Read without ads and support Scribd by becoming a Scribd Premium Reader.
 
“Viaje por Icaria” de Etienne Cabet
VIAJE POR ICARIA
*
(AVENTURAS DE LORD CARISDALL)
Etienne Cabet
PRIMERA PARTEVIAJE. NOTICIA. DESCRIPCIÓN
CAPÍTULO IOBJETO DEL VIAJE. PARTIDA
Espero me disimule el lector, que ante todo le diga cuatro palabras acerca de las circunstanciasque me inducen a publicar la narración de un viaje hecho por otra persona.Había yo conocido en París, y en casa del general Lafayette, a lord W. Carisdall, y si me fueraposible hablar sin ofender su modestia, de las cualidades de su espíritu y de su corazón, seconocería el placer que debí experimentar al encontrarle nuevamente en Londres en 1834.Podría decir sin desagradarle, que es uno de los señores más ricos de los tres reinos y uno delos hombres mejor formados que he visto, con la fisonomía más agradable que conozco, porqueninguna vanagloria encuentra en estos favores de la casualidad; pero no haré mención de lovasto de sus conocimientos, de la nobleza de su carácter, ni de la amabilidad de sus modales:diré tan sólo que, privado de sus padres desde la niñez, pasó toda su juventud viajando, siendosu pasión el estudio, no de cosas frívolas, sino de todas las que pueden interesar a laHumanidad.Muchas veces solía repetir, con dolor, que había conocido al hombre infeliz en todas partes,hasta en los parajes en que la Naturaleza parece haberlo reunido todo para labrar su felicidad;se quejaba de los vicios de la organización social tanto en Inglaterra como fuera de ella; y, sinembargo, creía que una Monarquía aristocrática, como la de su país, era la forma de gobierno yde sociedad más conveniente a la especie humana.Cierto día que vino a participarme su proyecto de casamiento con miss Enriqueta, una de lasmás ricas y hermosas herederas de Inglaterra, vio sobre mi mesa un libro cuya encuadernaciónera tan singular como bella, y que me había sido regalado por un viajero llegado recientementede Icaria. – ¿Qué obra es esta? -me dijo tomando el libro para examinarlo-. ¡Qué hermoso papel! ¡Quéimpresión tan magnífica! ¡Hola! ¡es una
gramática
! – Sí, una gramática y un diccionario -le respondí- cuya adquisición debe llenarlos de regocijo.Muchas veces les he oído lamentar del obstáculo que originan al progreso de las luces lamultiplicidad y la imperfección de los idiomas; aquí tienen, pues, un
idioma
perfectamenteracional, regular y sencillo, que se escribe como se habla, y se pronuncia del mismo modo quese escribe; un idioma que tiene poquísimas reglas sin excepción alguna; un idioma cuyas
*
Digitalización: KCL.
5
 
“Viaje por Icaria” de Etienne Cabet
palabras todas, compuestas regularmente de un corto mero de
raíces
, tienen unasignificación perfectamente definida, siendo su gramática y su diccionario tan sencillos, queambos se hallan contenidos en este delgado volumen y tan fácil su estudio que cualquier hombre puede aprenderlo en cuatro o cinco meses. – ¿De veras? ¿Según eso, deberá ser este mi tan deseado
idioma universal 
? – Sí, por cierto, y no me cabe la menor duda de que todos los pueblos le adoptarán tarde otemprano en lugar de su lengua o en unión a ella; así como de que el idioma de Icaria llegará aser algún día el de toda la Tierra. – ¿Pero que país es ese Icaria? Jamás he oído hablar de él. – Ya lo creo: es un país desconocido hasta el a, y que acaba de ser descubiertorecientemente: es una especie de Nuevo Mundo. – ¿Y qué te ha dicho de él tu amigo? – ¡Oh! mi amigo no habla de él sino como un hombre a quien el entusiasmo ha vuelto loco. Sihemos de darle crédito, debe ser ese país tan poblado como Francia e Inglaterra juntas, aunquesu territorio apenas comprende el espacio de una de ellas. Según él, es un país de maravillas yde prodigios: sus caminos, sus ríos y sus canales son magníficos, sus campiñas llenas deatractivos, sus jardines encantadores, allí las habitaciones son deliciosas, las aldeas risueñas ylas ciudadelas soberbias y adornadas con monumentos que recuerdan los de Roma y Atenas,los de Egipto y Babilonia, los de la India y de China. Si hemos de creerle, su industria excede ala de Inglaterra, y sus artes son superiores a las de Francia; en ninguna parte se ven tantas ytan inmensas máquinas: allí se viaja en globos, y las fiestas aéreas que se celebran ofuscan lamagnificencia de las más brillantes fiestas terrestres. Árboles, frutos, flores, animales, todo allíes admirable; los niños son todos liadísimos, los hombres vigorosos y bellos, las mujeresencantadoras y divinas. Según él, todas las instituciones sociales y políticas de aquel paísllevan el sello de la razón; de la justicia y de la sabiduría. Los crímenes son en él desconocidos:todos sus habitantes viven en paz, disfrutando de los placeres, de la alegría y de la felicidad queson fruto de ella. En una palabra, la Icaria es evidentemente una segunda
Tierra de promisión
,un
Edén
, un
Eliseo
, un nuevo
Paraíso terrenal 
 – O tal vez tu amigo es un verdadero visionario -replicó el milord. – También es posible, y mucho lo temo: sin embargo, tiene fama de filósofo y de sabio. Por otraparte, esta gramática, esta perfección en la encuadernación, en el papel, y en la impresión, esta
lengua icariana
, sobre todo, ¿no son ya un primer prodigio que puede hacer concebir otrosmayores? – ¡Tienes razón!... Este idioma me confunde y me arrebata. ¿Puedes facilitarme la gramáticapor algunos días? – Sin duda alguna; puedes llevártela.Y se despidió de mí con aire tan pensativo como presuroso.Algunos días después pasé a verle a su casa. – ¡Hola! -me dijo al verme-. ¿Quieres acompañarme en el viaje? Yo voy a partir. – ¿Y adónde vas?
6
 
