MENESES, VALDIVIESO y MARTIN131
surgen preguntas sobre la adecuación de determinadas instituciones pararesponder a las demandas emergentes dentro y fuera de los países.Respecto al servicio militar hay una serie de interrogantes que gene-ran debate público, y que, por lo tanto, inducen al tratamiento de este temaen la agenda pública.Para entrar en el debate sobre el servicio militar es indispensablecomenzar por sus fundamentos antropológicos, éticos, legales e históricos,porque la adecuada comprensión de los mismos es una condición necesariapara evaluar las ventajas y desventajas de la forma del servicio militarchileno, y para discutir sus posibles reformas.2.1. Fundamentos antropológicos y éticosCada ser humano es único e irrepetible, es un individuo distinto a losdemás, y ese hecho fundamenta el derecho de cada uno a la autodetermina-ción y a la libertad para formular sus intereses y metas, y desde luego abuscar el camino para la realización de ellas. Pero, al mismo tiempo, desdesu nacimiento, el ser humano está vinculado con otros seres humanos porrelaciones interpersonales, que van desde la familia hasta el Estado, y queson condiciones necesarias para que el desarrollo individual sea posible. Deallí que junto a los derechos individuales existan deberes hacia esas relacio-nes comunes, y que en principio la absolutización de los derechos indivi-duales, sin deberes de ningún tipo, no encuentra fundamentación antropoló-gica ni ética
2
. Los derechos y los deberes van de la mano, es decir, para quelos primeros estén garantizados son necesarios los segundos. Por esa razón,en la mayoría de los países del mundo, el Estado constitucional democráti-co declara derechos y deberes en las constituciones; los primeros se recono-cen como expresión de la naturaleza humana, y los segundos se establecenpara garantizar el ejercicio de esos derechos.De la concepción antropológica expuesta resulta un principio socialque fundamenta las actividades de defensa y la necesidad del servicio mili-
2
Hay autores que en el momento de preguntar por los fundamentos antropológicos yéticos del servicio militar señalan que hay dos tradiciones en la teoría política (véase, porejemplo, April Carter, “Liberalism and the Obligation to Military Service” [1998], pp. 68-81). La tradición intelectual liberal postularía que el ser humano es un sujeto racional, conderecho a la autodeterminación, la independencia, la libre determinación de sus intereses ymetas, y que los derechos del ser humano individual serían anteriores al Estado y a lasociedad. La tradición republicana, por su parte, entendería al ser humano como un sujetocon derechos y deberes al mismo tiempo, y entre sus deberes no sólo estarían los de carácterpolítico, en sentido estricto, sino también los de defensa. Para otra perspectiva complementa-ria, véase Patricio Valdivieso, “Ética Política y Éxito Moral” (1998), pp. 6-10.