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America para la corona

America para la corona

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1
DOSSIER 
En abril de 1502, Nicolás de Ovando llegó a La Española con 2.500colonos en 31 buques y un plan preciso de colonización. Con él,los Reyes Católicos daban la puntilla al personalista régimen deColón y sentaban las bases del modelo de explotación del nuevocontinente: tras el descubrimiento, comenzaba la conquista
Colón es recibido por los ReyesCatólicos al regreso de su primer viaje aAmérica, según un grabado de 1892.
pág. 64pág. 72
 Jaque mateal virrey
 M.Lucena Salmoral 
pág. 77
El nacimientode laglobalización
T.Cañedo-Argüelles
pág. 69
La invencióndel Nuevo Mundo
 M.Lucena Giraldo
pág. 62
El fin del monopolio de Colón
 M.Lucena Salmoral 
El fracasode la factoría
 F. Serrano Mangas
1502
A
MÉRICA
para laCorona
 
E
l 15 de abril de 1502, ha-ce quinientos años, llegóa las Indias una poderosaflota de 31 buques con2.500 pobladores mandada por fray Nicolás de Ovando, a quien se ha-bía nombrado gobernador de la is-la Española y, a decir de Bartoloméde las Casas, soldado que iba de pasaje-ro en la misma, “gobernador de todaslas Indias, porque hasta entonces y des-pués algunos años, ninguno había otroen isla ni tierra firme, ni parte otra de to-das ellas”. Ovando era el funcionario re-al que ponía fin al régimen dual, de Co-lón y la Corona, anteriormente existen-te (desde 1492) y el que iniciaba unnuevo sistema de administración, el ex-clusivo del Rey de Castilla. Había termi-nado el ciclo colombino, el del mono-polio del genovés, y comenzaba el delrealengo indiano. Por eso, los Reyes Ca-tólicos le habían nombrado “su” gober-nador en Indias. Por eso también, Colónquedaba relegado a su papel de marino,a su título de Almirante, excluido de to-da función gubernativa en América. Nisiquiera podía pisar la única isla dondese habían establecido los españoles,Santo Domingo. Si se le ocurriera tal co-sa, Ovando, el gobernador real, teniaorden de detenerlo.
Frontera cronológica
En febrero de 1502, Ovando iniciaba su viaje hacia el Nuevo Mundo y trazabauna frontera, la del ocaso colombino y el comienzo de la colonización dirigidaexclusivamente por la Corona y para laque se requeriría pronto un organismoespecializado con funcionarios reales: elConsejo de Indias. Un Consejo con ran-go propio, como los de Castilla, Aragón,Nápoles, etcétera.El fin del sistema colombino obedecíaa muchas causas. Su decadencia se ini-ció en 1493, cuando el Almirante co-menzó a enviar esclavos indios a la Pe-nínsula, sin averiguar si realmente po-dían ser vendidos como tales, por loque se le reprendió; siguió con las de-sastrosas factorías colombinas de laisla Española, que fueron un mata-dero de españoles –incluso de hi-dalgos, obligados a trabajar con lasmanos–, contra las que clamaronMargarit y Boyl a los Reyes Católi-cos; siguió con los informes elabo-rados por Juan de Aguado, en1495; con la sublevación del alcaldeRoldán contra los Colón; con la desas-trosa administración colombina en la Es-pañola tras el tercer viaje (1497); con lallegada del pesquisidor Bobadilla que,tras estudiar la situación de la coloniade La Española, apresó al mismo Almi-rante y a sus hermanos; con los permi-sos reales para que otros marinos fuerana descubrir las Indias en 1499 y 1500; y,finalmente, con el nombramiento deOvando como gobernador de La Espa-ñola, en 1501. Para entonces, el vaso dela paciencia real ya estaba colmado y los Reyes