Aretio, Ruiz Corbella y Dominguez Figaredo, 2007:45). O, como indican Castaño y Palacio (2006: 97), el establecimiento de redes de personasy organizaciones que estudian, crean, comparten y soportan recursos acerca de un dominioespecífico del conocimiento es un hecho crucial para el llamado
 Aprendizaje a lo Largo de laVida
(
Life Long Learning 
).De todos modos, no existe unanimidad en torno a estos agregados sociales. Elhecho de que se haya multiplicado el uso del término comunidad virtual hace que corra elriesgo de desgastarse, de perder fuerza y significación. Y es que si no es fácil aprender de ycon otros de modo presencial, la dificultad se acrecienta si añadimos el componente de lacomunicación mediada por ordenador (CMO).En esta comunicación trataremos de explicitar, a tenor de nuestra experiencia,posibilidades y dudas en torno a esta realidad, las
comunidades virtuales de aprendizaje
o,como prefieren otros autores,
comunidades de aprendizaje en entornos virtuales
.
¿Qué entendemos por comunidad virtual de aprendizaje?
Es Rheingold el primer referente en cuanto a comunidades virtuales. Según suprimera definición (1996: 20) se trata de “una cantidad suficiente de gente lleve a cabodiscusiones públicas durante un tiempo suficiente, con suficientes sentimientos humanoscomo para formar redes de relaciones personal en el espacio cibernético.” De todos modos,parece que es una visión que se ha ido superando (García Aretio et al.: 2007, 123 y ss.)García Aretio (2003a: 180) habla de
comunidades en entornos virtuales
; señala queson “grupos humanos, comunidades de personas que se basan en los intereses, afinidadesy valores personales, que discuten, contrastan pareceres y puntos de vista o intercambianinformación, a través de Internet, en forma relativamente continuada a lo largo del tiempo yateniéndose a determinadas reglas.” Este mismo autor considera que las comunidadesvirtuales permiten a sus miembros acceder, compartir, cogenerar y construir conocimientosbasados en la relación y los intercambios comunicativos y, de hecho, “configuran unaoportunidad ideal para la construcción de aprendizajes colaborativos” (García Aretio, 2003b).
Iñaki Murua. 2007
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Comunidades virtuales de aprendizaje: entre las posibilidades y las dudas
IV Congreso Internacional Educared. “Educar en comunidad”
Marqués (2004) las define como
grupos de personas, con algunos interesessimilares, que se comunican a través de Internet (disponen de un entorno comunicativo on-line, forman un red personal telemática) y comparten información y recursos (aportan yesperan reci
 bir)”.
En cuanto a las CVA señala que “pretenden la construcción personal y/ocolectiva de determinados conocimientos mediante las interacciones entre sus integrantesque colaboran para el logro de este objetivo”. A su juicio son un poderoso recurso educativopara los estudiantes, y las de profesores “suponen un magnífico medio de formacióncontinua y de obtencn "in time" de los apoyos cognitivos y emotivos que puedannecesitar”.Según el círculo de aprendizaje de Chang y Simpson (1997), con las CVA nosreferimos a un aprendizaje focalizado en el grupo y con otras personas, dentro del cuadrantede aprendizaje colaborativo. Tendría estrecha relación con la
comunidad de práctica
,definida por Wenger (en García Aretio et al.: 2007, 100 y ss.). Según este autor, aquélla secaracteriza por constituir un dominio de interés compartido, donde los miembros interactúany aprenden conjuntamente y desarrollan un repertorio de recursos comunes. Todo ello, ennuestro caso, con el añadido de la CMO.Antes de avanzar más, aclaremos que no nos referimos a “virtualizar” comunidadesque ya existen en realidad, como pudiera ser un grupo-clase que disponga de un entornovirtual como complemento o recurso añadido en su proceso de enseñanza-aprendizaje. Detodos modos, volveremos más adelante a esa dualidad presencialidad-virtualidad.Tampoco nos referimos al aspecto de las CV desde un planteamiento economicista ocomo modelo de negocio, tal y como pudieran ser las CV como vía de fidelizar clientes. Por último, consideramos que no es sinónimo de red social, sin más, entendida ésta como“círculos de amigos en línea” o grupos basados en la “teoría de los seis grados deseparación”; a nuestro juicio, existen diferencias en cuanto a compromiso, tareas y fines. Entodo caso, sería posible hablar de
red social de aprendizaje
puesto que, en definitiva, lasrelaciones en el ciberespacio tienen estructura de red.
Una posibilidad real
Las CV permiten a sus miembros acceder, compartir, cogenerar y construiconocimientos basados en la relación y los intercambios comunicativos y, de hecho,“configuran una oportunidad ideal para la construcción de aprendizajes colaborativos”(García Aretio, 2003b). Señala Camacho (2006) que “el uso de herramientas tecnológicas yde modalidades de formación basadas en entornos virtuales ayudan a la comunidad agenerar e intercambiar conocimiento en un entorno en el que se participa de formacolaborativa, se comparten experiencias y se solucionan problemas, produciendo procesosde formación y aprendizaje continuos y en constante evolución”.Más aún, apuntan Ovelar y Benito (2005) que la participación en comunidades seráuna de las formas en que las nuevas generaciones seguirán aprendiendo en contextosinformales y ésta será probablemente una de las mayores aportaciones de Internet a laeducación. Años antes ya se apuntaba como paradigma emergente para la educación delsiglo XXI las
redes de aprendizaje
(Harasim et al., 2000)
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Hay quien ve las CVA como unaevolución de agregados sociales del tipo “Movimientos de Renovación Pedagógica”, o sea,de un nueva forma de asociacionismo. Tampoco quisiéramos obviar que hay quien lasconsidera una ilusión, un espejismo de la sociedad (Ruiz Torres
,
2004)En definitiva, hemos podido conocer ejemplos de éxito y fracaso en distintosentornos (Camacho, 2006; García Aretio et al., 2007: 101; Marques, 2004; Murua, inédito).
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La edición original es de 1995.
Iñaki Murua. 2007
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Iñaki Murualeft a comment

Ja,ja ese Cuco! Gracias.