I. PERFIL DEL EGRESADO
El educador ha de demostrar competencias y actitudes que le permitaninterpretar y modificar el medio ambiente en el cual se desenvuelve el niño,para lograr un marco adecuado donde él pueda desarrollarse integralmente,donde exista libertad y respeto hacia y entre los miembros de la comunidad, yse promuevan la participación y la comunicación.Es de primordial importancia la formación de un docente que poseaconocimientos claros de quién es y cómo aprende un niño preescolar; que estécapacitado para ser autogestor de su aprendizaje y para aprender de losdemás, que sea poseedor de una amplia cultura y comprensión de la dinámicadel país y de los problemas que afronta, capaz de presentar posiblesalternativas de solución a los mismos; con conocimientos de las técnicasempleadas en el nivel preescolar y en el área de currículum¡.
CARACTERÍSTICAS PERSONALES:
Ha de ser congruente en la percepción de sí mismo; concepto positivo,evaluativo y dinámico del yo, lo cual se traduce en una adecuadaautoestima y desarrollo personal.
Capaz de disfrutar del contacto con los niños en forma auténtica.
Debe reunir las condiciones básicas de salud física y mental, y equilibrioemocional para cumplir a plenitud su labor.
Poseer atributos personales inherentes a su función, tales como: seralegre, creativo, honesto, optimista, comprensivo, tolerante, reflexivo ycolaborador.
Concebir la Educación como una búsqueda constante de respuestas yvalorar la Educación desarrollada en Venezuela.
Ser capaz de relacionar corrientes educativas internacionales con lasuya propia, logrando así mantenerse actualizado y activo.
Reconocer que toda persona, ya sea niño o adulto, es un ser único,diferente a los demás y digno de ser valorado por sí mismo
Respetar el ritmo individual de desarrollo natural de cada individuo y nopretender que otros actúen o reacciones de igual forma.
Tener una actitud de respeto y confianza por la capacidad del niño ypreescolar, y adulto.
Comprender los niveles de la comunicación adulto-niño, en los planosafectivos e intelectual.
Dirigir sus energías a reconocer los logros alcanzados por los niños, sinsentirse frustrado cuando no logra los objetivos preestablecidos.