Católicos decidieron privar algenovés de todas las mercedes y privi-legios que había obtenido en las capitu-laciones de Santa Fe, aprovechando unmomento de debilidad real y a cambiode hacer un viaje a la India por una ru-ta diferente a la portuguesa. Todo esoquedaba atrás.Lo que se perfilaba por delante era elcomienzo de la colonización realenga,evidenciada en lo que embarcó en las31 naves mandadas por Ovando: hom-bres y mujeres de todas las clases, la-bradores, hijosdalgo, artesanos, funcio-narios reales, esclavos negros y... másde 20 mujeres para casar con los pobla-dores de la isla. Más aún, cabezas de ga-nado de varias especies y semillas paratrasplantar la agricultura del Viejo alNuevo Mundo. Iban también doce fran-ciscanos, dirigidos por fray Alonso delEspinal. No se trataba de un fraile, comoen el segundo viaje, sino de una comu-nidad religiosa que iba a evangelizar in-dios y a establecer la orden en Indias.
Meta y no punto de partida
La frontera cronológica era también po-sible porque America era en 1502 muy diferente de lo que había sido en 1492.Habían transcurrido solo diez años, pe-ro durante ellos se había descubierto loque realmente era y lo que podría seren el futuro. Las Indias no era ya seis is-las colocadas en la supuesta antesala del Japón y China, como se había creído, si-no un enorme continente cuya fachadaatlántica estaba perfilada en el mapa de Juan de la Cosa de 1500. Se interponíaentre Europa y Asia, empezando en lacosta de lo que luego sería Canadá, y terminaba en la costa brasileña. Su par-te más ignorada era la central, donde sesuponía que podría estar el paso intero-ceánico al Mar de la China. Duranteesos dos lustros, dichas Indias habíanpasado de un régimen de explotaciónpor factorías, ideado por Colón, a otrode colonización urbana, aunque inci-piente, que era necesario organizar y elevar a la categoría de colonia insular.Sus habitantes habían sido declarados vasallos del Rey y se habían dividido enlas dos repúblicas de españoles e in-dios. Su paisaje estaba cambiando a una velocidad vertiginosa con la mezcla deplantas de todos los continentes, plantasbuenas y malas, como bien dijo Crosby,iniciando un proceso de globalizaciónnunca soñado. Su oro aluvional habíapermitido también intuir la posibilidadde convertirse en importante y sustituirel que llegaba a Europa de África. Final-mente, Santo Domingo había sido pisa-da tímidamente por algunos funciona-rios reales, veedores, pesquisidores y contadores, que poco pudieron hacer,pero cuyos informes evidenciaban lanecesidad de una reorganización delsistema con mayor incidencia real. No,las Indias de 1502 no eran las de 1492.Los diez años transcurridos entre ambasfechas habían cambiado también la fazdel Nuevo Mundo, permitiendo el golpede gracia a Colón dado con el envío delnuevo gobernador, fray Nicolás deOvando.
n
2
M
ANUEL
L
UCENA
S
ALMORAL
es catedrático deHistoria de América. Universidad de Alcaláde Henares.
DOSSIER: 1502, AMÉRICA PARA LA CORONA 
3
Mapa de
La Española
, atribuido a Colón en su
Diario de a bordo 
(Madrid, Palacio de Liria).
La administración que Cristóbal Colón impuso en las islas descubiertasen sus viajes tropezó pronto con la Corona, que, de ser sociadel aventurero italiano, pasó a asestarle el golpe de gracia diez añosdespués.
Manuel Lucena Salmoral
explica qué cambió en esa década
COLÓN
El fin del monopolio de
Representación alegórica de
Cristóbal Colón
y sus descubrimientos, según un grabado de Teodoro de Bry, de finales del siglo XVI.
 
