de la misma manera como un movimiento transhistórico de mayor amplitud, que secaracteriza por la búsqueda de la primacía del individuo sobre la naturaleza a través delesfuerzo por hipostasiar la razón. En otras palabras, el periodo histórico de la Ilustración esel acabamiento de una serie de tendencias históricas de mayor alcance, presentes en unperiodo mucho más amplio de la historia del pensamiento. Dicha caracterización de laIlustración, por supuesto, fundamenta una crítica radical que, si bien acepta la necesidad dela misma, busca a su vez, de una superación que permita a la cultura occidental escapar dela barbarie hacia la cual se precipita cada vez con mayor fuerza.Es en éste sentido, pues, que la teoría crítica decide llevar a cabo una ampliarevisión del pensamiento, en búsqueda de aquello que dentro de la razón se constituyecomo dominación, en un esfuerzo por, de ésta manera, dar origen a posibilidades nuevas depensamiento. El talante negativo, característico de la teoría crítica, debe verse más quecomo un pesimismo, como la única forma de ir subrayando las dificultades ycontradicciones que han llevado al pensamiento a embotarse en una mera racionalidadinstrumental.
La Ilustración: de la razón del mito, al mito de la razón
El mito, tal como se presenta en el pensamiento antiguo de la cultura occidental, ha servidoal hombre como una forma de arrojar luz sobre la naturaleza, tanto como una manera deahuyentar el temor que ésta provoca sobre la humanidad; Convertir las fuerzas de lo naturalen aquello que puede entenderse a través de representaciones ha sido una tendencia del serhumano desde sus edades más tempranas.
“El desdoblamiento de la naturaleza en
apariencia y esencia, acción y fuerza, que hace posibles tanto el mito como la ciencia, nace
del temor del hombre, cuya expresión se convierte en explicación”
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. Por supuesto, para elhombre antiguo, el mito no se vive como una representación, sino como una verdadobjetiva que designa una forma de razón superior de la cual el individuo únicamente puedeparticipar en su adecuación a dicha verdad. En el mito podemos encontrar, pues, las huellasde la tensión central que marcara la relación del hombre con la naturaleza: Por un ladopodemos ver cómo, a través del mito, el hombre hace corresponder las fuerzas naturales a
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Adorno, T. y Horkheimer, M.
Dialéctica de la Ilustración
. Ed. Trotta. 4ª Edición. España, 2001. P. 70.