El tercer tipo de condiciones, especifican los deseos y las creencias de los hablantes,llamaremos a estas
Condiciónes de Sinceridad
. En el caso de una promesa, es necesario que elhablante tenga efectivamente la intención de llevar a cabo el acto prometido, esto es, que seasincero en su emisión, esta es la condición más importante para distinguir las promesas sinceras delas insinceras. Asimismo, como probablemente hemos advertido, esta condición resultahomologable a los
Actos Insinceros
(
Γ.1)
de la Teoría de los Infortunios de Austin.Finalmente, Searle llama
Condición Esencial
a la convención mediante la cual el enunciadodebe considerarse como un intento de que el oyente haga algo.
De esta forma unaaseveración pretende que algo es realmente así, una pregunta es un intento deelucidar cierta información, agradecer pretende ser una expresión de gratitud,etc. "(...) si un hablante puede demostrar que no tenía esta intención en unaemisión dada, puede probar que la emisión no era una promesa."
[
Searle, J:1991
].Hasta aquí hemos expuesto brevemente la
Teoría de los infortunios
de
Austin
y las
Condiciones para el éxito de un acto ilocucionario
propuestas por
Searle,
a
partir de estoselementos ambos autores intentan establecer una tipología de los actos dehabla por medio de la descomposición de los distintos elementos queintervienen en cada tipo de acto ilocucionario: su
contenido proposicional
, sus
condiciones preparatorias
, su
condición de sinceridad
y la
regla esencial
que lorige, de acuerdo con la terminología de Searle. Así, por ejemplo,
pedir
o
aconsejar
tienen por contenido proposicional un acto futuro del oyente, pero sedistinguen por el resto de las condiciones, particularmente por la regla esencial(al
pedir
, el hablante intenta simplemente que el oyente haga algo, mientrasque al
aconsejar
asume que esa acción será beneficiosa para el oyente) y lacondición de sinceridad consecuente (mientras que al
pedir
el hablante essincero si desea que el oyente haga una acción, al
aconsejar
lo es si cree queesa acción lo beneficiará de algún modo).
En lo que sigue del análisis procederemos acontrastar estas dos teorías, señalando qué alcances y qué limitaciones poseen ambos planteamientos.Podemos decir que la diferencia fundamentalmente a estos dos autores está en la relaciónentre fuerza ilocutiva y forma linguística, es decir función y forma. Por un lado,
Searle
plantea lanoción de que un acto de habla estará asociado convencionalmente a una forma lingüística, es decir que tiene una relación directa con esta: "resulta posible que todo acto de habla que se realice o pueda realizarse esté determinado de manera singularizada por una oración dada" [Searle, J: 1991].Así, una aserción usa formas declarativas, una prgunta se hace utilizando formas interrogativas, etc,con lo cual la fuerza ilocutiva que poseen los enunciados está en muchos aspectos codificada en lalengua en forma de las llamadas modalidades oracionales. Por el contrario,
Austin
afirma que unamisma expresión puede ser portadora de diferentes valores pragmáticos en distintos contextos. Así, por ejemplo, una expresión interrogativa no implica necesariamente una pregunta, puede ser ademásuna petición "¿Me puedes pasar la sal?", una órden "¿Por qué no te callas?", una sugerencia "¿Quétal si salimos?", o un simple saludo "¿Cómo estas?". De acuerdo con este autor, resulta evidente quelas diferencias entre enunciados realizativos y constatativos no son de carácter formal (salvo loscasos en que el verbo realizativo se está expresado en primera persona del singular del Presente delIndicativo activo), sino funcional. En lo que refiere a las condiciones necesarias para el exito de unacto linguístico, la autora
Escandell Vidal
no duda en afirmar que
Searle
ha significado, tras elanálisis de Austin acerca de los diversos tipos de infortunios y fracasos, el primer gran intento deelaborar un esquema válido y eficaz, que permite realizar una selección de los elementos relevantesde entre aquellos que integran una situación comunicativa. Para Searle, "una proposición no es unacto, aunque el acto de expresar una proposición sea una parte de la realización de ciertos actosilocucionarios." [Searle, J: 1991]. El significado no está en la proposición sino en el acto que laexpresa, por lo que este autor focaliza la base del significado en el acto ilocucionario. La realización