Bochaca, Joaquin – La Historia de los Vencidos
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(Si nuestro país fuera derrotado, desearía que encontráramos uncampeón tan indomable como el señor Hitler para restaurarnuestro coraje y conducirnos otra vez al lugar que noscorresponde entre las naciones.(Los que se han encontrado con el Señor Hitler cara a cara enasuntos públicos o en términos sociales han podido apreciar quese trata de un político altamente competente, ponderado, bieninformado, de modales agradables y una desarmante sonrisa).
"El genio romano, encarnado por Mussolini, el más grande de los legisladores modernos, ha enseñado a muchas naciones cómo puede resistirse el asalto del Comunismo y ha indicado la ruta que un país puede seguir cuando es valerosamente conducido.»«Con el régimen fascista, Mussolini ha establecido un centro de orientación a partir del cual los países enzarzados en la lucha con el Comunismo deben encontrar la salvación Mussolini ha señalado a los pueblos que sufren bajo la influencia marxista el camino para escapar a la catástrofe que les amenaza".
PROLOGO
Este no es un libro en defensa de Alemania. Es un libro en defensa de la Verdad. Tampoco esun libro "antisemita" sea lo que fuere lo que se intente evocar con esa palabra equívoca. Esuna denuncia, ya formulada antes por otras personas fuera de España, y muy pocas y muyparcialmente en España, contra ciertos individuos y ciertas Fuerzas. Si la abrumadora mayoríade los individuos sirviendo a tales Fuerzas resultan pertenecer a un grupo racial determinado,ello no es culpa del Autor, sino de la naturaleza de las actividades de tales individuos.El Autor tiene plena conciencia de que muchas de las aseveraciones contenidas en este librosorprenderán al lector. Pero, como puede comprobarse en la referenciación y bibliografía deesta obra, se ha procurado siempre, buscar la prueba de parte contraria, o, al menos, eltestimonio de personas absolutamente neutrales en relación a cada caso o situaciónplanteados.Algunas personas piensan que esta Edad de la Democracia Liberal o Popular es la másadecuada a la naturaleza del Hombre (o del Ciudadano, o del «Camarada»), que vive en elmejor de los mundos posibles. Una opinión bien panglossiana. Esas mismas personas gustande pensar "¡el confort intelectual antes que nada!" que las guerras, revoluciones y catástrofesque continuamente se producen en este Planeta feliz no son más que accidentes, sin autoresque los produzcan, ni Fuerzas que los canalicen...En este libro se sostiene una opinión contraria; una opinión basada en el principio decausalidad. Y además, basada en hechos y en citas procedentes del campo «liberal», no enteorías ni en frases entresacadas de discursos de Hitler, de Mussolini... o del noventa y cincopor ciento "como mínimo" de los celtibéricos profesionales de la pluma hasta mediados de1943. Las conclusiones del Autor serán consideradas como contrarias al Viento de la Historiay, desde luego, como opuestas a la Coexistencia y a la Paz...¡ Como si fuera posible la Paz sinla Justicia! Por qué, ¡oh, ironía!, los feroces belicistas de 1939, los decididos a luchar ó porDantzig "hasta la última gota de la sangre de los demás" son, ahora, los exégetas patentados e