“Viaje por Icaria” de Etienne Cabet
palabras todas, compuestas regularmente de un corto número de
raíces
, tienen unasignificación perfectamente definida, siendo su gramática y su diccionario tan sencillos, queambos se hallan contenidos en este delgado volumen y tan fácil su estudio que cualquier hombre puede aprenderlo en cuatro o cinco meses. – ¿De veras? ¿Según eso, deberá ser este mi tan deseado
idioma universal
? – Sí, por cierto, y no me cabe la menor duda de que todos los pueblos le adoptarán tarde otemprano en lugar de su lengua o en unión a ella; así como de que el idioma de Icaria llegará aser algún día el de toda la Tierra. – ¿Pero que país es ese Icaria? Jamás he oído hablar de él. – Ya lo creo: es un país desconocido hasta el día, y que acaba de ser descubiertorecientemente: es una especie de Nuevo Mundo. – ¿Y qué te ha dicho de él tu amigo? – ¡Oh! mi amigo no habla de él sino como un hombre a quien el entusiasmo ha vuelto loco. Sihemos de darle crédito, debe ser ese país tan poblado como Francia e Inglaterra juntas, aunquesu territorio apenas comprende el espacio de una de ellas. Según él, es un país de maravillas yde prodigios: sus caminos, sus ríos y sus canales son magníficos, sus campiñas llenas deatractivos, sus jardines encantadores, allí las habitaciones son deliciosas, las aldeas risueñas ylas ciudadelas soberbias y adornadas con monumentos que recuerdan los de Roma y Atenas,los de Egipto y Babilonia, los de la India y de China. Si hemos de creerle, su industria excede ala de Inglaterra, y sus artes son superiores a las de Francia; en ninguna parte se ven tantas ytan inmensas máquinas: allí se viaja en globos, y las fiestas aéreas que se celebran ofuscan lamagnificencia de las más brillantes fiestas terrestres. Árboles, frutos, flores, animales, todo allíes admirable; los niños son todos liadísimos, los hombres vigorosos y bellos, las mujeresencantadoras y divinas. Según él, todas las instituciones sociales y políticas de aquel paísllevan el sello de la razón; de la justicia y de la sabiduría. Los crímenes son en él desconocidos:todos sus habitantes viven en paz, disfrutando de los placeres, de la alegría y de la felicidad queson fruto de ella. En una palabra, la Icaria es evidentemente una segunda
Tierra de promisión
,un
Edén
, un
Eliseo
, un nuevo
Paraíso terrenal
… – O tal vez tu amigo es un verdadero visionario -replicó el milord. – También es posible, y mucho lo temo: sin embargo, tiene fama de filósofo y de sabio. Por otraparte, esta gramática, esta perfección en la encuadernación, en el papel, y en la impresión, esta
lengua icariana
, sobre todo, ¿no son ya un primer prodigio que puede hacer concebir otrosmayores? – ¡Tienes razón!... Este idioma me confunde y me arrebata. ¿Puedes facilitarme la gramáticapor algunos días? – Sin duda alguna; puedes llevártela.Y se despidió de mí con aire tan pensativo como presuroso.Algunos días después pasé a verle a su casa. – ¡Hola! -me dijo al verme-. ¿Quieres acompañarme en el viaje? Yo voy a partir. – ¿Y adónde vas?
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