No bien nos enfrentamos con el primeresquema de lo que sería esta historia de losinventos, nos saltó a la vista que estábamoslanzados en un propósito excesivamente am-bicioso.La historia de los inventos es en sí misma,la historia de la humanidad. Una gesta que vadesde las necesidades primarias del homosapiens, tales como comer, situarse bajo untecho protector y defenderse de sus enemi-gos, hasta este mundo electrónico y sorpren-dente en que hoy vivimos.La generalización es entonces el tributoobligado a un relato que abarca miles de añosy que debe condensarse en ochenta y tantaspaginas. Pedimos disculpas por esta inadver-tida pretensión. No obstante, creemos noestar defraudando a quienes nos favorecencon su interés. Aunque planteada con rasgosgenerales, esta historia del cerebro y el mús-culo del hombre enfrentados con la naturale-za es acuciosa. Pueden haber quedado reza-gados en el empeño hombres y realizacionesque merezcan el agradecimiento del mundo,