El segundo, desde 1963 a 1976, período que va desde el interregnodemocrático de Arturo Illia hasta el golpe militar de Videla, Massera yAgosti. Aquí, luego de la apertura permitida por Illia, se atraviesansituaciones de represión a la prensa o censura abierta o encubierta, peropueden obtenerse informaciones de múltiples campos sin demasiadosinconvenientes, hasta la etapa 1973-1976, pródiga en documentosprovenientes de los sectores revolucionarios, antes de ese momentoconstantemente obstaculizados o censurados.El tercer período, señoreado por la dictadura militar -1976-1983-, es decasi absoluta oscuridad, dado que toda información que no coincide con eldiscurso oficial totalitario es reprimida ferozmente. Incluso con elencarcelamiento, tortura o desaparición de quienes la producen.Estos ocultamientos o distorsiones no hubieran sido posibles, por cierto,sin la complicidad abierta o encubierta de los grandes mediosinformativos, cuyos propietarios frecuentemente se convirtieron encopartícipes de miles de homicidios, cometidos por la dictadura militar enla Argentina, debido a su colaboración para difundir falsas noticias.Del mismo modo la iglesia Católica, cuyos prelados manejabaninformación de primera mano, por medio de sus vicarios castrenses, por locual conocían la existencia de campos de concentración y exterminio de jóvenes -hombres y mujeres-indefensos. Sin embargo, prefirieron elsilencio, esto es la complicidad, contentándose con una tardía autocríticamuchos años después. Es decir, cuando esta actitud tiene sólo el valor deun gesto, mientras que de haberlo hecho durante la vigencia de aquellasangrienta dictadura militar, la palabra de los obispos hubiera sido útilpara salvar vidas humanas (en la abrumadora mayoría de los casos vidascristianas).El cuarto período, a partir del gobierno de Alfonsín hasta el presente, esde paulatina apertura y revisión de los documentos obtenibles. Pese a sermuy rica, debido a la sobrevivencia de testigos numerosos del periodoanterior, aún se hace difícil desentrañar ciertos aspectos de los sucesos. Elterrorismo estatal ejercido durante el periodo del gobierno peronista y ladictadura militar, ha sido tan cruel, que con frecuencia los testigos seniegan a hablar. Muchísimos documentos han sido destruidos (confrecuencia por sus propios dueños, por causa del miedo que les infundió lacriminal represión de las décadas anteriores) y subsiste una tensaenemistad entre los sectores en pugna, por lo cual no es fácil recuperarinformación objetiva.Esta historia, entonces, se basará principalmente en los testimonios omemorias de quienes han tenido participación activa, directa o indirecta,de las luchas desarrolladas durante el período estudiado.
Los sectores en pugna
Desde la caída del peronismo en 1955 comenzaron a definirse en laArgentina con mucha claridad los polos de esta contradicción social queiba a concluir con la tragedia del enfrentamiento armado sucedido entrelos años 1968-1980 aproximadamente.