E
l 12 de octubre de 1492 se pro-dujo un hecho fundamental pa-ra la historia universal: un ita-liano de dudoso origen y oscu-ra trayectoria, acompañado de una tri-pulación formada por veteranos caste-llanos de la azarosa navegación del Atlántico, logró desembarcar en un islo-te situado en lo que más tarde se deno-minó mar Caribe. El valor del evento vi-no dado por dos motivos. En primer lu-gar, fue el comienzo de una reacción encadena que hoy denominamos expan-sión europea, la forma políticamentecorrecta de calificar el asalto conquista-dor y colonizador de una pequeña y pobre península de Asia sobre el restodel mundo.En segundo término, el singular acon-tecimiento se insertó en la memoria his-tórica de los occidentales como el “des-cubrimiento de América”. El uso de es-ta peculiar fórmula dotó a la cultura eu-ropea de una eficiente herramienta parareivindicar una sabia antigüedad sobrelos demás pueblos del orbe, al tiempoque facilitó a los descubridores y a suspropagandistas la posibilidad de atri-buirse la autoridad moral necesaria paracivilizar, esclavizar o destruir a los des-cubiertos.
La ira de los dioses
Por otra parte, en la medida en que el“descubrimiento” era incomprensiblepara una mentalidad no occidental, yaque carecía de significado excepto co-mo expresión del desorden del cosmoso la ira de los dioses, movilizó una rápi-da respuesta adaptativa. Así, mientraslos barcos y tripulaciones europeos ha-llaban lo que buscaban, los nativos te-nían que ceder, negociar o combatir.Según indicó Hernando Colón enuno de sus escritos, las causas que ha-bían movido a su padre al descubri-miento de las Indias fueron tres: losfundamentos naturales, la autoridad delos escritores y los indicios de los na- vegantes.La historiografía actual pondera es-pecialmente este último elemento, enla medida en que contemplar la figurade Colón como el heredero de la ex-periencia de navegación de un mundoatlántico en formación no tiene porqué implicar el desconocimiento de sugenial protagonismo. Como ha mostra-do el historiador Juan Manzano, un su-puesto piloto anónimo, identificadocomo Alonso Sánchez de Huelva, ha-bría revelado al Almirante antes demorir el secreto de la existencia de tie-rra hacia el occidente. La extraordina-ria obsesión colombina por llevar a ca-bo su viaje encuentra en la hipótesisdel predescubrimiento una interesante y adecuada explicación. Al fin, comosabemos, el “genovés de la capa raída”obtuvo en las
Capitulaciones de Santa Fe 
, firmadas en abril de 1492, buenaparte de los beneficios solicitados, en-tre los cuales destacaba el nombra-miento de almirante de la Mar Océana y de gobernador y virrey de las tierrasdescubiertas.La reunión en el puerto de Palos dela carraca norteña
Santa María 
, pro-piedad del cántabro Juan de la Cosa, y de dos carabelas,
La Pinta 
 y 
La Niña 
,aportadas por los paleños para satisfa-cer una multa pendiente, forma partede la mitología indiscutible de los des-cubrimientos geográficos. Por fin, el 3de agosto de 1492, se produjo la parti-da. Las embarcaciones, sin mujeres nireligiosos, bien cargadas de pescado,tocino, harina, vino y aceite, recalaronen La Gomera para hacer aguada y efectuar reparaciones, y el 6 de sep-tiembre se dirigieron hacia el interiordel tenebroso Atlántico.
“Andan todos desnudos”
La longitud de la navegación causó im-paciencia en las tripulaciones. MientrasColón escondía a sus hombres la verda-dera distancia recorrida, Martín AlonsoPinzón llegó a atajar un conato de mo-tín. En la noche del 11 al 12 de octubreun marinero de nombre Rodrigo deTriana vio tierra, aunque el propio Co-lón se adjudicó el premio concedidopor los Reyes a quien la encontrase pri-mero. Según él, la noche anterior había visto lumbre, “aunque fue cosa tan ce-rrada que no quise afirmar fuera tierra”. Junto a la toma de posesión, tuvo lugarel encuentro con los nativos, llamadosindios desde entonces, en la presunciónde que se encontraban en algún remo-to lugar de Asia: “Ellos andan todos des-nudos como su madre los parió, y tam-bién las mujeres. [Son] muy bien he-chos, de muy fermosos cuerpos y muy buenas caras”. En la travesía posteriorllegaron a Cuba, que el almirante, pro- visto de cartas de los reyes para las au-toridades asiáticas, confundió con el Ja-pón, y a La Española, actual Santo Do-mingo. Reducido a una sola nave por lapérdida de la
Santa María 
 y la deser-ción temporal de
La Pinta 
, Colón dejóuna parte de sus hombres en el primerestablecimiento español en el NuevoMundo, Fuerte Navidad, y emprendió eltornaviaje. En marzo de 1493 entró enLisboa, mientras Martín Alonso Pinzónhacía lo propio al arribar al puerto deBayona con la Pinta. Ansioso de darcuenta a los reyes de lo sucedido, Colónse dirigió a Barcelona. La travesía de laPenínsula constituyó una verdaderacampaña publicitaria, ya que se dedicóa mostrar algunos indígenas, aves y eloro rescatado como señales inequívocasdel éxito de la empresa.Seis meses después, con sus privilegiosconfirmados, prueba de que los Reyescreyeron que en verdad Colón había lle-gado a las proximidades de la India, co-menzó el segundo viaje. Esta vez se tra-taba de una armada formidable, com-
4
M
ANUEL
L
UCENA
S
ALMORAL
es investigadordel Instituto de Historia del CSIC.
DOSSIER: 1502, AMÉRICA PARA LA CORONA 
5
Las exploraciones que se sucedieron entre lallegada de Colón a La Española y la implantaciónde la nueva administración en 1502 demostraron,señala
Manuel Lucena Giraldo
, que Américano era la antesala de Asia, sino un mundo inmensolleno de inagotables riquezas
La invención del
NUEVOMUNDO
A la izquierda,representación alegórica del
Descubrimiento de América
, que en forma demujer se sienta sobre una hamaca, segúnIoan Stradanus (Madrid, Biblioteca Nacional).Representación de un
cacique indio
del
Weiditz Trachtenbuch 
(1529-1531).

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