El rol del consultor decomunicación médico-sanitaria
L
a Sanidad es cosa de todos, la saludnos importa y mucho - ahí tenemos
los datos de los frecuentes baróme-
tros de opinión. Siendo así parece lógicoque haya un interés importante en sabergestionar la comunicación de salud parapoder realizar campañas adaptadas atodos los públicos implicados en la situa-
ción sanitaria de un país.Estos grupos son muchos y muy variados,
constituyen de hecho uno de los pilaresde la sociedad y por ello es determinanteconocer sus necesidades y la forma deestablecer una relación abierta de con-fianza para abrir nuevas vías de diálogocon todos ellos. Hoy en día la conversa-ción con los grupos de interés es la base
de cualquier estrategia de comunicación.
El reto es grande, fíjense la cantidad deespacio y tiempo que los medios dedicana otros temas como son el deporte, la
política, la economía o el entretenimiento
en comparación con los temas médico-sanitarios. Afortunadamente contamoscon otros muchos escenarios al margende los medios de comunicación dondepodemos pensar en generar espacios dediálogo, por ello la primera tarea del con-sultor de comunicación de salud es cono-
cer de qué modo estudiar este conglome-rado de posibles escenarios y luego deter-minar si las relaciones entre los miembros
del sistema sanitario son todo lo fluidasque deberían ser o se pueden mejorar.Gabinetes y periodistas de salud puedeny deben mejorar en su forma de trabajar
en equipo
Las áreas de comunicación que deseanfacilitar el trabajo a los medios tienen unagran responsabilidad social porque influ-yen en la difusión que pueda darse sobrela salud a la población, y los medios queno son especializados suelen ser escépti-cos y tienden a no cubrir las noticias posi-tivas que genera el sector. En general,
muestran especial cautela por difundir los
avances en biomedicina y los anuncios de
las farmacéuticas.
Con frecuencia somos testigos de lasimportantes alertas que una mala infor-
mación sanitaria provoca. En tiempos cer-
canos hemos sido testigos de cómo secrean polémicas sembrando duda sobreinvestigaciones científicas o sobre la inde-pendencia de ciertos portavoces. Es peli-groso crear espectáculo con la informa-ción sociosanitaria. Las alarmas socialestraen consecuencias negativas paramuchos sectores. Todo ellos son ejem-
plos de que podemos mejorar en el modo
en el que estamos haciendo las cosas. Eneste punto, la asesoría profesional encomunicación ejerce un papel fundamen-tal para tratar de ofrecer soluciones, paragenerar una reflexión y provocar un cam-bio. La primera de ellas, me atrevería adecir que es colaborar para minimizar elanalfabetismo sanitario, una gran respon-sabilidad de todos.La educación para la salud, fundamentalpara alcanzar un óptimo desarrollo eco-
nómico-social
Una gran parte de nuestro trabajo comoconsultores de comunicación sanitariaconsiste en diseñar programas que ayu-den a la población a lograr una mejorsalud. Con ello, perseguimos un mayordesarrollo económico-social de nuestropaís. Lo afirma la Organización Mundial
de la Salud (OMS) y lo corroboran los pro-
fesionales sanitarios, la llamada "educa-ción para la salud" es fundamental. Si loanalizan en toda su dimensión, llegarán ala conclusión de que ofrecer una buenaeducación sanitaria a la población es unaprofesión muy interesante por sus conse-cuencias positivas; sin embargo, también
Irene TatoDirectora de SC Salud y Comunicación
Agencio de Comunicación Sociosanitaria