entre sí al hilo de los distintos avatares de la institución republicana
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,son varias las corrientes enfrentadas, y será sobre todo a partir de1808, con la creación de la universidad imperial, cuando se impon-drá el principio centralista, defensor de la instrucción pública como“una cuestión de autoridad, una fuente de poder y una garantía delrégimen” para Napoleón.En los inicios de las Repúblicas siguientes la universidad impe-rial fue cuestionada en el curso de los intensos debates suscitados apropósito de la libertad de enseñanza. Pero lo cierto es que, despuésde 1875, las botas que se calzó la República tras su victoria fueronmás bien las del Imperio. Como señalan Christian Nique y ClaudeLelievre, Jules Ferry no fue precisamente un heredero de las Luces:“no compartía la tesis de Condorcet ni quería escuelas de instruc-ción, sino escuelas de educación… Para él la escuela es un instru-mento político, y así lo pone de manifiesto, por ejemplo, el 26 de junio de 1879 ante la Cámara de los Diputados: “cuando hablamosde la actuación del Estado en la educación, atribuimos al Estado elúnico papel que puede desempeñar en materia de enseñanza y edu-cación: ocuparse de mantener determinada moral de Estado, deter-minadas doctrinas del Estado necesarias para su conservación”
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. Laafirmación sobre el papel del Estado central en la construcción delsistema de enseñanza apuntaba, por lo tanto, a dos grandes objeti-vos: eliminar toda huella de la influencia dominante ejercida por laIglesia y favorecer la consolidación de las instituciones republicanas.
LA DESCENTRALIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA: …69
bre 1791”, en
Orateurs de la Révolution française
, Tomo I, La Pléiade, París, 1989,p. 1067): ¿es la libertad de enseñanza un derecho del ciudadano?; ¿habrá una edu-cación nacional?; ¿se encargará el poder ejecutivo central de controlar y dirigir laenseñanza de la nación? Si bien en los dos primeros casos la respuesta de Taylle-rand es afirmativa, en el tercero no sucede lo mismo. En este sentido y para másdetalle, ver Legrand, André, “Constitution et éducation”, de próxima publicación enChagnollaud, Dominique; Troper, Michel.
Dictionnaire de droit constitutionnel
,Dalloz, París, 2009.
2
Brackzo, Bronislaw:
Une éducation pour la démocratie. Textes et projets de l´épo-que revolutionnaire
, Ginebra, Droz, 2ª ed., 2000, p. 10.
3
La République n´éduquera plus. La fin du mythe Ferry
. Plon, París, 1993, pp. 8-9.Evidentemente, todos estos debates son inseparables de los suscitados en torno a lalibertad de enseñanza a lo largo de los siglos XIX y XX, de los que no nos ocupa-remos aquí. En este sentido, ver Legrand, André,
op. cit.
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