“Viaje por Icaria” de Etienne Cabet
 – ¡Cómo! ¿No lo adivinas? A icaria. – ¡A Icaria! Te chanceas. – ¡No por cierto! Mira, ya tengo tirados mis cálculos: cuatro meses en ir, cuatro en recorrer elpaís, cuatro en volver, y de aquí a un año vengo a referirte todo cuanto haya visto… – ¿Pero, y tu casamiento?... – Aun no corre prisa: ella no tiene todavía quince años, y yo apenas tengo veintidós; ella no haentrado aún en el Mundo y yo no he acabado de instruirme: jamás nos hemos visto: la ausenciay este retrato que llevo conmigo, me harán desear más el original… Sobre todo, ardo en deseosde visitar Icaria… Tal vez te burles de mí… pero, lo he dicho, estoy ansioso de recorrer esepaís… Quiero ver una Sociedad perfecta, un Pueblo completamente feliz… y dentro de un año,vuelvo para casarme. – Mucho siento que mi amigo se haya marchado a Francia -le dije-; pero le escribiré pidiendolas anotaciones de su viaje, a fin de que en el tuyo puedan servirte de guía. – ¡Nada de eso! Te lo agradezco, pero es inútil: no quiero saber nada más, y hasta quisieraolvidar todo cuanto me has dicho, porque deseo disfrutar todo el placer de la sorpresa. Mipasaporte, 2.000 o 3.000 guineas en el bolsillo, mi fiel John, y tu gramática icariana que te robo,es todo cuanto necesito. Sabiendo ya otros siete idiomas, no encuentro obstáculo en aprender este durante el camino. – Y si oigo que alguien te trata de original, de excéntrico, de… – De loco ¿no es eso? – ¡Sí, de todo! – ¡Qué importa! Tú puedes darle razón si te agrada: yo entre tanto me reiré de cuanto digan, sitengo el placer de encontrar un pueblo tal como quisiera ver al género humano. – Supongo que escribirás un
diario
de tu viaje? – Sí, por cierto.----------En junio último (1837), estaba de vuelta el joven lord, más entusiasmado por Icaria que miamigo, a quien él llamaba visionario, pero al mismo tiempo enfermo, devorado de pesares, conel corazón lacerado y casi moribundo.Había cumplido con la palabra que me diera de escribir un
diario
, el cual me pareció taninteresante, y tan sensibles sus aventuras, que lo estimulé a publicarlo.Convino en ello; pero hallándose demasiado enfermo para poderse ocupar por sí mismo en lapublicación del manuscrito, me lo entregó, dejándome la facultad de hacer las supresiones que juzgara convenientes, y aun suplicándome que corrigiera las faltas de estilo cometidas a causade la precipitación.He creído, en efecto, poder suprimir algunos pormenores que más tarde saldrán a la luzprobablemente, pero me he guardado bien de hacer ninguna otra corrección, prefiriendo dejar 
7
Search History:
Searching...
Result 00 of 00
00 results for result for
  • p.
  • Notes
    Load more