2
intervención de la víctima
4
, a diferencia de lo que sucede en el derecho de tradición continental que admite laparticipación del ofendido en el procedimiento penal, aun en los delitos de acción pública, como actor civil o comoacusador privado (querellante adhesivo o autónomo)
5
.El sistema de persecución pública estadounidense no fue heredado de Inglaterra. Los colonos que llegaron al nuevoterritorio establecieron el sistema de persecución penal privada de acción popular inglés
6
. Ese sistema se mantuvohasta fines del siglo XVII o principios del siglo XVIII
7
, momento en que fue reemplazado por la regla de lapersecución pública. Si bien los autores no logran explicar las razones de ese desarrollo, existe cierto grado decoincidencia acerca de que fue producto de la influencia del derecho continental, a través de teóricos comoB
ECCARIA
y de la presencia de holandeses, escoceses y franceses en la época colonial
8
.Como resultado de ese desarrollo histórico no sólo se transformó la persecución pública en una tarea a cargo delEstado, sino que la función se atribuyó exclusivamente al poder ejecutivo —a pesar de que el desarrollo en sí indicalo contrario acerca de la exigencia de exclusividad del ejecutivo en el ejercicio de la facultad de persecución penal
9
—. En la actualidad, es un principio firmemente aceptado que la labor de investigar y perseguir los delitos es una tarea
típica
,
central
y
exclusivamente
ejecutiva
que deriva de la genérica facultad del poder ejecutivo de ocuparse de laaplicación de las leyes, según el marco constitucional que divide las tareas de los poderes del Estado (art. II de laConstitución federal)
10
.
II. 2. Organización y designación de las fiscalías federales
Si bien en la gran mayoría de los estados (en 45 de ellos) el fiscal de distrito local es designado por eleccionespopulares
11
, en el sistema federal los fiscales de distrito son funcionarios designados por el presidente, y pueden ser removidos de sus cargos por él discrecionalmente, sin necesidad de invocar causa alguna
12
.Los fiscales federales son funcionarios del poder ejecutivo que dependen del Procurador General de los EE.UU.(
Attorney General
). En la práctica, éste delega su autoridad en los fiscales de distrito, quienes, a pesar de suindependencia, responden ante él. Esta descentralización
de facto
obedece a la necesidad de responder a lascircunstancias locales. Hay 94 fiscales federales de distrito, uno por cada distrito judicial, a cargo de oficinas detamaño variable de acuerdo con el número de asistentes que allí trabajen —esos fiscales asistentes son quienes seocupan personalmente de los casos—. La cantidad de asistentes por distrito puede variar entre dos de ellos y másde cincuenta en los distritos urbanos importantes
13
.
4
Cf. G
REEN
,
Private Challenges to Prosecutorial Inaction: A Model Declaratory Judgment Statute
, cit., p. 489, quien aclara que la regla a laque hace referencia la nota anterior ha sido interpretada en el sentido de que sólo los agentes del gobierno pueden intervenir en lapersecución penal.
5
Sobre la participación de la víctima en el procedimiento penal en ese ámbito, cf. M
AIER
, Julio B. J.,
La víctima y el sistema penal
, enAA.VV.,
De los delitos y de las víctimas
, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, 1992.
6
V
AN
A
LSTYNE
, W. Scott Jr.,
The District Attorney. A Historical Puzzle
, en "Wisconsin Law Review", 1952, vol. 1952, p. 125; C
ÁRDENAS
,Juan,
The Crime Victim in the Prosecutorial Process
, en "Harvard Journal of Law & Public Policy", 1986, vol. 9, p. 360.
7
Cf. V
AN
A
LSTYNE
,
The District Attorney. A Historical Puzzle
, cit., p. 137; C
ÁRDENAS
,
The Crime Victim in the Prosecutorial Process
, cit.,ps. 368-369.
8
Cf. V
AN
A
LSTY
ne,
The District Attorney. A Historical Puzzle
, cit., ps. 129-134 y 137; C
ÁRDENAS
,
The Crime Victim in the Prosecutorial Process
, cit., ps. 368-370; Green,
Private Challenges to Prosecutorial Inaction: A Model Declaratory Judgment Statute
, cit., p. 495.
9
Una estudio serio de las razones históricas que impiden conceder esa exclusividad al poder ejecutivo en K
RENT
, Harold J.,
ExecutivePower over Criminal Law Enforcement: Some Lessons from History
, en "American University Law Review", 1989, vol. 38, ps. 275. Otro autor ha sostenido que el monopolio concedido al poder ejecutivo es más una interpretación errónea de la historia que un principio del derechopositivo, cf. G
OLDSTEIN
, Abraham S.,
Defining the Role of the Victim in Criminal Prosecution
, en "Mississippi Law Journal, 1982, vol. 52, p.549.
10
Cf., entre otros, US v. Cox, 342 F. 2d 167, 170-172 (5th Cir. 1965).
11
Cf. G
REEN
,
Private Challenges to Prosecutorial Inaction: A Model Declaratory Judgment Statute
, cit., p. 492.
12
Cf. I
SRAEL
, Jerold H., K
AMISAR
, Yale y L
A
F
AVE
, Wayne R.,
Criminal Procedure and the Constitution
, Ed. West Publishing, St. Paul(Minn.), 1990, 2ª ed., p. 22. La Corte Suprema afirmó, en un fallo referido a uno de los institutos que analizaremos, que "... los fiscalesfederales de distrito son designados por el presidente y sujetos a ser despedidos a su voluntad", Morrison v. Olson, 487 US 654, 696(1988).
13
Cf. I
SRAEL
,
K
AMISAR
y L
A
F
AVE
,
Criminal Procedure and the Constitution
, cit., p. 21.
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