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ISSN 2173-1373
boletín del centro del conocimiento
Cuando los estudiantes en edad escolar hablan de in-ternet emplean un vocabulario particular. Hablan, nor-malmente, de blog, V-blog, podcast, wiki, tweet, post,red social, tag, lector RSS o gadgets. Es decir, apelan aun rosario de términos cuyos significados están asocia-dos a nuevas herramientas de Internet y, con ello, a nue-vas funciones sociales de acceso y gestión delconocimiento. La razón: estas herramientas no les sonajenas, los estudiantes de hoy son nativos digitales y seimplican con –y en ellas– de forma “natural”. Pero ape-sar de que estas herramientas están involucradas en susvidas, en su aprendizaje, aún no están involucradas deltodo en la escuela. No obstante la pedagogía puedeañadir a este uso “natural” de los alumnos de la Web 2.0,cuatro funciones de uso donde creemos está la oportu-nidad 2.0 de la escuela.¿Dónde está la diferencia entre Web 1.0 y Web 2.0? Setrata en el fondo de dos formas de uso en razón de dosformas de entender la participación del usuario en Inter-net. La Web 1.0 no es otra cosa que una web estática, decontenidos fijos y cerrados creados por personas autori-zadas para ello, los webmasters o los dueños de una pá-gina web, que ofrecen información –con un mínimo deinteracción- para que el usuario pueda consultarla, visi-tarla e informarse; un ejemplo que responde a este mo-delo es la Enciclopedia Británica.Por su parte, la Web 2.0 se alza como un modelo diná-mico de web donde los usuarios participan en la crea-ción colectiva y abierta de la información a través deredes de interacción en torno a múltiples intereses. Estoes, en la Web 2.0 la figura central son los usuarios quepasan, gracias a este modelo de web, de consumidoresa productores de la información (prosumer); un ejemploque responde a este modelo es Wikipedia, un entornoque se funda en una dinámica y ética de participaciónglobal para la creación de contenidos.Es decir, la Web 1.0 era la web para recibir información,mientras que la Web 2.0 es la web donde los usuarios lacrean; la Web 2.0 somos nosotros. En general, si la Web1.0 es una web para leer, donde está todo, la Web 2.0puede ser entendida como una web para crear, dondeestán todos. ¿Qué implica esto en educación?La Web 2.0, el paradigma actual, se acerca más al idealde internet entendida como escenario social que poseela capacidad de ofrecer un soporte tecnológico –sus di-versas aplicaciones– para la construcción colectiva de laSociedad de la Información que, bien visto, representauna oportunidad para la escuela. Sin embargo, ya que laWeb 2.0 trata de la creación y la participación social eny a través de la web, es necesario reconocer una serie defunciones que, tanto estudiantes como profesores, debendesarrollar con esta tecnología. Implica, nada más ynada menos, un giro en la forma de entender la acciónde los estudiantes y profesores –y la escuela– que exigepasar de la noción de receptores pasivos a generadoresactivos de conocimiento.Como tal, usar la Web 2.0 en el desarrollo curricular noconsiste únicamente en sumar herramientas sino, a travésde éstas, agregar y extender una serie de nuevas funcio-nes al proceso de aprendizaje. La auténtica innovaciónpedagógica con estas herramientas, creemos, no llegaráúnicamente al aplicar esta tecnología –usada ya para di-versos fines y en diversos contextos sociales–, sino en laforma de entender sus respectivas virtudes para mejorar las condiciones de aprendizaje escolar. Su uso educativoes un reto, una oportunidad que está en la orilla de la re-flexión y la práctica pedagógica.Decir funciones y, no sólo, aplicaciones Web 2.0 es impor-tante en educación. Como señalaba Vigostky, hacetiempo ya, “cada herramienta añade una función dife-rente a la actividad”. De esto trata la Web 2.0. Son formasde hacer y pensar asociadas a una serie de funciones quecomprometen una actividad: sostener la participación y lacreación colectiva entre personas distribuidas en diversaspartes del mundo a través de la web.Por ello, cuando hablamos de una wiki, hablamos sobretodo de cooperación y, con ello, de creación de infor-mación; cuando hablamos de un blog o V-blog habla-mos de creación y, con ello, de la oportunidad de hacer un comentario; cuando hablamos de una red social, ha-blamos de de participación, y cómo no, del reconoci-miento que el “otro” es parte de una misma comunidadde intereses; cuando hablamos de una RSS, hablamosde distribución de información actual, pero también deselección de información. Es decir, hablar únicamentede las aplicaciones Web 2.0 es quedarnos cortos. Su usoeducativo implica ver una serie de funciones que pue-den desarrollarse al momento de usarlas con nuestros es-tudiantes.Según sus funciones, podemos proponer 4 formas en quese pueden agrupar las aplicaciones Web 2.0 en el mo-mento de usarlas en el desarrollo curricular en el aula.
1CENTRO DEL CONOCIMIENTO DE TECNOLOGÍAS APLICADAS A LA EDUCACIÓN
www.tendenciaseducativas.com
La oportunidad 2.0 de la escuela
Cristóbal Suárez Guerrero
csuarez@usal.es

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